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Cumplía arresto domiciliario
Se suicidó en Argentina empresario venezolano violador de menores Eduardo Schlageter Boulton
Por: Clarín / Antonio García
Fecha de publicación: 21/09/03
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El Clarin, 20 de septiembre de 2003 - http://old.clarin.com/diario/2003/09/20/g-05802.htm

ERA UN EMPRESARIO VENEZOLANO DE 72 AÑOS Y CUMPLIA ARRESTO DOMICILIARIO EN BARILOCHE
Hallaron muerto a magnate venezolano procesado por abusar de 5 nenas

Mariano Cordero - Clarín

Un empresario venezolano de 72 años que estaba procesado por el presunto abuso de cinco nenas, apareció muerto ayer en su mansión de Bariloche, donde cumplía arresto domiciliario.

El juez de instrucción Miguel Gaimaró Pozzi dijo a Clarín que "todo parece indicar que se trató de un suicidio". El empresario era Eduardo Pius Schlageter Boulton, miembro de una de las familias más poderosas de Venezuela. Trabajaba en el rubro de seguros y finanzas.

Antes de fin de año debía enfrentar un juicio oral en el que se intentaría determinar si abusó en diferentes ocasiones de cinco nenas, cuyas edades iban de los 5 a los 12 años. Por la misma causa enfrentaba una demanda por cuatro millones de pesos.

Ayer al mediodía apareció muerto en el estar de su mansión ubicada a orillas del lago Nahuel Huapi, sobre la ruta que conduce al Llao Llao y frente a la aerosilla del cerro Campanario.

Según informó la Policía, lo descubrió su asistente cuando entró al estar para servirle un aperitivo. Estaba tirado en un sillón y tenía la cabeza cubierta de sangre. A su lado, había un revólver calibre 38.

El cuerpo de Schlageter Boulton fue traslado a la morgue del hospital Ramón Carrillo en una autobomba de los bomberos.

Antes de quedar detenido, el empresario pasaba el verano en Bariloche y el resto del año entre Venezuela y Miami.

Schlageter Boulton fue detenido en febrero de este año acusado de haber abusado de una nena de siete años.

La Policía inició la investigación en uno de los barrios más pobres de la ciudad a raíz de una denuncia. Al llegar a su casa, el padre de una nena de siete años vio que estaba vestida con ropa nueva. La nena le contó que había estado "con un señor" que la había "tocado".

El estudio de los peritos forenses determinó que la nena no había sido penetrada, pero tenía lesiones compatibles con "tocamientos" en la zona genital.

La investigación llevó a una prostituta, quien sigue detenida acusada de haber "entregado" la nena al empresario. También hay un hombre detenido, acusado de haber facilitado el lugar de los encuentros.


Recopilación de noticias relacionadas hecha por Antonio García:

El Carin, Martes 11 de febrero de 2003 - http://old.clarin.com/diario/2003/02/11/s-03002.htm

CASO DEL PETROLERO VENEZOLANO ACUSADO EN BARILOCHE DE ABUSAR DE UNA NENA

Otro detenido por presuntos abusos

Mariano Cordero. ESPECIAL DESDE BARILOCHE.

La aparición de nuevas denuncias parece comprometer la situación procesal del empresario petrolero de 71 años, que sigue detenido en Bariloche, sospechado de abusar de una nena de 7.

El empresario es Eduardo Pius Schlageter Boulton, un ciudadano venezolano que reside parte del año en esta ciudad, en una mansión a orillas del lago Nahuel Huapi.

El mismo día que la Policía detuvo al empresario petrolero corrieron la misma suerte dos prostitutas acusadas de haberle entregado a la nena.

Ahora, el avance de la investigación llevó al juez de Instrucción Gregor Joos a ordenar una cuarta detención: la de Bernardo Eppstein, un barilochense de 63 años sospechado de alquilarle una habitación de su casa al empresario para que concrete los presuntos abusos sexuales.

Cuando el juez ordenó detener a Schlageter Boulton tenía el testimonio de una nena y el de su familia, y avanzaba en la investigación de otros cinco presuntos casos de abuso.

A una semana de la detención, Joos investiga al menos una docena de denuncias. En todos los casos las menores abusadas son de familias muy pobres. Y entre las presuntas víctimas está la hermana de una de las prostitutas detenidas.

Entre los casos investigados se destaca el de una nena de dos años. En ese caso la familia de la chiquita habría advertido la existencia de un presunto ataque sexual al ver que la nena tenía manchas de sangre en su bombacha.

La investigación arrancó con la denuncia de un padre al que le llamó la atención que su hija llegara con ropa nueva.

Cuando le consultó la nena le dijo que la habían vestido en la casa de unas amigas, y que luego la habían llevado con "un señor" que la había "tocado". Alarmado, el hombre fue con su hija a la comisaría 28, donde la revisaron peritos forenses.

El estudio dio como resultado que la nena no había sido penetrada, pero determinó que existían lesiones compatibles con "tocamientos" en la zona genital.

Al conocer los resultados del estudio, el juez ordenó allanar la casa del empresario petrolero que está en un lugar paradisíaco, frente a la aerosilla del cerro Campanario y a orillas del Nahuel Huapi.

Schlageter Boulton pasa los veranos en ese lugar y el resto del año lo divide entre Miami y Venezuela.

Luego el juez encabezó otro procedimiento en una casa de Eppstein, ubicada en la calle Anasagasti. Según las denuncias allí habrían ocurrido los abusos.

El empresario petrolero sigue detenido en su casa. Sus abogados defensores pidieron ese beneficio por su edad y al entender que tiene problemas de salud.

Hoy, entre otras líneas de investigación, el juez intenta determinar si Eppstein y las dos prostitutas conformaban una organización dedicada a detectar y "entregar" a menores de edad al empresario.

También intenta establecer si existe una red aún mayor que no sólo buscaba posibles víctimas para el empresario petrolero, sino que ofrecía ese "servicio" a otros potenciales clientes.


 

El Clarin, 14 de febrero de 2003 - http://old.clarin.com/diario/2003/02/14/s-04501.htm

REPUDIO CONTRA UN EMPRESARIO PETROLERO VENEZOLANO QUE ESTA DETENIDO

Marcha de silencio en Bariloche

La organizan algunos vecinos y distintos organismos. Es por trece presuntos casos de abusos sexuales contra nenas de esa ciudad. La investigación involucra a nenas de entre 2 y 13 años.

Vecinos de distintos barrios de Bariloche, organizaciones de derechos humanos, gremios y otras entidades no gubernamentales convocaron a una marcha de silencio, para repudiar los casos de presuntos abusos de menores por los que se encuentra detenido el millonario empresario petrolero venezolano Eduardo Pius Schalegeter Boulton, además de dos mujeres y otro hombre.

La propuesta para la marcha —que se hará hoy a la mañana en Bariloche— surgió en los barrios afectados por los presuntos 13 casos de abusos de nenas, denunciados ante la Justicia, y que involucran directamente a Schlageter Boulton.

Fuentes policiales indicaron que, de acuerdo a las denuncias recibidas por el juez Gregor Joos, Schlageter Boulton (de 71 años) habría abusado de estas nenas con la colaboración de Bernardo Eppstein (se sospecha que le alquilaba una habitación de su casa al acusado) y de Sandra Oyarzo (20) y Patricia Uribe (18).

Dicen que estas mujeres retiraban a las nenas anunciando que las llevaban a dar un paseo y las devolvían a sus casas con ropas nuevas, lo que movió a la sospecha de algunos padres y la posterior denuncia a la Policía.

Los organizadores de la marcha dijeron a la agencia Télam que, con esto, "queremos hacer reaccionar a la comunidad de Bariloche, que hasta ahora permanece indiferente ante hechos tan aberrantes".

"En Salta, la indignación de los vecinos fue muy grande. Pero acá, donde hay varias nenas abusadas y también existe un fuerte contraste entre el presunto abusador poderoso y las víctimas pobres, nadie saltó", explicó una mujer de un comedor comunitario al que van a comer habitualmente cuatro de las nenas abusadas.

La mujer agregó: "Una de las nenitas de este comedor fue lastimada y tuvo que ser internada. ¿Quién va a reparar eso? Todos tienen que reaccionar, pensar en las víctimas, el dolor de madres y padres y en la indignación de sus vecinos".

La protesta irá desde los barrios marginales al centro de Bariloche, y en el camino realizarán un "escrache" en la casa de Eppstein, donde se habrían producido los presuntos abusos del venezolano.

Las edades de las nenas que habrían sido abusadas van desde los dos años hasta los trece; en cinco de los casos las chiquitas eran parientes entre sí y dicen que una de las dos mujeres detenidas entregó al acusado a dos hermanitas suyas.


Rio Negro on line, Lunes 10 de marzo de 2003 - http://www.rionegro.com.ar/arch200303/l10g03.html

Testimonios comprometen al magnate venezolano

Hay coincidencias en los relatos de las menores presuntamente abusadas.

El venezolano Eduardo Pius Schlageter Boulton aparece seriamente comprometido, según el procesamiento ordenado por el juez Joos.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- El juez Gregor Joos reunió abundantes pruebas en contra del venezolano Eduardo Pius Schlageter Boulton para dictarle el procesamiento y anticipa la posibilidad de una severa condena, si las presuntas víctimas mantienen sus testimonios.

Los dichos de las niñas presuntamente abusadas, además de ser contestes entre sí, fueron espontáneas y contienen detalles que, a juicio del magistrado, no pudieron ser inventados, ni for-mar parte de una conspiración o confabulación. Las declaracio-nes de las menores, coincidentes en la descripción de los hechos y en el relato de los detalles, fueron suficientes para que el juez obtuviera el grado de certeza necesario para procesar a Schlageter, a Bernardo Eppstein y a Patricia Uribe, aunque también hicieron su aporte los dos primeros, debido a sus contradicciones.

La causa se puso en marcha el 1 de febrero, cuando una niña de 7 años regresó a su humilde vivienda con ropas nuevas, que encendieron las sospechas de sus padres. La menor no tardó en confesar cómo había accedido a ese calzado, y después que un médico certificara las lesiones vaginales que había sufrido declaró ante el juez Gregor Joos.

La niña relató que su prima de 14 años y Patricia Uribe la habían llevado en taxi a una casa, que le sacaron la ropa por la fuer-za y la subieron a una cama gran-de, donde un señor "viejito y con anteojos" comenzó a manosear sus partes íntimas. Agregó que su prima y Uribe le habían pues-to "un aceite en la cola para que no le duela", y describió el interior de la casa y sus muebles. De sus dichos el juez interpretó que Schlageter le había dado 100 pesos, 300 a Uribe y 100 dólares a su prima, y está secuestrado el video de la casa de cambios, que muestra a las tres convirtiendo los dólares en pesos. Después, la prima de la víctima dijo que Uribe le tapaba la boca con un pañuelo para que no llorara y gritara, mientras Schlageter le reclamaba "un poquitico más, un poquitico más", con inconfundible acento caribeño.

Otra niña de 5 años, que describió las flores de Eppstein, relató que su hermana y "la Pato" la habían llevado "arrastrando a la casa de un señor viejo, que le tocó la cola". Agregó que el hombre le había dado plata a "la Pato", y con ella le compraron "zapatillas de luces y pantalón y remera de Bandana".

Una nena de 12 años mencionó a Eppstein y a Schlageter, pero a éste lo llamó "señor Green", y describió con lujo de detalles los objetos y muebles que había en la habitación. Relató que, "Green" la había hecho desnudar y acostar, para luego efectuarle tocamientos en sus partes íntimas, en presencia de Uribe, quien recibió 100 pesos del abusador.

La niña fue la encargada de llevar a una amiga de 11 años a la casa de Eppstein, en colaboración con la Uribe. Esta, recordó que las dos se habían desvestido y se acostaron juntas para ser tocadas por "un señor que se hamacaba en una silla", y que la Uribe le había puesto papel higiénico en la boca para que no se escuchara su llanto cuando el hombre la manoseaba. Mencionó que había sido untada con aceite y que había recibido del abusador 100 pesos, 150 la amiga, y "un coso así de plata" Patricia Uribe. Describió la habitación, y al sospechoso como "reviejito, con las manos caídas y respirando profundamente".

La última víctima es una niña de 10 años que también efectuó una descripción de los hechos y detalles coincidente con el resto. Mencionó el aceite y cómo el abusador la había tocado en todo el cuerpo, y que antes de irse le había dado dinero, con el que se compró varias cosas.

La naturaleza de los tocamientos, la aplicación de un aceite para niños que luego fue secuestrado en el allanamiento a la casa de Eppstein, y la descripción del inmueble y los muebles y arreglos de esa vivienda fueron coincidentes en los relatos, al igual que las características físicas de los sospechosos. A Eppstein lo sindican como quien las recibía, y a Schlageter lo recuerdan con su respiración profunda, caminando "redespacito" y utilizando un "perfume para el asma", que no ha de ser otra cosa que el remedio en aerosol que ayuda a las personas con insuficiencia respiratoria.

El "señor Green"

Cuando el empresario Eduardo Schlageter se prestó a la indagatoria, con la condición de que fuera el juez quien le efectuara las preguntas, aseguró que las acusaciones en su contra eran "una infamia". Negó que a Bernardo Eppstein le hubiera alquilado una habitación, y que pagara por ella, aunque reconoció que visitaba la casa de la calle Anasagasti "una o dos veces por semana, en razón de una antigua amistad. Expuso que concurría para tomar café y conversar sobre temas cotidianos y los problemas de salud que aquejaban a ambos, y que allí había conocido a la imputada Patricia "Pato" Uribe, y que charlaba "estupideces", con ella y con las niñitas que la acompañaban, aclarando que jamás les había puesto "una mano encima", y que no le había dado dinero a "Pato", ni a las niñitas. "Soy viejo pero no estúpido, y conozco lo que eso acarrea", argumentó Schlageter.

Antes de que el 3 de febrero Bernardo Eppstein confesara dónde vivía Schlageter, la policía buscaba a un norteamericano, a quien los involucrados conocían como el "señor Green", lo que dificultaba la investigación y la posibilidad de ubicarlo. El empresario dijo que ese apodo se lo había puesto Eppstein, supuestamente porque tenía muchos dólares, pero el juez entendió que el sobrenombre era incriminante, y que parecía mas relacionado con las inclinaciones sexuales del imputado que con su dinero.

Eppstein contradijo a Schlageter, al afirmar que le pagaba 250 pesos mensuales por la habitación, y se escudó en el derecho de su inquilino para asegurar que nunca había visto ni escuchado nada relacionado con los hechos investigados. (AB)

La marca de la corrupción

El juez Joos calificó de "compleja sino imposible" la tarea de recibir los testimonios no jurados de las niñas "agobiadas por el dolor, la vergüenza y el temor", que reflejaban "por su angustia y espontaneidad, absoluta sinceridad". Consideró que las declaraciones contenían datos "muy precisos, al tiempo que reflejan la particularidad y la vivencia propia de cada menor". También destacó algunas diferencias, para sostener que las declaraciones no pudieron haber sido "pergeñadas o armadas". En la inspección ocular que realizó, Joos constató las referencias de las niñas a la distribución de la casa, a los muebles, jardín, flores y césped, y también le otorgó relevancia a la colocación de aceite en el cuerpo luego de cometidos los tocamientos. "Se trata de una referencia especial y muy concreta, y resulta difícil suponer que hayan coincidido por casualidad o por acuerdo previo", interpretó.

Joos encontró acreditado el delito de corrupción en una de las víctimas. Se trata de la niña de 12 años que luego de ser abusada se convirtió en sujeto activo del delito, al llevar a su amiguita de 11 años al encuentro con el abusador, y protagonizar un hecho objetivamente corrupto, porque las dos fueron manoseadas al mismo tiempo, en la misma cama, en presencia de Patricia Uribe. La niña llevó a otra amiga a un encuentro fallido, y ello, para el juez, "demuestra claramente cómo melló en la psiquis de la menor lo vivido. Cómo el dinero pudo corromper su infancia. Cómo influyó ese primer hecho en su conducta posterior".


 

Rio Negro on line, Domingo 16 de marzo de 2003

http://www.rionegro.com.ar/arch200303/l16s16.html

Schlageter, una familia muy poderosa en Venezuela

Tienen una importante fortuna que forjaron desde el 1900. El padre del procesado en Bariloche se dedicaba a la litografía. Incluso donaron las tierras para hacer una universidad.

Al igual que su familia, Eduardo Schlageter tiene un muy buen pasar económico.

SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Las dificultades para obtener información correcta sobre el millonario venezolano procesado por el juez Gregor Joos pasan en parte por la negativa a hablar, tanto de él como de su círculo íntimo, y esa circunstancia hizo que el imaginario popular le atribuyera riquezas que quizá no posea.

Sin embargo, se puede afirmar que la familia de Schlageter es de las más poderosas de Venezuela, aunque sus negocios nunca hayan estado vinculados con el petróleo, como erróneamente se difundió.

Una página de Internet expone que la familia del empresario acusado de corromper a varias niñas es propietaria de tierras y empresas, y donó cientos de hectáreas en los suburbios de Caracas para construir una universidad. Quizá por esa razón los medios de prensa de Venezuela no reaccionaron al conocer las acusaciones que pesan sobre Eduardo Pius Schlageter Boulton.

Pius y Laura Schlageter no fueron patricios, pero llegaron a Venezuela desde Alemania a fines del siglo XIX y tuvieron cinco hijos, de los cuales dos fallecieron durante la infancia. Jorge, Eduardo y Raimundo Schlageter fueron inscriptos en el colegio alemán de Caracas, pero en 1901 su padre los envió a cursar sus estudios al internado Romer, de Münich, mientras él fortalecía en Venezuela su empresa, dedicada a la litografía. En ese negocio, Pius Schlageter comenzó a acrecentar su fortuna, a la vez que se ponía al día con los adelantos del nuevo siglo, tanto en lo empresarial como en lo personal.

Como demostración de su progreso, en 1907 remodeló su vivienda siguiendo el estilo Art Noveau, y encargó a la casa Tiffany varias sobrepuertas y un vitral de 4 metros de ancho para decorar su comedor.

Cuatro años después trajo dos de los primeros vehículos que circularon por la ciudad: un Braser pasa el uso familiar y una camioneta Citroen para la empresa de litografía. En forma paralela había comenzado a adquirir grandes extensiones de tierra en los alrededores de Caracas, para establecer una finca agrícola, y en 1913 regresaron a la capital venezolana sus hijos. Jorge comenzó a trabajar con su padre en la litografía, Eduardo se inclinó por las artes plásticas y regresó a Münich para ingresar en la Academia de Bellas Artes, y Raimundo se ocupó de la parte técnica y maquinarias.

Más adelante, Raimundo se ocupó de administrar las haciendas y explotaciones agropecuarias que continuaba adquiriendo don Pius, con gran visión a las puertas de la ciudad. Pius Schlageter murió en 1949, con 93 años de edad, luego de una etapa en la que se dedicó a pintar los paisajes rurales de las afueras de Caracas.

Por un decreto de marzo de 1961, el gobierno le expropió a la sucesión Schlageter un extenso fundo, para dedicarlo a un programa de vivienda popular. Cuatro años más tarde otro decreto anuló la expropiación, pero las tierras habían sido invadidas por unas 80 mil personas, de las cuales sólo 60 pagaban alquiler, según los administradores.

En 1972 los Schlageter donaron 359 hectáreas para la creación de la Universidad Metropolitana, y más tarde otros terrenos para los edificios de la maternidad de Petare, la municipalidad de Sucre, centros residenciales populares y para la sociedad venezolana de Arquitectos.

Sobre ellos, Eugenio Mendoza Goiticoa escribió "Ideario y acción de un venezolano".



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