Haiman
El Troudi tiene sobre sus cejas la dimensión de este proceso político.
Lo conoce, lo acompaña e ideológicamente lo forma, junto al equipo
internacional del Centro Miranda.
Aunque ha escrito once libros
en seis años, en solitario y al alimón con otras firmas, no lo ata un
teclado. Habla, comparte y disiente con opositores y neoliberales. Al
final del día se recoge nuevamente en su esencia revolucionaria,
incubada en la historia paterna.
-Con la reforma a la Constitución, ¿el país entra definitivamente al socialismo?
- Con
lo que hemos venido haciendo, el sistema ha estado tomando forma, ahora
con la reforma este sistema recibe una pincelada más acabada. Sin
embargo, no podemos erróneamente interpretar que sólo con asumir este
nuevo pacto social, expresado en la reforma constitucional, se está
llegando a un estadio de desarrollo verdadero del socialismo. Apenas
estamos profundizando la fase de transición hacia el socialismo. Eso
sí, tenemos los mapas de navegación más claros, de cómo vamos a caminar
este período.
-¿En qué consiste el modelo económico socialista?
-Hemos
logrado la redistribución de la riqueza. Sólo en 2007 se destinó 47%
del PIB a la inversión social, se ha disminuido la pobreza, la
población venezolana está comiendo tres veces al día. Se ha elevado el
ahorro y el consumo, se ha desplegado un sistema de microfinanciamiento
popular avanzado.
Para mí ha habido tres momentos: una primera
fase paliativa (1999-2001) en la que fuimos populistas (soluciones
inmediatas y no estructurales) y nacionalistas (no chauvinistas, sino
desde la pretensión de cerrarle paso al intento de desestructuración
del Estado que desarrolló la agenda neoliberal); una segunda fase
estructurante (01-06) en la cual se asume el control de las principales
fuentes de generación de riqueza nacional, como la industria petrolera
y la tenencia de la tierra; se buscan soluciones de fondo (salud,
educación) y participación de la gente; y una fase tres que es la
transición al socialismo (2007 en adelante).
La cuarta etapa es llegar al socialismo del siglo XXI.
-¿Y ya tienen claro de qué se trata?
-Estamos
en una crisis orgánica, desde la perspectiva de Gramsci. En este
período convivirán varias formas económicas: habrá algo más de
capitalismo de Estado (ruso, yugoeslavo), socialismo de mercado (chino
o vietnamita), liberalismo puro (keynesiano) y nuevas formas
productivas emergiendo.
-¿Cuál se privilegiará?
-Las formas productivas.
-¿Están relacionadas con las cinco formas de propiedad propuestas?
-Ya vamos a adentrarnos un poco en ellas.
-¿Copian esquema cubano?
-Falso.
Podemos mirarlo pelo a pelo. No ha existido en la historia un régimen
con tanta preeminencia a que la propiedad social esté administrada por
las propias comunidades. La dicotomía entre socialismo y capitalismo
siempre fue quién tiene el régimen de propiedad. O es pública, o es
privada o es social, y lo social es la propiedad de todos, pero siempre
había un agente que lo administraba, entonces el Estado era el gran
propietario. Ahora estamos reconociendo y desarrollando políticas
públicas económicas, encaminadas a la idea de que la propiedad social
sea administrada directamente por las comunidades. Eso es realmente
innovador.
-El cooperativismo ha fracasado y lo han
reconocido voceros oficiales. Y ahora no se habla de EPS, sino de
Empresas Básicas Socialistas, en el caso de las filiales de CVG.
-Las
cooperativas no son formas de producción social, son propiedad privada
colectiva. Me dices que las cooperativas no han funcionado, hace como
tres años empecé a levantar banderas de alerta temprana, pero
entendiendo que el régimen cooperativista puede ser útil tanto en el
socialismo como en el capitalismo. Siento que no ha habido un
desarrollo profundo de la noción de las EPS tal como la hemos pensado.
Las EPS adaptadas a un formato socialista.
-La propiedad
privada aparece en la reforma, sin los atributos actuales de uso,
disfrute y disposición. Se deja a la libre interpretación y
discrecionalidad del Gobierno.
-Tal como está
redactado preserva el principio de uso, disfrute y disposición de la
propiedad. Bastaría que se haga una interpretación jurídica, no sesgada
por la política. Esos comentarios los han traído supuestos
especialistas en constitucionalismo que están creando ruido a la
propuesta. Se respeta la propiedad privada, sin más. Está absolutamente
claro.
-¿Está garantizada?
-En Venezuela no
se tiene que quitar la propiedad a los privados, porque entre otras
cosas, el sector privado es un sector famélico desde el punto de vista
del aporte al PIB. La generación de riqueza en este país es la
industria petrolera, ahí tenemos una fuente segura, estable en el largo
plazo, aunque no renovable. Con el aprovechamiento de estos recursos
sería y será suficiente para garantizar la redistribución de la riqueza
a las mayorías. Por eso la propiedad privada está garantizada.
Propongo precisar las condiciones sobre las cuáles se va a establecer el régimen de propiedad para todos.
-¿Como cuáles?
-Establecer
los derechos y deberes de cada uno de los propietarios. Y allí es
importante colocar una coletilla que establezca la necesaria
legislación para establecer las reglas claras del juego de la
propiedad. Debe haber condiciones para el propietario privado, público
y para las comunidades.
El sector privado tiene que tener una
corresponsabilidad social y un compromiso con el entorno. Sugiero
también el establecimiento de políticas claras en un sistema socialista
que propenda a la igualdad de capacidades, a medir el patrón justo de
la ganancia; ¿o vamos a seguir reeditando la vieja práctica de que hay
empresarios que ganan hasta el mil por ciento?
En la reforma debe adicionarse la distribución del excedente o la ganancia. Eso hay que parametrizarlo.
Al capitalista privado, una vez que paga los costos e impuestos, le
queda la ganancia líquida o neta. ¿Se la va a quedar toda concentrada
en los propietarios de esa empresa?
Sugiero que haya un sistema
paritario de la ganancia a tres, la mayor parte pueda ser que se la
queden los privados, otra quien ha generado la ganancia (trabajadores)
y otra, la sociedad que les dio un patrimonio que es de todos. No tengo
claro el mecanismo, mas conceptualmente caminaremos hacia allá.
-¿Cómo ocurre con la cartera de créditos de la banca?
-Ahí lo que hay es la regulación de la actividad de la banca. Otra cosa es su ganancia.
-
En la reforma se prohíbe el monopolio. Seguro que el monopolio del
Estado no. ¿Por qué no mantener las funciones de Pro Competencia?
-La
propiedad de los medios de producción estratégicos son del Estado. Ahí
no hay discusión. Ahí están los recursos fundamentales para el
apalancamiento del país. Nosotros no vamos a permitir participación de
otro que no sea del Estado, en el sector petrolero, gasífero y en
algunos sectores de la minería. Tiene que haber un monopolio de Estado
en el ferrocarril, en el metro, son bienes públicos, pero los está
administrando el Estado. No pensamos la economía sino desde su
planificación, lo contrario sería dejar que las fuerzas supuestamente
invisibles del mercado sigan actuando a sus anchas y eso se llama
neoliberalismo y nuestra propuesta es socialista.