|
Desde que el Ministerio de Salud y Desarrollo Social trasladó, a través de la mal concebida descentralización, a cada gobierno regional los destinos de la asistencia sanitaria, así como el personal adscrito al mismo ministerio, se han presentado una serie de arbitrariedades, humillaciones y pase de factura a todos aquellos funcionarios que manifiesten su adhesión al proceso revolucionario que vive actualmente la República Bolivariana de Venezuela.
El caso más humillante se presenta en la Región Capital de Salud bajo las órdenes y directrices de la Alcaldía Mayor, vale decir: Alfredo Peña y Pedro Aristimuño, alcalde y director de salud, respectivamente.
Allí, en San Martín, antiguo edificio de la Lotería de Caracas, sede de la Secretaría de Salud del Distrito Metropolitano, laboran funcionarios de diferentes cargos y categorías (empleados y obreros) adscritos a la nómina del Ministerio de Salud, por lo que sus remuneraciones mensuales y especiales, se ejecutan a través de la Alcaldía Mayor, lo que nos infiere que el Ministerio suministra a dicho organismo regional los dineros de los compromisos pertinentes.
Y allí, en la casa del monstruo, según comentarios generalizados, para hacerse efectiva una remuneración de cualquier género, estos funcionarios de sanidad deben encomendarse al santo que tengan a la mano, ya que se espera tras rejas la decisión que tome la señora Yarelis Bermúdez Paz, Directora de Recursos Humanos (funcionaria en grado de contratada por la Alcaldía Mayor) en “conchupancia” con Aristimuño y Peña. Y es el caso que el Ministerio de Sanidad firmó un contrato con la nueva Central obrera, FETRASEP, contrato en el que se establece el pago de Dos Millones de Bolívares a aquellos funcionarios públicos adscritos al Poder Ejecutivo Central (anunciado en cadena nacional por el Presidente Hugo Chávez), con la modalidad de pago de Un Millón de Bolívares en el mes de octubre y el segundo Millón de Bolívares en el mes de marzo del año 2004. Se estableció igualmente en dicho contrato, que en el pago del primer Millón de Bolívares se le descuente en forma directa a cada trabajador la cantidad de Cinco Mil bolívares que serán entregados a Fetrasep, acuerdo que no es del agrado de la señora Yarelis Bermúdez Paz; debe ser porque Fetrasep es supuestamente una organización sindical “chavista”.
Como se observa, esta funcionaria desea “pasar” por encima de un acuerdo laboral firmado por un organismo de Estado en el cual ella no tiene ninguna ingerencia. Esto demuestra como se manejan en la Secretaría de Salud los reales del personal del Ministerio de Salud, dinero que por cierto llegó antes del 20 de octubre, y lo que es más grave, al momento de levantar esta nota (29.10.03) aún no se ha cancelado el Millón de Bolívares a cada funcionario, lo que nos induce a pensar que en 9 días la Alcaldía Mayor se ha “embolsillado” un buen dinero en intereses bancarios, ya que el monto comprometido por el Ministerio de Sanidad está por encima de los tres Millardos de Bolívares. De acuerdo a esta situación (¿se parece un poco al de la IV República?), en cuántas oportunidades le habrán represado el pago a estos funcionarios “alegando” retardos en la remesa del Ministerio de Sanidad.
Las cosas no terminan allí. Tanto la señora Yarelis Bermúdez Paz ,“escuálida”, como Pedro Aristimuño, se han empeñado en una “cacería de brujas” contra aquellos funcionarios, tanto de Sanidad como de la Alcaldía Mayor, que manifiesten ser adeptos al proceso revolucionario, o simplemente “chavistas”, castigándolos con traslados arbitrarios a centros de trabajo distantes a su residencia, o bien con el levantamiento de expedientes obscuros.
En resumidas cuentas, diera la impresión de que el Ministerio de Sanidad es un “pelele” ante la política de humillación y hostigamiento hacia su personal en transferencia por parte de los emisarios de la Alcaldía Mayor: Alfredo Peña, Pedro Aristimuño y Yarelis Bermúdez Paz.
P.D. En panfletos distribuidos en las dependencias de Salud del Distrito Metropolitano, las víctimas de la señora Yarelis Bermúdez Paz piden al alcalde Peña (como pedir peras al olmo) la destitución inmediata de Yarelis Bermúdez Paz por las causales, entre otras, de: corrupción laboral, nepotismo laboral sindical, venta descarada de nombramientos, trato inhumano hacia los trabajadores obreros y empleados, recordándole que: “El burro grita, el inteligente habla y el sabio escucha”.
Noticia leida aproximadamente 1079 veces. Contador actualizado cada 3 minutos
|