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Credito: MinCI |
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Venezuela cambió su hora legal | Credito: Vtv |
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09 de diciembre 2007. - Media hora que nos proteja de la cola. Media hora que nos libre de la fatiga. Media hora que nos haga fantasear un puesto en el vagón del Metro. Esa "media hora" que parece un sueño colectivo fue el tiempo que se retrasó hoy en el reloj venezolano.
El huso horario que no se ajustaba en el país desde diciembre de 1964 fijó nuevas coordenadas para reencontrarse con el sol. A las 6 am en Puerto La Cruz nadie que se asome por la ventana duda del amanecer, pero en San Cristóbal no necesariamente pasa eso. La sincronización del reloj con la luz natural es la responsable de que los humanos literalmente "despierten" a su sistema hormonal y es también el escudo ministerial para justificar el cambio. Sin embargo, para ajustar el reloj biológico de los venezolanos se necesitará más que la simple medida de retrasar las agujas del reloj.
"Si los seres humanos compartimos ciertas características fisiológicas y éstas están relacionadas con el ciclo solar, parece difícil que la escuela pueda dejar de tenerlas en cuenta" escribió Mariano Fernández, sociólogo de la Universidad de Salamanca, en su informe La hora de la escuela. Sus palabras resumen así las implicaciones de la luz solar y el funcionamiento del cuerpo humano que médicos endocrinos como Hilda Guerrero explican largamente cuando hablan de "los ciclos circadianos", que no son más que el tiempo, casi siempre entre 20 y 28 horas, que tardan los humanos en activar sus momentos de actividad y sueño.
Despertarse con el sol para los venezolanos, no obstante, no responde a cuestión de manillas.
"Hay que hacer un plan para que esta medida no quede aislada" dice Omar Marcano, el director general del Fondo de Investigación y Desarrollo de las Telecomunicaciones (Fidetel).
Sus palabras sólo vienen a reconocer que el ajuste sólo es el primer paso en una lista de cambios que deberá fomentar el Gobierno Nacional si en efecto pretende que los venezolanos despierten con la luz del sol.
Correr la hora de entrada en los colegios públicos y privados para extender las horas de sueño y desayuno de los infantes está dentro de los puntos primordiales. Mientras que el mundo laboral deberá no sólo incluir esos cambios del horario de estudio sino también insistir en los beneficios de que se acorten las rutas de traslado entre los hogares y el trabajo.
Planes macro para enfrentar el congestionamiento del tráfico vehicular en las primeras horas de la mañana también se suman a esa lista. Si el reloj cambia y las rutinas siguen, el anhelo por otra media hora más de sueño estará vigente otro rato.