 |
La cima mas alta del país, bautizada en honor a nuestro Libertador, el pico Bolívar (4.784mts.) muestra su última huella del glacial merideño | Credito: Reproducción aporrea.org-Mérida |
|

 |
La turística y estudiantil ciudad de Mérida, al fondo la Sierra La Culata | Credito: Reproducción aporrea.org-Mérida |
|

 |
Sierra La Culata, sobres estas altas montañas las nevadas son cada vez mas ocasionales | Credito: Reproducción aporrea.org-Mérida |
|

 |
Glaciares merideños si no se actua rápido, se deberá camibar el lema de "las nieves perpetuas" | Credito: Reproducción aporrea.org-Mérida |
|

 |
Curiosos paisajes creados por la naturaleza, en un poco mas de una década, serán solo recuerdos registrados en fotografías y videos | Credito: Reproducción aporrea.org-Mérida |
|
|
MERIDA, Venezuela; 17 de abril (aporrea.org-Mérida) A propósito de las declaraciones formuladas por el investigador Ángel Viloria, presidente del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC), relacionadas en torno al progresivo recalentamiento global, el cual viene afectando de manera acelerada a los glaciares de la Sierra Nevada de Mérida, ramal perteneciente a la famosa Cordillera de Los Andes.
Como es del conocimiento de todos, en nuestro país, la Cordillera de Los Andes, con sus altas montañas y temperaturas bajo cero, se adentra centenares de kilómetros en territorio criollo, recorriendo los estados Táchira, Mérida, Trujillo, Zulia, en tanto otros ramales prosiguen hasta el centro occidente del país.
En el pasado, desde diferentes puntos de “la ciudad de los caballeros”, era un espectáculo para propios y visitantes, el contemplar unas formaciones blancas con texturas rocosas, conocidas como glaciares (1). . Durante mucho tiempo, fueron noticia para todos que en pleno trópico, se presentaran paisajes similares al de países que poseen las cuatro estaciones.
Altas temperaturas en la capital merideña
En tanto que ya no es sorpresa que en plena capital emeritense se registren altas temperaturas mayores a 24º C, como las registrada en el día de hoy, 28 ºC.
En 13 años los glaciares serán solo un recuerdo
Viloria, se refirió a las investigaciones que en Mérida, llevan a cabo el grupo ecologista Tatuy, quienes en su página de Internet nos informan, que los glaciares de la Sierra Nevada tienen un retroceso de 136,8 hectáreas a 43,09 hectáreas en tan solo 30 años. De acuerdo con las estimaciones de estos montañistas (que igualmente se basan en una investigación de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales de la Universidad de Los Andes) de continuar aumentando la emisión de gases invernaderos y la deforestación de bosques, esa nieve tiene una esperanza de vida de 12 a 13 años, con promedio de retroceso vertical de nueve metros por año.
Urgen políticas revolucionarias para salvar el medio ambiente merideño
Para finalizar Viloria, explicó que la causa de este descenso es el calentamiento global. "Y a la larga el flujo de lagunas y ríos de Mérida de origen glaciar va a disminuir". Así mismo dejó claro, que no se conoce una fórmula para solucionar este problema, hasta tanto se siga quemando hidrocarburos.
Antes estas aseveraciones, se hace necesario que el gobierno nacional alerte ante instancias internacionales, acerca de esta terrible problemática producto del consumismo y "capitalismo salvaje", el cual viene causando el denominado recalentamiento global desde los países industrializados, en especial los Estados Unidos de América. En donde todavía la administración Bush, se resiste a la firma del compromiso de Kioto, en relación al control y disminución de gases tóxicos y degradantes de la atmosfera del planeta Tierra.
Así mismo, en nuestro país el ministerio del Ambiente, ente rector en la materia, debe instrumentar políticas revolucionarias en defensa del medio ambiente, en coordinación con los consejos comunales, expertos de la Universidad de Los Andes y grupos ecologístas. Y de esta manera, cumplir con sus obligaciones en el control de la tala y quema indiscriminada de bosques, selvas. Es de hacer notar que en los Andes venezolanos, el campesino tiene como costumbre realizar “quemas controladas”, lo cual debe ser erradicado con la realización de talleres prácticos acerca de las nuevas técnicas conservacionistas, en materia de limpieza de tierras aptas para el cultivo. Por otra parte, se deben realizar control de las tierras altas utilizadas para la ganadería de ganado lechero.