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Caracas. 20 Jun. ABN.- la propuesta del Banco del Sur es una oportunidad única para sembrar las bases de un modelo endógeno de financiamiento regional, afirmó el primer vicepresidente del Banco Central de Venezuela (BCV), José Ferrer Nava.
Así lo dio a conocer Ferrer durante la conferencia del Sistema Económico Latinoamericano (Sela), en una discusión sobre el financiamiento al desarrollo y deuda externa, en víspera de la reunión de alto nivel de la Organización de Naciones Unidas (ONU) encargada de evaluar la aplicación del consenso de Monterrey a realizarse en Qatar.
El Banco del Sur se plantea como un novedoso mecanismo de captación y canalización de los recursos de la región para destinarlos al financiamiento de proyectos de desarrollo económico y social, que permitan, entre otros, la construcción o renovación de infraestructura, de apoyo a la producción y al comercio interregional, al desarrollo y adaptación de nuevas tecnologías, a la prestación oportuna de servicios de educación y atención médica a la población de menores ingresos y al desarrollo de actividades productivas en todos los sectores de la economía que propicien la reducción del desempleo y la pobreza.
“Pero también debería servir de apoyo a la creación de un Mercado de Capitales Regionales, donde se negocien títulos emitidos en monedas locales como un paso importante para avanzar hacia un sistema de pago regional que nos libere de la dependencia de divisas extraregionales para la cancelación de nuestras transacciones”, expresó el vicepresidente.
Completó su idea recalcando que este nuevo mecanismo de financiamiento deberá coadyuvar a la superación de las asimetrías económicas de América Latina y el Caribe.
“Es necesario unificar los criterios y la voz con propuestas conjuntas para financiar su desarrollo, destacando el uso y aprovechamiento de los recursos al interior de la región con miras al diálogo de alto nivel de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre el financiamiento para el desarrollo y estamos seguros que ese será el mensaje presente en este evento”, precisó Ferrer.
Por su parte, el embajador José Rivera Banuet, secretario permanente del Sela, coincidió en cuanto a la necesidad de ser imaginativos para encontrar nuevas formas de financiamiento, tales como las relativas a la creación de impuestos y fondos mundiales en beneficio del desarrollo.
“A la luz de la situación actual llama particularmente la atención y preocupa que la ayuda alimentaria para el desarrollo dirigido hacia América Latina y el Caribe haya disminuido de mil 86 millones de dólares en el 2002 a 891 millones en 2007”, resaltó Rivera.
Reconoció que si bien los indicadores de la deuda externa han mostrado mejoría para algunos países de la región, los niveles de deuda acumulada y su servicio constituyen un obstáculo para poder cumplir satisfactoriamente con sus objetivos de combate a la pobreza e impulso al desarrollo social.
Señaló asimismo que los resultados de las deliberaciones de la presente reunión constituirán un aporte a los países de la región y a la propia Secretaría de la ONU para la preparación de la reunión de Doha, Qatar, y destacó la experiencia de esta región en el desarrollo de proyectos novedosos de financiamiento al desarrollo e integración como el Banco de Desarrollo del Caribe, el Banco del Sur, el Banco del ALBA y la CAF.
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