La doctora Rosa Torrealba fue abordada por las redes comunitarias.
Credito: Últimas Noticias
Caracas. Gritos, empujones e insultos fueron el común denominador en la asamblea de médicos organizada ayer en el hospital José Gregorio Hernández de Los Magallanes de Catia.
Esta reunión se programó para discutir el aumento salarial, la elección de la nueva directiva de la FMV y del Colegio de Médicos, y la dotación de los hospitales.
Esos tres puntos en ningún momento estuvieron en la discusión, la cual tuvo más un tinte político que gremial.
A diferencia de las cinco asambleas anteriores que se han dado en el área metropolitana, la de ayer fue agitada y contó con la presencia del director del hospital, el doctor Wilmer Báez.
Incluso la Sociedad de Médicos, la cual organizó el evento, invitó a los representantes de los sindicatos, a la comunidad y a los galenos de Barrio Adentro de Propatria para que hicieran sus propuestas.
A las 10 am comenzó la asamblea a tomar cuerpo. Más de uno se anotó para que le dieran tres minutos de derecho de palabra, regla que muchos de los asistentes pensaron que era inviolable. Pero como no se cumplió, el despelote y los insultos no se hicieron esperar.
La primera agredida fue la traumatóloga Rosa Torrealba, integrante de la Sociedad de Médicos de Los Magallanes, quien, cuando quiso tomar por segunda vez el micrófono fue apabullada y acorralada por una veintena de personas que se nombraban contralores y "médicos bolivarianos". Torrealba insistió en señalar que debían hablar sobre el sueldo no con las comunidades, sino "con el alcalde o el Presidente que son los que pagan". Las redes sociales se sintieron discriminadas, y a fuerza de gritos tomaron la palabra.
Una de estas personas, Lilian Francia, nombró a dos doctoras y las acusó de ser malas profesionales, lo mismo dijo de algunos anestesiólogos y señaló además que si los galenos están pidiendo aumento, al pueblo le corresponde solicitar que se incremente la atención.
A las 11:30 am el clima se enrareció más cuando Zaida Medina, representante de las clínicas populares del municipio Libertador no pudo tomar su turno ante el micrófono. Allí nuevamente la adrenalina se aceleró, y luego de un forcejeo de unos cinco minutos pudo expresar que la medicina no se puede separar de lo social y que las comunidades deben participar. Propuso al final que se conformara un consejo de trabajadores de la salud. A este mismo sentir se sumó Felipe Guzmán, coordinador de médicos y médicas bolivarianas, quien desconoció no sólo a la Federación sino también al Colegio.
Entre los dimes y diretes, la uróloga María Fernando Peroza, pidió respeto y defendió a la Sociedad Científica que también fue calificada negativamente. La asamblea, ya pasada las 12 pm, estaba fuera de control y tuvo que intervenir la PM. Varios médicos salieron escoltados, uno de ellos Agustín Lacorte, con 34 años de ejercicio de la medicina y trató de defenderse ante la agresión de las redes sociales.
RATIFICAN LA LUCHA
Daniel Sánchez, presidente de la Sociedad de Médicos del Hospital Vargas, dijo que en la asamblea de ayer se ratificó la continuidad del conflicto, por un lado, y por el otro la base decidió aceptar el aumento de 60% que sube al sueldo a un millón 250 mil, pero señalaron que siguen peleando por la contratación colectiva.
Señalaron, además, que en Barrio Adentro van a recibir un millón 800 mil más de salario, es decir, que se acercan a los cinco millones mensuales. Sánchez dijo que en Caracas agotaron las asambleas. Para hoy está prevista un reunión con la Red de Sociedades Médicas para decidir nuevas acciones. Se conoció también que en el Clínico no pudieron hacer la asamblea en el auditorio y la realizaron en la Facultad de Medicina.
Noticia leida aproximadamente 3631 veces. Contador actualizado cada 3 minutos