Yo no termino de entender el por que el Ejecutivo Nacional se deje amenazar cada cierto tiempo por la dirigencia sindical de los transportistas. Buena parte de esas unidades es casi chatarra ambulante, especialmente en provincia, y sin embargo cobran la misma tarifa que unas unidades decentes en el área metropolitana de Caracas.
Me confieso no ser especialista en la materia, pero a juicio de quienes tienen relación con los trabajadores del volante, las ganancias que obtienen los dueños de unidades es mucho mayor que lo que devenga un ejecutivo de un banco, un gerente de una institución publica, un medico, un ingeniero y, en muchos casos, de algunos comerciantes con un buen punto de ubicación. De allí que son muchos los “empresarios” del transporte, que tienen no una sino varias unidades y las ponen a trabajar con un avance, mientras ellos se dan cómoda vida. Además, no declaran impuestos al Seniat sobre las ganancias salvo trimestres a las alcaldías
Si a esta ganancia, licita por demás, contamos que varios de estos “sacrificados” del volante obtienen créditos y repuestos subsidiados por el gobierno, entonces por que dejarse chantajear las autoridades por estos señores mafiosos.
El transporte, como algunos otros servicios, es una concesión que otorga el Estado sobre algunas rutas. Si los conductores consideran que no es negocio, entonces ¿por que no venden el vehiculo y se dedican a otra cosa? ¿Por que sabotean la aparición de piratas en ciertas rutas que ellos no atienden como es debido?
El otro punto principal que no es tomado para nada en cuenta es el usuario, que muchas veces recibe malos tratos, insultos y demás vejámenes de conductores abusadores y debe calárselo o pasar la pena de ser obligado a bajarse de la buseta.
Creo que es hora de que la autoridad haga valer su posición. Aquellos sindicalistas que amenazan con paro, que el gobierno les responda que vendan las unidades o entreguen la concesión para dársela a quien si esta de acuerdo con trabajar con la tarifa vigente.
No podemos vivir bajo una eterna amenaza de quienes no adecentan las unidades, viven como pachas, tratan mal a los usuarios y todavía se dan el tupe de amenazar al gobierno, que inmediatamente afloja las piernas y accede a las peticiones.
Así, así, así NO se gobierna. Quien detenta la autoridad que la ejerza, sino que la entregue. Los pasajeros estamos dispuestos a hacer el sacrificio. No a las mafias sindicales del transporte.
Periodista.
[email protected]