La construcción gradual del socialismo en Venezuela viene pasando por hechos sobrevenidos. La expropiación de la cadena de supermercados o hipermercados ÉXITO ha sido producto de la mala conducta de su gerencia, al violentar recurrentemente la ley que prohíbe la modificación de los precios de los bienes que venía ofreciendo bajo un esquema de costos basados en un cambio de bolívares por dólar, vigente hasta el once de enero de dos mil diez., para los bienes los importados. Pero el error gerencial se extendió hasta los bienes producidos en el país. Era de lógica que una sanción como la expropiación, por parte de un Gobierno Revolucionario, debía ser aplicada a esa gerencia que especulaba descaradamente con bienes hasta de primera necesidad. Hoy día la cadena pasa a llamarse Hipermercados Bicentenario y los consumidores acuden a adquirir bienes a precios justos, como dice el eslogan del nuevo negocio, enmarcado en el socialismo a la venezolana. Más aún, el Gobierno Nacional anunció, y los propietarios confirmaron, que adquiriría el ochenta por ciento de las acciones de CATIVEN, empresa propietaria de una cadena de supermercados, denominados CADA, y vinculada a Hipermercados ÉXITO; por consiguiente pasa a ser socio mayoritario de otro establecimiento dedicado a la distribución de alimentos fundamentalmente. Tales medidas apuntalan principalmente, la distribución de alimentos en Venezuela.
Dos lecturas se desprenden de lo señalado anteriormente: expropiación como reacción y afectación del sector terciario de la economía, como es el comercial. La profundización del proceso revolucionario y la construcción del socialismo no implica actuar en respuesta a las actuaciones de los propietarios de medios de producción estratégicos para Venezuela. La profundización del proceso de construcción del socialismo en Venezuela debe obedecer a una radicalización planificada del proceso y no esperar que esos seudo oligarcas colaboren en la construcción del socialismo a la venezolana, no lo van a hacer.
La conquista del sector comercio, no implica romper con la dependencia de la oligarquía criolla y extranjera. Esos productores son proveedores de los centros de distribución de bienes recién expropiados y su facturación lleva implícito la plusvalía, variable que representa el valor de la explotación de los trabajadores que intervienen en la fabricación de los bienes ofrecidos en Hipermercados Bicentenarios. Es cierto que existen proveedores seguros de bienes en lácteos, café, arroz, harina de maíz, aceite vegetal, margarina, productos del mar enlatados, sal y que el Estado puede importar pollo, carne de res. También es cierto que la capacidad gerencial de nuestros camaradas pasa por un tiempo considerable de aprendizaje y que los consumidores no pueden darse el lujo de esperar que los nuevos gerentes socialistas adquieran sus competencias.
No cuestiono las expropiaciones de empresas, lo que no comparto es que esas expropiaciones surgen como hechos sobrevenidos y no producto de la ejecución de una estrategia acertada para la construcción del socialismo del siglo XXI.
Patria Socialista o muerte. Venceremos
Febrero 16 de 2010.
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