Los miembros de la Circunscripción Socialista Nº 2 de la
Parroquia 23 de Enero nos dirigimos a la opinión pública, seguros de que el resto
de los Batallones del PSUV a nivel nacional concordarán con nuestra posición
frente a los hechos ocurridos en la Escuela de Trabajo Social de la UCV, el día
miércoles pasado.
Cómo los agresores, a través de
la manipulación sistemática de los
medios golpistas, se convierten
en victimas
Una vez más los medios golpistas,
con Globovisión a la cabeza, se han dado la tarea de tergiversar los
hechos. En la Escuela de Trabajo Social
de la UCV un grupo de estudiantes identificados con el proceso revolucionario y
quienes se encontraban pegando afiches en apoyo a la Reforma Constitucional
dentro de sus propios espacios son confrontados por grupos de la oposición con
la intención de pasar a la agresión física. Una acción pacífica es repelida por sectores opositores hasta el extremo
de colocar en peligro la vida de nuestros compañeros y de estudiantes que
estaban dentro de la Escuela.
Se pudo apreciar la actitud
desbordada, violenta y disociada de un
grupo opositor de estudiantes de distintas universidades que forzaron al
enfrentamiento, sin importarles destruir un patrimonio de la humanidad como son
las instalaciones de la UCV, pero, fundamentalmente, sin exhibir un mínimo de
respeto por la vida de seres humanos. Un
acto de locura que tiene que ver con la inoculación mediática que dirige un
sector fascista de la oposición donde están los directivos del canal
Globovisión. La manipulación mediática,
perfectamente coordinada con los agresores: primero vía telefónica y
posteriormente con imágenes editadas es lo más alarmante de los sucesos de ese
día. Estamos ante la presencia de mentes
que fríamente están en la búsqueda de muertes, pero también hay que decir que
no lo han conseguido debido a la conciencia que ha adquirido el Pueblo
Bolivariano.
Quienes rescataron a nuestros
estudiantes se enteraron del asedio por vía de la misma canalla mediática,
esperaron que actuaran las autoridades y que en el caso de la UCV, que es una
institución autónoma, esa tarea la realizaran los bomberos, protección civil y la custodia de la propia
universidad. Pero, el odio y locura era
tal, que prevaleció la intransigencia y violencia de los estudiantes
opositores. El rescate de los
estudiantes fue un hecho consciente del movimiento popular, que no llevaba saña,
ni ningún sentimiento de venganza, y su objetivo fue salvarle la vida a nuestros
compañeros de causa y a una parte importante de estudiantes que se encontraban
atrapados junto con ellos en la Escuela de Trabajo Social, a tal punto que
durante esta acción humanitaria no resultó ningún estudiante lesionado, ya que
los heridos fueron el resultado del ataque con saña a la facultad.
De igual manera, es importante
precisar que esos disociados estudiantes tenían en ese momento apoyo armado,
incluso armas largas. Pero ellos se mueven
con ese libreto del agresor que se convierte en victima, es decir, golpear de manera clandestina y
cuando le dan respuesta son actores pacíficos para los editores del fascismo
mediático. Acaso ¿ellos creen que nuestro pueblo se la va seguir calando? Si no actúa el gobierno a través de CONATEL y
las distintas instituciones a quienes les corresponde tomar medidas, por
supuesto que reivindicaremos este tipo de acciones de rescate y actuaremos
directamente como pueblo para controlar socialmente la gobernabilidad
revolucionaria en el terreno de lucha
que la oposición escoja.