Caracas. El nombre de la maternidad no es
alentador, pero igual merece respeto. Cayo Borracho, una de las isletas
del Parque Nacional Morrocoy, es la maternidad donde el caimán de la
costa y las tortugas desovan en un acto de empecinamiento por evitar su
extinción.
Sin embargo, en la última semana se convirtió también
en el nuevo destino turístico que desean explotar doce asociaciones de
pescadores y lancheros.
"No nos pueden obligar a violar la ley.
La protección integral sólo permite que se haga investigación
científica en el lugar. No es un capricho, se trata de una zona
coralina muy frágil", fue la respuesta de Jesús Alexander Cegarra, el
presidente del Instituto Nacional de Parques.
Esa restricción
está clara en la zonificación del Plan de Ordenamiento del parque, que
en su artículo 31 establece que en la superficie de Cayo Borracho sólo
se permiten la guardería, el monitoreo y la investigación ambiental.
Sin
importar esa letra jurídica, el miércoles pasado un grupo de seis
lanchas fueron encontradas por una comisión de Inparques en labores de
limpieza, con miras a trasladar temporadistas al cayo en los carnavales.
"No
podemos cambiar un parque para que un grupo de personas se lucre
económicamente", replicó Cegarra a las peticiones de los lancheros que
trancaron la vía de Chichiriviche el sábado por cuatro horas.
Las
protestas por "el derecho al trabajo" en Morrocoy no son nuevas. En
julio del año pasado se talaron casi 250 hectáreas de manglar en el
sector Caño León, donde los lancheros pretendían construir un muelle.
Las tortugas y los caimanes, por desgracia, aún no han descubierto nuevas formas de protesta que no sea morir.
13 ISLETAS PARA EL GOCE
Cayo
Muerto, Sombrero, Paiclá, Sal y Punta Brava son los lugares del Parque
Nacional donde se puede pernoctar a un costo de tres bolívares fuertes.
Cayo Mallorquina, Playa Sur, Boca Seca, Playuela, Pescadores, Varadero,
Peraza y Mero conforman el resto del panorama natural y pueden usarse
como balnearios.