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Piedad Córdoba. | Credito: Hernan Durango |
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La congresista dijo a la agencia EFE, en Bogotá, que no puede afirmar si la postura de Chávez en favor de una salida al caso de los secuestrados implica la superación de la fuerte polémica que mantiene con su colega colombiano, Álvaro Uribe, tras la decisión unilateral e inconsulta de terminar la mediación. Sin embargo, precisó que Chávez les hizo saber a ella y a Yolanda Pulecio, madre de la rehén Ingrid Betancourt, también nacional francesa, que él estaba dispuesto a continuar con su papel como mediador.
Bogotá, 08 de diciembre de 2007 / El presidente venezolano, Hugo Chávez, estaría dispuesto a dejar de lado la crisis diplomática con Colombia para hacer viable un acuerdo humanitario con la guerrilla de las FARC, aseguró hoy la congresista y ex facilitadora Piedad Córdoba.
Uribe anunció el pasado 21 de noviembre que daba por terminadas las gestiones humanitarias que Chávez había asumido a mediados de agosto último por invitación de Piedad Córdoba, previamente autorizado por Bogotá.
La decisión fue considerada como una traición por Chávez, quien llamó a consultas a su embajador en Colombia, Pável Rondón, y sostuvo que no mantendrá relaciones con el Gobierno de este país mientras Uribe esté en el poder.
La congresista opositora a Uribe precisó que Chávez les hizo saber a ella y a Yolanda Pulecio, madre de la rehén Ingrid Betancourt, también nacional francesa, que él estaba dispuesto a continuar con su papel como mediador.
"Nos dijo el domingo (pasado), en una reunión, que el acuerdo humanitario estaba por encima de connotaciones políticas", declaró Piedad Córdoba.
Chávez, sostuvo la legisladora, afirmó que "estaba dispuesto a dejar de lado el asunto (diplomático) para viabilizar el acuerdo humanitario".
La congresista ratificó la disposición de Chávez de ayudar a superar el caso de los rehenes al destacar el anuncio de Uribe de aceptar la apertura de una "zona de encuentro" para negociar con las FARC una salida al caso de las 45 personas que esta guerrilla tiene en condición de canjeables por medio millar de rebeldes presos.
Uribe dijo hoy que la propuesta se la presentó la Conferencia Episcopal de Colombia (CEC), y que él permitía un escenario rural de no más de 150 kilómetros cuadrados, preferiblemente sin puestos militares o policiales que deban ser removidos, ni población civil.
"Me parece interesante, creo que es un paso importante en la medida en la que eso se pueda acompañar realmente de los requerimientos necesarios", consideró Piedad Córdoba.
La legisladora del Partido Liberal Colombiano añadió que "hay que hacerlo para lograr de manera muy clara y muy rápida que se pueda lograr la liberación de los retenidos y las retenidas, y se destrabe el tema de 'Simón Trinidad' y de 'Sonia' (rebeldes de las FARC extraditados a Estados Unidos)".
"Es un punto de partida importante, y (la propuesta) hay que recibirla de bien ánimo", continuó, para resaltar la vinculación de la Iglesia Católica, autorizada por Uribe para que acompañe al alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, en los contactos con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La Iglesia, subrayó Piedad Córdoba, "no tiene postura política, como se ha demostrado a través del tiempo, y no genera prevención, animadversión ni aspavientos".