Miami, 17 Nov (Aporrea.org).- Miami es sede de una nueva ronda de negociaciones del Tratado que daría concreción al Área de Libre Comercio de las Americas (ALCA), el cual incluiría a los 34 países del continente americano, con la excepción de Cuba.
La República Bolivariana de Venezuela manifiesta una vez más su preocupación sobre los potenciales efectos negativos del ALCA en los terrenos económico, político, cultural, ambiental, laboral y sobre todo en el ámbito de los derechos humanos.
Venezuela sostiene que este tratado es mucho más que un simple acuerdo comercial macro, se trata de una suerte de Constitución para el continente que plantea un modelo de integración centrado en las políticas de liberalización de mercado, es decir, en una visión de que este es capaz de autorregularse, sin mayor intervención del Estado en la economía. Este modelo de liberalización de las economías, caracterizado por privatización de los servicios de salud, agua, transporte, educación, etc. ha tenido ya consecuencias nefastas en las economías del continente.
El ALCA colocaría en igualdad de condiciones a grandes empresas trasnacionales de EE.UU y a medianas y pequeñas empresas de los países latinoamericanos; pequeños productores agrícolas sin tecnología ni créditos competirían con productores agrícolas de los EE.UU que gozan de subsidios multimillonarios. Lograr una competencia justa en los mercados internacionales es uno de los grandes retos del debate.
La posición de Venezuela respecto a la agricultura el que este es una área prioritaria que debe regirse por parámetros de comercio justo, además el documento oficial del país señala que la agricultura es mucho más que un área de comercio, es un asunto clave de la soberanía de los Estados.
Hasta el momento, no pareciera que el ALCA puediera ayudar a los pueblos latinoamericanos a resolver sus principales problemas: pobreza e inequidad.
Ante la propuesta del Área de Libre Comercio de las Americas ALCA, de Venezuela ha surgido la contrapropuesta de la Alternativa Bolivariana de las Americas ALBA, que igualmente plantea la integración, pero sobre un modelo de la integración solidaria, humanista, cooperativa que toma en cuenta la corriente historico-social que une a nuestros pueblos.