Bagdad, 11 mar (PL) Al menos ocho soldados estadounidenses murieron en Iraq en las últimas 24 horas en sendos atentados, informó el mando castrense.
Tres efectivos de esa fuerza de ocupación y un intérprete iraquí perecieron la víspera cuando explotó una mina en la convulsa provincia de Diyala, donde las acciones de la resistencia se recrudecieron en los últimos días.
El comunicado del alto mando norteamericano no revela otros detalles del incidente, pero confirma que otro militar resultó herido en el hecho y fue trasladado a un hospital del ejército.
En la capital otros cinco soldados estadounidenses murieron, también el lunes, cuando un comando suicida detonó la carga explosiva adosada a su cuerpo al paso de una patrulla, informó el Comando Central del ejército.
Según una fuente policial, el estallido causó, además, la muerte de dos personas y otras ocho recibieron heridas.
Con esas muertes suman 10 las bajas mortales entre esas fuerzas en lo que va de mes, mientras la cifra de heridos asciende a 18.
La jornada de ayer fue una de las más letales para las tropas estadounidenses en este año, y elevó a tres mil 983 el número muertos desde el comienzo de la invasión y posterior ocupación de Iraq, en marzo de 2003.
Asimismo, varios incidentes violentos marcaron el panorama iraquí, dejando más de una decena de muertos entre la población como consecuencia de diversos atentados dinamiteros.
Esos hechos, y los ataques y atentados de los últimos días contradicen las afirmaciones hechas el pasado domingo por el contralmirante Gregory Smith, portavoz del ejército norteamericano, quien descartó que haya aumentado la violencia.