Del 21 al 28 de enero del año en curso, se llevó a cabo en la sede Los
Chaguaramos, de la Universidad Bolivariana de Venezuela (Caracas), Encuentro
ABYA YALA: Expresiones de poder popular, procesos constituyentes; estudios y
prácticas jurídicas alternativas, populares y comunitarias. Este Encuentro fue
convocado desde el Programa de
Formación de Grado (PFG) en Estudios Jurídicos de la Universidad Bolivariana de
Venezuela (UBV) (Venezuela), la Carrera de Abogacía de la Universidad
Popular de las Madres de Plaza de Mayo (UPMPM) (Argentina), las Cátedras
Bolivarianas de la UPMPM (Argentina), la Facultad de Derecho y Ciencias
Políticas de la Universidad Mayor de San Andrés (Bolivia), el Grupo Pensamiento
Crítico Latinoamericano (Venezuela), la Red de Justicia Comunitaria (Colombia), el Instituto
Latinoamericano de Servicios Legales Alternativos (I.L.S.A)(Colombia), Facultad
de Derecho Eugenio Maria de Hostos (Mayagüez-Puerto Rico), planteando como
objetivo, fortalecer y articular las corrientes histórico-sociales con
expresiones jurídicas alternativas y populares, que vienen aportando a los
ejercicios de resistencia y de poder popular en nuestra ABYA YALA, en tanto se
erigen en contra de lo“jurídico” como lenguaje y estructura positivizados por el interés capitalista e
imperial para el ejercicio del control y explotación de mayorías.
El desarrollo del Encuentro se llevó a cabo en mesas
de trabajo, que discutieron, analizaron y sistematizaron desde sus prácticas
concretas, las articulaciones posibles para la lucha en conjunto.
Los participantes fueron:
Argentina: Universidad Popular Madres de la Plaza de Mayo;
Colectivo Martín Fierro; MRP Quebracho; Movimiento Barrios de Pie; Instituto de
Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (UPMPM); Movimiento Evita;
Sindicato de empresas recuperadas; Frente Popular Darío Santillán; Agrupación
14 bits, Facultad de Derecho, Universidad de Buenos Aires; Organización Libres
del Pueblo; Universidad de la Plata; y otros movimientos sociales.
Bolivia: Programa de Justicia Comunitaria, Facultad de Derecho y
Ciencias Políticas, Universidad Mayor de San Andrés; Comunidad de estudios
Jaina; Sindicato Comunal; Taller de Historia Oral Andina; Federación Sindical
Única de Comunidades Campesinas de Tarija; y otros movimientos sociales.
Brasil: Núcleo de Extensión y Cultura, Facultad de Derecho,
Universidad Federal de Goias; Juventude Avacando; Partido Socialista, PSOL;
Corriente Comunista Luis Carlos Prestes; Partido Comunista de Brasil, Casa de
América Latina.
Canadá: Proyecto Acompañamiento Solidaridad.
Colombia: Red de Maestros Etnoeducadores Afrocolombianos “Tras los
Hilos de Ananse”, Universidad Pedagógica Nacional; Ospa; Proyecto Casa de los
Derechos; Red de Justicia Comunitaria y Tratamiento del Conflicto; Consejo
Regional Indígena del Cauca; en la Lucha; Confluencia de Mujeres para la Acción
Pública; Comité de Derechos Humanos Departamental; Fundación Cristiana para
niños/as y Ancianos/as; otros colectivos.
Ecuador: Agencia de los Pueblos en Pie; Asociación de Mujeres Nela
Martínez; Colectivo Josefina Obando; Movimiento por la Unidad Jurisdiccional;
Asamblea por la Revolución Ciudadana Ruminahui; Comité Ecuatoriano Contra la
Impunidad; Partido Socialista Frente Amplio.
Guatemala: Centro de Estudios Estratégicos para el Pueblo Maya;
Asociación Maya Ukux Be.
México: Movimiento Poder Popular
Michoacán; colectivo de la UAM; Frente Popular Francisco Villa; Grupo Mexicano
de Trabajo en Crítica Jurídica; Frente de los Pueblos en Defensa de la Tierra:
Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca, APPO; Coordinadora de Mujeres de
Oaxaca, COMO; Colectivo Universitario 2 de Marzo; movimientos sociales.
Paraguay: Consejo Juvenil Universitario PSD; PSP.
Puerto Rico: Amigos del Mar, Movimiento Ambiental Revolucionario;
Facultad de Derecho, Eugenio María de Hostos; Proyecto Cedice.
Venezuela: Programa de Formación de Grado en Estudios Jurídicos,
UBV; Fundación Procuraduría General de la República, Red Cardumen de Nueva Esparta, PNA Caracas, PNA Mérida, CER (Colectivo de Emancipacion Revolucionaria) Mérida, Colectivo Agricola de la Zona Panamericana deMérida, Alcaldia del Municipio Torres del Estado Lara, Movimiento Solidaridad del Tocuyo, Edo. Lara, Procuraduria General de la Republica Bolivariana de Venezuela, Radio Comunitaria "El Condor" del Edo. Mérida, Colectivo de Trabajo del PFG
de estudios juridicos de la UBV
ENCUENTRO
ABYA YALA
PRONUNCIAMIENTO
POLITICO
Caracas,
Venezuela, Enero de 2008
Compartimos
este espacio de encuentro para aprender a luchar y luchar juntos por la
transformación profunda que hoy vivimos los pueblos que habitamos en Nuestra
Abya Yala, Nuestra América sin
fronteras.
Nuestra
Abya Yala, se encuentra en un escenario de ruptura con las cadenas del
coloniaje y el capitalismo neoliberal, luchando por la consolidación y el
fortalecimiento de procesos populares procedentes de luchas históricas libertarias
de pueblos y naciones con sus propias dinámicas reivindicativas, cuyas banderas
son las resistencias permanentes y la construcción de una pluralidad de poderes
de carácter eminentemente popular que subviertan las estructuras de dominio,
opresión y explotación que se preservan en nuestro continente.
No
podemos equivocarnos en que si bien la lucha es contra el capitalismo y el
neoliberalismo actual, estos sistemas económicos tienen una base material
histórica y cultural llamada colonialismo, nuestro principal enemigo histórico
perpetuado a través de toda una estructuración jurídica, política, educativa y
comunicacional.
El
colonialismo para nosotros no es una etapa superada. Al contrario, perdura
internalizado en nuestras conductas cotidianas y vidas personales. Nos hemos
convertido en seres de almas encadenadas. El Ser colonizado, la ausencia de un
ser social integrado a relaciones de libre asociación y creación colectiva, sin
ninguna posibilidad de construir identidad, es nuestro principal enemigo interno.
Por
tanto, la dominación se impone no sólo a través de las formas tradicionales de
dominio económico y político, sino sobre todo a través de la conformación de un
sujeto social pasivo, cuyo comportamiento normativo es la sumisión ante todas
las formas de encadenamiento de nuestra voluntad de libre autodeterminación.
Nuestros
países proceden de luchas históricas libertarias de siglos. Con las luchas de
independencia logramos la emancipación formal pero no real de nuestros pueblos.
Enmarcadas en el modelo republicano de 'Estado-Nación', se crearon fronteras
artificiales que fragmentaron vidas y territorios, dando continuidad a las
políticas coloniales e incluso garantizando el dominio territorial absoluto
como es el caso de las Islas Malvinas y Puerto Rico.
Aquí en
nuestra tierra, nada es nuestro, todo es de otros e impuesto desde afuera.
El
Imperio, factor determinante de esta desunión, tiene en la actualidad a los
medios de comunicación como la principal herramienta de dominación cultural y
espiritual.
Por todo
esto, el imperativo en nuestros pueblos es la lucha por la descolonización, la
liberación social y la emancipación cultural y territorial.
La pelea
central es desmantelar todo para volver a construirlo a partir de un nuevo
NOSOTROS.
Descolonizar
quiere decir desmontar la educación, la economía, la comunicación, la política,
para volver a movernos. En síntesis, descolonizar es teñir nuestras almas de
insurgencia continental. Descolonizar es subvertirlo todo.
Solamente
la descolonización de nuestras mentes y corazones, de nuestros territorios y
comunidades,
de nuestras creaciones y saberes, nos permitirá construirnos-reconstruirnos,
como Seres nuevos, capaces de posibilitar caminos de transformación de la
sociedad como lo soñaron el Che, Guaicaipuro, Urquía, Rumiñahui, Atahualpa
Yupanki, Tupak Katari, Tupak Amaru, Tiuna, Simón Bolivar, Augusto César
Sandino, Carlos Fonseca, José Martí, Juana Azurduy, Eloy Alfaro, Emiliano
Zapata, Farabundo Martí, Luis Carlos Prestes, Manuelita Saenz, Dolores Cacuango,
Sor Juana Inés de la Cruz, Camilo Torres, José Carlos Mariátegui, Filiberto
Ojeda Ríos, Atanasio Azul, Manuel Tot, y todas las hermanas y hermanos que nos
han precedido en la lucha.
Reconocemos
como gobiernos alternativos, por partir de procesos constituyentes de carácter
participativo, a los gobiernos de Venezuela, Bolivia y Ecuador. Sin embargo,
sólo tendremos formas de gobierno propias el día que podamos reafirmar el
ejercicio pleno de la soberanía autogobernante por parte de todos los pueblos de
Nuestra América.
Defendemos
el liderazgo popular y político de los compañeros Hugo Chávez y Evo Morales
como expresión concreta de la lucha victoriosa de los pueblos de Bolivia y
Venezuela. Defendemos por tanto la continuidad de estos compañeros a la cabeza
de sus respectivos gobiernos.
Los
procesos seguidos en Ecuador, Venezuela, Bolivia, Nicaragua, dan cuenta de
avances en el plano electoral y la profundización de los derechos democráticos,
rompiendo la perpetuación de las partidocracias tradicionales y aislamientos
como el de Cuba. Sin embargo, no olvidemos que aún nos falta alcanzar la
derrota política, ideológica y militar de los enemigos históricos del pueblo.
En función de esto llamamos a:
Destruir
los estados coloniales y de las cenizas, como el águila y el cóndor en su
primer vuelo, volver a levantarnos.
Reestablecer
el equilibrio significa terminar con las fronteras artificiales de los actuales
Estados- Nación, determinadas desde las políticas coloniales.
Construiremos
otro tipo de humanidad, con nuestros propios conceptos de libertad, vida,
dignidad, la cual no se construye desde arriba, ni desde la democracia liberal.
Una
sociedad que esté dispuesta a construir valores propios, principios propios,
política, economía, salud, educación y universidad propia, para llegar a nuevas
identidades que sean el más fuerte cimiento de nuevas sociedades basadas en
otro tipo de relaciones humanas y naturales: justas, libres e iguales.
Todas
estas luchas nos llevan a generar en nuestra gente, niñas, niños, mujeres,
hombres, jóvenes y mayores, mentalidades y corazones insurgentes dado que el
poder popular no sólo se construye a través de la resistencia sino también a
través de rupturas frente al poder impuesto y constituido que van más allá de
la resistencia que nuestros pueblos han ofrecido y ofrecen a las políticas de
dominación y explotación.
Si
estamos en un escenario de construcción la actitud debe ser la del
fortalecimiento de una voluntad de poder manifestada a través de nuestra
capacidad de autodeterminarnos y ser plenamente soberanos en nuestras
decisiones.
Un
proceso de liberación supone que los pueblos tienen que ser los sujetos
políticos de su
historia.
Por ende, debemos unir nuestras luchas en un internacionalismo solidario y
militante. Cuando golpean a cualquiera de los procesos de liberación de nuestro
continente, nos golpean a todas y a todos. Frente a la agresión a cada uno de
nosotros debemos responder todas y todos.
Estás
serán las condiciones para avanzar en nuestra segunda y definitiva
emancipación. Es una solidaridad en lucha entendida a la par de la generación
de un proceso constituyente continental, popular y plurinacional, que sin
detenimiento y desde todos los rincones de nuestra Abya Yala, nos permita en
los años venideros acabar con todas las fronteras y formas de dominación territorial,
económica y cultural que hoy se imponen en nuestro continente.
Además
del fortalecimiento progresivo y continuo de la amplia plataforma de lucha que
estamos construyendo, proponemos que una de las primeras tareas a realizar
dentro de este proceso constituyente continental sea la convocatoria del
“Juicio al Estado Colonial”.
Este no
será un juicio jurídico. Se trata de un juicio ético y político para establecer
la verdad, para reconstruir y reinscribir la historia, determinando la
responsabilidad de los actuales 'Estados- Nación', vigentes a través de sus
mandos burocráticos y las cúpulas mafiosas y burguesas de los poderes
constituidos.
Abya
Yala supone un nuevo tipo de militantes. Formarlas y formarlos es tarea de esta
constituyente para asegurar que los procesos dependan de sí mismos y no de
liderazgos individuales.
Para
estos poderes populares el hombre y la mujer, el niño y el adulto, los jóvenes
y abuelos, lo humano y la naturaleza se deben un absoluto respeto que
reestablezca el equilibrio perdido y la armonía entre ellos. En otras palabras,
la tarea es construir la complementariedad y restaurar la dualidad.
Desde
nuestra identidad construida en la lucha somos uno y muchos, un solo territorio
en diversidad de culturas y pueblos. Somos Abya Yala… Nuestra América no tiene
fronteras.
Aspiramos
a recuperar la soberanía sobre nuestra tierra, nuestras aguas, nuestros
espacios aéreos y todas sus riquezas. Esta hermosa y rica Tierra de Nuestra América
es nuestra y sólo nuestra; y por ello también se la ofrendamos en igualdad de
todos a la humanidad entera.
Esto
supone la expulsión de todas las tropas y bases militares extranjeras que se
encuentran hoy mancillando nuestro territorio.
La libre
comunicación y circulación es un derecho originario de los pueblos.
Por el
rescate y la producción de nuestras palabras, nuestras imágenes, nuestros
sonidos y nuestras ternuras… llamamos a la subversión comunicacional
continental contra el terrorismo mediático impuesto por las grandes
corporaciones.
Exhortamos
a todos los movimientos populares a comenzar la organización de las redes,
milicias y brigadas comunicacionales continentales como mecanismos de
articulación de este camino insurgente.
Telesur
se planteó para ser la expresión de la voz de los pueblos del continente. Por
ello exhortamos a los países que se comprometieron a respaldar este proyecto a
cumplir con su responsabilidad para democratizar el acceso a este medio. Al
mismo tiempo exigimos a Telesur que se convierta en una plataforma de
liberación y difusión de nuestra producción
comunicacional.
En
cuanto a la unidad continental, exhortamos a que todos los procesos de
integración actualmente promovidos por los gobiernos estatales, como lo es la
iniciativa ALBA, estén dirigidos en función de la promoción de la igualdad, la
justicia y el protagonismo de los pueblos. No habrá integración jamás si no son
los pueblos mismos los actores centrales de este objetivo fundamental de unidad
antiimperialista.
Acusamos
de ser planes genocidas, fascistas y neocoloniales al Plan Colombia, Plan
Puebla
Panamá,
Plan Patriota, el Acuerdo para la Seguridad y Prosperidad de América del
Norte-Iniciativa Mérida, el Tratado del IIRSA y todos los Tratados de Libre
Comercio como el TLCAN y la propuesta ALCA.
Exigimos
un alto inmediato a la destrucción de nuestra Madre Tierra y el derecho a la
soberanía alimentaria de nuestros pueblos a través de proyectos de apropiación
extensiva de todos nuestros territorios dados en propiedad a las empresas
transnacionales, monocultivantes y transgénicas.
Denunciamos
la deforestación del Amazonas, principal fuente de agua y biodiversidad de
nuestro continente, que está siendo entregado a las grandes empresas de
agronegocios internacionales.
Igualmente,
denunciamos la apropiación de nuestros mares por parte de todos los monopolios
y corporaciones que hoy se apropian de los mares del mundo. Pedimos solidaridad
con las luchas de todos los movimientos ecológicos y de pescadores artesanales
e industriales que luchan por el rescate de nuestras aguas.
Igualmente,
exigimos un alto a las concesiones mineras que en estos momentos no sólo se apropian
de nuestra riqueza sino que destruyen poblaciones enteras y la vida natural que
las rodea.
No
aceptamos que ni uno solo de nuestros saberes ancestrales y riquezas
tecnológicas y culturales, sean convertidas en mercancía en los mercados
capitalistas del conocimiento.
Hacemos
un pronunciamiento solidario y contundente a favor de la independencia total
del
pueblo
puertorriqueño, exhortando a todos los diversos movimientos sociales y
gobiernos a expresarse a favor de su libre determinación.
Igualmente,
exigimos se devuelva a Bolivia la salida soberana al mar.
Exigimos
la libertad de las y los presos políticos identificados con las políticas
antiimperialistas y luchadores sociales a nivel continental. Hacemos hincapié
en los procesos de juicio que siguen los casos de luchadores presos de Oaxaca,
Atenco y Puerto Rico, lo mismo que exigimos la libertad inmediata para los
cinco compañeros cubanos que de manera totalmente ilegal siguen presos en
Estados Unidos. Exigimos el cierre definitivo de la cárcel de Guantánamo y la devolución
de este territorio a su legítimo dueño, el pueblo cubano.
Denunciamos
la actual agresión por parte del paramilitarismo y el gobierno de Felipe
Calderón contra las comunidades autónomas zapatistas de Chiapas.
Exigimos
a la Presidenta Michelle Bachelet atienda de inmediato las demandas sociales y
políticas de la compañera Patricia Troncoso, cuya vida peligra, al estar en
huelga de hambre por 108 días y por el terrorismo de estado que hoy se mantiene
incólume contra la nación Mapuche en Chile. Paralelamente nos solidarizamos con
la huelga de hambre de los 80 compañeros oriundos del Perú, presos por el
estado represor peruano a causa de la insurgencia de Andahuaylas.
Respaldamos
los procesos constituyentes que con mucho esfuerzo se están llevando adelante
en los países hermanos de Bolivia y Ecuador.
Exhortamos
a todos los movimientos populares a mantenerse atentos frente a la ofensiva
oligárquica
e imperialista que en estos momentos se lleva adelante contra el pueblo
boliviano. Llamamos a la movilización y a la solidaridad con nuestras hermanas
y hermanos bolivianos. Reconocemos y respaldamos plenamente la nueva
Constitución Política de Bolivia aprobada por su Asamblea Constituyente.
Apoyamos
a los movimientos sociales, mineros, campesinos e indígenas del Perú, que en
estos momentos reconstituyen una vanguardia popular en contra de uno de los
gobiernos más lacayos del imperialismo que sigue entregando los territorios y
riquezas del Perú.
Apoyamos
la lucha de los pueblos amazónicos del Ecuador en contra del reestablecimiento
de las concesiones petroleras y mineras en esta región.
Reivindicamos
y apoyamos a los movimientos de trabajadoras, trabajadores y organizaciones sociales
que luchan en Argentina en defensa de los recursos naturales y contra la
entrega minera. Igualmente, reconocemos la preexistencia de pueblos indígenas y
naciones originarias en este país.
Apoyamos
a los movimientos de los Sin Tierra y a todas las organizaciones campesinas que
se encuentran luchando por una auténtica reforma agraria en Brasil.
Rechazamos
rotundamente la intervención militar de Estados Unidos en Haití acompañada por tropas
de los gobiernos de Brasil, Argentina, Colombia y Uruguay. Exigimos su salida
inmediata.
Exigimos
al gobierno paramilitar, genocida, terrorista y narcotraficante de Álvaro Uribe
Velez, el reconocimiento del conflicto armado interno colombiano, como primera
vía para facilitar, impulsar y lograr una salida política y negociada del
mismo, que incluya como iniciativas: acuerdos humanitarios, intercambios,
despejes de zona y mesas de diálogo. Denunciamos toda intención por parte de
este gobierno en insistir en el rescate militar de las y los civiles retenidos
y militares detenidos. Pero por encima de todo, consideramos que cualquier
mediación que suponga el rechazo a toda forma de claudicación popular, debe
orientarse al fortalecimiento de la movilización y participación directa del
pueblo colombiano en función de la construcción de una nueva realidad social
para este país.
Respaldamos
al presidente Chávez en su esfuerzo por mediar y apoyar al pueblo colombiano en
terminar con la guerra genocida de la oligarquía y el paramilitarismo.
Acompañamos
los procesos de Liberación de la Madre Tierra que están teniendo lugar en el Cauca;
al mismo tiempo que denunciamos y condenamos las acciones de represión y
asesinato sobre estos pueblos indígenas y otros sectores sociales de Colombia.
Exigimos
que se respete el derecho de éstos y todas las naciones originarias, pueblos
indígenas, tribales y comunidades afrodescendientes que luchan por la
restauración de sus territorios y renacimiento de sus vidas colectivas.
Denunciamos
la política sistemática de asesinatos continuos a dirigentes populares que se
viene llevando a través del narcotráfico y paramilitarismo continental,
particularmente en México, Colombia y su actual extensión al territorio
venezolano.
Respaldamos
al Presidente Correa en el proceso de expulsión de la Base de Manta en manos de
la Fuerzas Armadas Norteamericanas, demandando que se realice una amplia
auditoría respecto a los términos de la concesión. Exigimos el esclarecimiento
y castigo para los culpables del asesinato de la Ex - Ministra de Defensa del
Ecuador, Guadalupe Larriva, asesinada en circunstancias no resueltas hace un
año en las proximidades de la Base de Manta.
Apoyamos
el proceso revolucionario protagonizado en este momento por el pueblo de
Venezuela, al mismo tiempo que denunciamos el bloqueo burocrático que junto a
la conspiración oligárquica e imperialista intentan acabar con este proceso de
liberación.
Rechazamos
el trato inhumano que hoy se ejerce en contra de nuestras hermanas y hermanos migrantes
en algunos de nuestros países, en especial en las fronteras de México y Estados
Unidos, lo mismo que en algunos países europeos como España. Por tanto,
exigimos reconocimiento de todos sus derechos fundamentales para cualquier ser
humano que se encuentre en los países de nuestra región ya sea refugiado,
desplazado, inmigrante o exiliado. Igualmente, demandamos la caída inmediata
del Muro de la Indignidad colocado entre México y Estados Unidos.
Denunciamos
que actualmente la clase trabajadora vive un proceso creciente de hiper
explotación en todo el continente, que no sólo devalúa a diario el salario y
expulsa de su posición laboral a miles de trabajadores, sino que en estos
momentos emprende proyectos de reestablecimiento del trabajo esclavo y
obligante a través de la maquila, las contrataciones diarias, modelos de tercerización
y las múltiples formas del llamado “trabajo negro”.
Hacemos
un llamado a que todo nuestro movimiento se solidarice con los barrios humildes
y el enorme esfuerzo que están haciendo todas aquellas organizaciones juveniles
por romper el cerco de la guerra social impuesta que impide toda posibilidad de
surgimiento de una nueva generación de jóvenes libres, solidarios e
insurgentes.
Respaldamos
a los movimientos estudiantiles que luchan por una educación y universidad
popular,
gratuita y abierta a todos los saberes.
Igualmente
demandamos respuestas de los gobiernos a las luchas de las y los trabajadores urbanos
y rurales por la recuperación de sus fuentes de trabajo y reapropiación de las
estructuras y tierras productivas.
Son los
ricos los que nos deben a nosotros por todo lo que se han tomado; ni un centavo
le debemos a esos explotadores. Rechazamos cualquier forma de indemnización a
la propiedad capitalista, de la misma manera que rechazamos la continuidad del
pago de la deuda externa, de por sí ilegal. Somos acreedores de una deuda
histórica infinitamente millonaria, no deudores.
Denunciamos
la multiplicación de mercados de cuerpos a través de la trata de humanos, la apropiación
de niñas y niños, de órganos, la prostitución obligada de niños y adultos, la
inducción al consumo de drogas cada vez más nocivas y adictivas, lo que
constituye un regreso a nuestra condición de naciones vendidas y esclavizadas.
Exhortamos
a los gobiernos y organismos internacionales a la recuperación del valor
alimentario y sagrado de la Hoja de Coca que nace en toda el área central de
los Andes. Exigimos su despenalización y libre circulación por todo nuestro
planeta.
Denunciamos
al actual presidente de Guatemala, Álvaro Colom, y a los gobiernos anteriores,
por la represión ejercida contra las comunidades indígenas y por catalogar de
terroristas a todos los movimientos indígenas, sociales y populares que luchan
por sus vidas y territorios, sumándose a la estrategia imperial y de
criminalización mundial que hoy se aplica contra las resistencias populares.
Rechazamos
rotundamente la actual utilización de Nuestra Tierra para la producción de Agrocombustibles
y la utilización de glifosatos.
Expresamos
nuestra total solidaridad con los pueblos palestinos, afganos e iraquíes
actualmente en lucha por su soberanía y sobrevivencia; así como acompañamos la
denuncia mundial que hoy se hace desde todos los rincones de la tierra en
contra del genocidio que los Estados Norteamericano e Israelita vienen
emprendiendo contra estas naciones.
El
Encuentro Abya Yala es una muestra de que la América somos muchos pero también
sabemos ser Uno. Somos muchas manos entrelazadas por un solo corazón a la hora
de la batalla emancipadora.
Somos
los comunes, los que nada tenemos pero todo hacemos, capaces de construir una y
mil veces si es necesario el mundo que vive en nuestro sueños.
El
grito sigue siendo el mismo
¡Hasta la Victoria Siempre, Venceremos!
Caracas, Venezuela, a 27 de enero
de 2008.