principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad

Vladimir Acosta: "Este es el gobierno más blandengue que ha habido en la historia de Venezuela"
Por: Últimas Noticias
Fecha de publicación: 11/11/07
imprímelo mándaselo a
tus panas
Profesor Vladimir Acosta
Credito: UN
Convencido de que una revolución que llega al poder por la vía electoral obligatoriamente tiene que apegarse a la ley, Vladimir Acosta, profesor universitario, dice lo siguiente: "Mi opinión no es oficial, simplemente es la opinión de alguien que respalda este proceso, que hace críticas y en lo sustancial apoya todo". Veamos de qué se trata.

¿No cree que el presidente Chávez debió convocar a una Asamblea Constituyente para modificar la Constitución?

No. Aquí no hay una reestructuración a fondo de la Constitución. Según algunos curas de la CEV, se pretende llevarnos a una sociedad marxista-leninista. Eso es un disparate absurdo que ni ellos mismos se creen. Otros dicen que hay cambios de fondo y eso no es cierto. En mi opinión, el socialismo es un proyecto a construir y lo que se está haciendo aquí, con la reforma, es hacer ajustes en la Constitución de tal manera que permitan ir desarrollando aspectos que conduzcan, quizás en el mediano plazo, a estructurar una sociedad diferente. Decir que el país se vuelve socialista con la Constitución es absurdo. No es verdad. Habrá que hacer más reformas en la medida en que este proceso vaya avanzando. Y esos ajustes se acercarán, cada vez más, a una sociedad socialista.

Siempre con el apoyo mayoritario de la población. Es una etapa dentro de un proceso.

Sectores del chavismo afirman que se perdió una gran oportunidad para acelerar el cambio hacia el socialismo a través de una Constituyente. ¿Usted qué cree?

El fondo del problema es que si se pretendiera transformar a fondo la sociedad a través de una Constitución se justificaría una Constituyente. Tal como yo lo veo hay apertura, profundización, de un proceso que tiene como norte, como objetivo, el socialismo. Pero eso no quiere decir que la sociedad venezolana se caracterice, de entrada, como socialista. En consecuencia, con una propuesta de reforma consultada, discutida, debatida, para que sea sancionada por la mayoría, se da un paso más en esa dirección, como habrá que dar otros pasos. Pero más bien que la Constitución sea la sanción de una sociedad que se ha ido construyendo a que sea una especie de proyecto declarativo de una sociedad que no existe.

¿Al agregar nuevos artículos a la reforma no cree que la Asamblea Nacional acortó el debate a un lapso muy breve?

No. La reforma fue analizada a fondo por el Presidente y aceleró una discusión que ha continuado. Lo que se ha hecho, justamente, es que la Asamblea Nacional trató de recoger opiniones diversas. Allí participó todo el mundo: la gente de oposición que quiso ir, independientes que quisieron ir, directores de periódicos, politólogos, gente de diversas corrientes y de distintos grupos que llevaron sus propuestas. Sobre esa base la Asamblea planteó la reestructuración de otros artículos. Esos artículos son tan conocidos o más conocidos que los que propuso el Presidente y están orientados en la misma dirección.

¿Durante el acto del Psuv celebrado en el Poliedro los asistentes vocearon la consigna "Baduel, traidor; te sale paredón". ¿Te sale paredón? ¿Quién dijo te sale paredón? Esa fue la consigna que vocearon en el Poliedro.

Bueno, pero no lo dijo el Presidente. El Presidente dijo traidor.

No. La consigna fue esa. Pero el Presidente guardó silencio.

¿Eso quiere decir que el Presidente le está preparando un paredón a Baduel? Mira, este es el gobierno... yo no quiero usar la palabra, el más achantado, el más blandengue que ha habido en la historia de Venezuela.

Una de las hazañas de este gobierno es tratar de hacer un proceso revolucionario, de cambiar relaciones de poder, apegado a cada detalle legal, a cada letra de la Constitución, sin violar los derechos de nadie. Entonces, es una cosa extraordinaria lo que está pasando aquí. Es un gobierno calificado de dictadura por aquellos que son protagonistas rejubilados o los hijos de los que violaban leyes, desaparecían, torturaban, mataban, tenían campos de concentración y todo lo demás. Es una cosa que sería cómica si en cierta medida no fuese trágica. ¿Qué paredón? Si aquí ni siquiera están presos los que trataron de tumbar el gobierno el 11 de abril. Ni siquiera están presos los que destruyeron, que es de todos nosotros, en el sabotaje petrolero, ¡Que andan por ahí! conspirando y criticando el Art. 337 porque ellos quieren tumbar el gobierno sin que les pase nada. Yo no sé, yo no escuché eso.

Se dijo y hoy se reseña en la prensa.

No lo pongo en duda, simplemente te digo que no lo escuché y no puedo opinar sobre eso. Lo que sí escuché fue al Presidente decir que era un traidor. Esta mañana (miércoles pasado) hice un programa que lo dediqué a analizar el tema de las revoluciones, por qué mucha gente no sólo se quedaba en el camino sino que en el contexto conflictivo se pasaba al enemigo. No hay otra forma de calificar eso sino de traición si uno busca un diccionario.

El general Baduel no estaba militando en el Psuv ni en el MVR. ¿Por qué se le califica de traidor?

El general Baduel fue ministro de la Defensa de este gobierno hasta el 18 de julio. ¡Por favor!
Una vez recuperados sus derechos políticos puede opinar, ¿no?

Yo no estoy cuestionado eso. Yo celebro las traiciones. La traición es un derecho humano. Todo ser humano tiene derecho a traicionar. Allá él con su conciencia, si es que la tiene. Bienvenidas las traiciones porque radicalizan y fortalecen a la gente. Te repito que yo no escuché eso. Pero si alguien hubiera gritado: ¡Paredón! Eso no es más que una expresión de dolor de una gente que confió en alguien y siente que de un día para otro se pasó al extremo contrario y entonces eso duele; porque este es un proceso que ha estado cargado de confianza, de amor, y un salto de talanquera, una vuelta de chaqueta como esa, le duele a la gente.

Aquí se convoca a un debate de ideas y resulta que Baduel es un traidor, los estudiantes son unos cachorros del imperio, este es un escuálido. ¿Entonces?

Pero ven acá. Resulta que el Presidente dice cachorros del imperio, pero los que lo llaman macaco o los que lo llaman hijo de la chingada, no digo el término completo, lo mexicanizo para que pueda pasar ahorita. Es decir, hijo de puta como le dicen al Presidente, como lo dijeron en televisión y lo repitieron en la noche para que hubiera más audiencia; el obispo Lucker lo llamaba "patán" en estos días y Ramos Allup, con su voz de vieja, lo llamaba "malandro", entonces resulta que el que está insultando es el Presidente. Alan García dice que Chávez le pega a la mujer, que es un hijo de no sé qué cosa; Chávez responde y entonces Chávez agrede a Alan García. Pero aquí hay un debate de ideas. ¿Cómo alguien lo puede negar?

¿Pero qué debate puede haber cuando se descalifica a la gente de esa forma?
Descalificar a la gente puede ser un componente colateral y excesivo en un debate de ideas. Pero dejemos eso, olvídate de eso. No podemos reducir lo que ha habido aquí a un debate de insultos. Insulto, además, es una palabra que se presta a manipulación, porque si te digo a ti, por ejemplo, reaccionario, entonces me vas decir que te estoy insultando. Ah, pero reaccionario quiere decir que tú estás del lado de la reacción. Es decir, que tú quisieras que las cosas fueran pa’tras. Eso no es un insulto. Eso es una calificación política. Aquí se juega mucho con los términos.

No, pero una cosa es reaccionario y otra es traidor y cachorro del imperio.
Pero traidor es una definición inevitable.

¿Qué vas a decir tú? "Abandonador de posiciones que tenías hasta ayer para pasarte a las posiciones contrarias". Coño, para eso están los diccionarios. Para que le expliquen a uno que esa frasesota se reduce a un concepto: ¡Traidor!

¿Y cachorros del imperio?

¿Pero cómo no van a ser cachorros? Yo digo que no son cachorros del imperio; son lacayos del imperio, servidores, lacayos del imperio, gente que no tiene la más mínima dignidad ni compromiso con su país; este señor (Vicente Fox, ex presidente de México) ha sido gerente de la Coca-Cola, ha sido el peor instrumento que han tenido los mexicanos como Presidente, agente de todos los intereses de los Estados Unidos y ese fue su gobierno.

No, estoy hablando también de los estudiantes, a quienes...

Los estudiantes no llegan a ser lacayos del imperio; los estudiantes son, exactamente, la gran burguesía que tiene sus hijos.

¿Los hijos de papá?

Los hijitos de papá y mamá, pero claro que sí. Son los estudiantes de la Monte Ávila, de la Metropolitana, de la Santa María y de la Católica.

¿Y de la UCV?

No, no. Esto es otra cosa. Estos son unos malandros que se colean allí. Aquí hay unos grupos que aparecen asimilados, particularmente grupos de partidos que fueron de izquierda en otra época, que aparecen asimilados dentro de esa misma propuesta. Pero quienes son la vanguardia de este proceso no son estos de aquí, estos están a la cola; la vanguardia son los otros, son aquellos estudiantes que son los hijos de la guarimba, los hijos de los guarimberos de hace cuatro años que en esa época eran chamos de liceos y ahora están en la universidad, cumpliendo con la misión que sus padres les han asignado. De tal manera que es la derecha en la calle.

¿No le parece curioso que haya sido un general como Baduel, quien lideró el Día de la Dignidad Nacional (12 de abril), el que haya causado un auténtico sismo en el chavismo?

No creo que haya ningún sismo ni en el chavismo ni en la oposición. Con Baduel hay un componente mítico compartido por ambos sectores. Baduel no es como dices, el héroe, el salvador de la patria el 12 de abril. El salvador de la patria fue el pueblo de Venezuela, el pueblo de Caracas, de Maracay, que se lanzó a la calle a enfrentar a la policía de (Alfredo) Peña. Y hubo muertos y muertos de ese pueblo. Eso fue lo que estimuló a oficiales de las Fuerzas Armadas, entre ellos a Baduel, a defender la Constitución. Pero allí estuvieron García Carneiro y los oficiales de la Guardia Presidencial.

Ese mito lo construyó el chavismo.

Déjame hablar de eso. Hay un mito producto de la simplificación. De alguna manera se identificó a Baduel como el personaje más representativo de ese proceso. Pero el mito es doble, porque el mito vale para el chavismo y por eso le dolió tanto al chavismo la defección, para no llamarla traición, guarde ahí una palabra bonita, encantadora; sí, la defección instantánea y brutal de Baduel y al mismo tiempo al oposicionismo no les gusta Baduel.

Ayer (martes) estuve revisando Noticiero Digital, yo realmente le hecho baygón a la computadora después que reviso pero a veces lo hago y ahí el comentario de los disociados más apretados de la oposición es de asco y de rechazo a Baduel. ¿Sabes qué es lo que no le perdonan? El mito, precisamente, porque ellos están convencidos de que Baduel fue el salvador del chavismo el 12 de abril. Ellos perdonaron a Rosendo, a Guaicaipuro Lameda, pero como Baduel aparece como el que les impidió a ellos conservar el poder, que por fin lograron durante dos días, lo odian a muerte y algunos creen que eso es hasta un trapo rojo. No hay ningún terremoto, y te aseguro que dentro de unos días eso habrá pasado... de lado y lado.


PERFIL

Vladimir Acosta
Un hombre joven con mucha experiencia. Nació en Acarigua, Portuguesa.
Licenciado en Historia y en Filosofía por la Universidad Central de Venezuela. Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de París. Profesor de la Facultad de Humanidades (Letras y Filosofía) de la Universidad Central de Venezuela.


REGISTRO VERBAL

Vladimir Acosta, profesor universitario, que fue un militante del MIR y vio cómo la policía política cazaba a sus compañeros para asesinarlos en la calle, tiene algo que decir sobre el Art. 337.

"No deja de llamar la atención que quienes se quejan de ese artículo son los mismos que pisotearon la Constitución, la abolieron de un trancazo y montaron una dictadura que afortunadamente duró dos días". Obviamente, hay referentes a considerar.

"Los estados de excepción tienen limitaciones muy precisas. Eso supone, en todas partes del mundo y de alguna manera, el control de los medios. Aquí tenemos la hermosa experiencia del 12 de abril, los medios pasando comiquitas e ignorando lo que pasaba en la calle, porque estaban metidos en la conspiración. Eso significa impedir, por ejemplo, que ante una invasión haya un periódico que esté defendiendo a los invasores o esté mintiendo".

La redacción final del Art. 337 fue cambiada.

"Aquí se garantiza que no hay posibilidad de atropellar derechos humanos o de desaparecer personas, de violar y de torturar a nadie, como hizo la democracia del pasado.

En una situación excepcional, el Estado se reserva la posibilidad de restringir ciertos derechos. Eso ocurre en todas partes del mundo y se acepta en cualquier Constitución de un país democrático. Pero la consigna aquí es déjenme tumbar al gobierno en plena libertad. ¡Qué papaya!"


Noticia leida aproximadamente 4215 veces.
Contador actualizado cada 3 minutos

Copyleft 2002, Aporrea.org