El Tigre.- ¡Hola!, no sé como es tu rostro ni tu cuerpo; el color de tu piel y cabello; desconozco el sonido de tu voz; ignoro en cuál estrella de la galaxia tienes tu morada y tampoco la forma de comunicarme contigo.
Pienso en los cohetes que viajan hacia el espacio buscando tus aposentos, pero estoy segura que sus tripulantes te conocen menos que yo.
No puedo utilizar el correo postal porque desapareció del inmenso territorio en el que deambulo. Creo que fue desplazado por las nuevas tecnologías. ¿Qué sí son buenas?. Síiiii iiiiii, pero también hacen de las suyas.
Bueno, he pensado contactarte por Internet pero todavía no tengo tu correo electrónico además no sé si lo usas.
Confío en que tal vez, muchas voces construyan una inmensa escalera y te pueda llegar esta misiva.
¿Qué puedo contarte sobre mí?. Pues, te diré que soy de origen terrícola porque nací en un planeta llamado tierra, donde una civilización clasificada como humana; de dónde saldría ese adjetivo?, se desvive para tener la más avanzada tecnología de punta. Estoy casi segura que no ha llegado a tus dominios y por eso te la describo: Se trata del último grito de moda en vehículos, accesorios para vestir, para el hogar, teléfonos de bolsillo que te conectan con el más allá; computadoras con programas que protegen tu cerebro y tu cuerpo ya que impiden el desgaste mental y físico. Ah!, deben ser de marca y costosas para que te den categoría.
Se me olvidaba incluir los juegos de mísiles que consisten en apretar un botón y todo desaparece. ¡Si, parece cosa de magia¡, sólo que pasa igual con los malos magos, lo que se pierde no vuelve a reaparecer.
¿Quieres saber un poco más de esta civilización?.
No sé allá pero acá, crearon un premio llamado Nobel para los científicos y personajes más inteligentes de la tierra, lo irónico es que ninguno ha podido descubrir para qué sirve el “alma humana”.
Mejor nI te hablo de un experimento llamado clonación, no quiero provocar tu ira o peor aún, que te caigas infartado.
Mientras algunos terrícolas se matan de hambre por las tendencias y marcas de la moda; otros son obligados a morir porque sus alimentos están marcados.
Y qué decir del hermoso paisaje con que adornaste este globo, produjo tanta envidia que trataron de superarte y hoy la acuarela de bellos colores luce desteñida y se borra lentamente.
En verdad te digo que este planeta se parece al planeta bizarro de Superman, donde lo que es no parece y lo que parece no es. Antes que lo olvide, hay dos cosas muy importantes y urgentes que debo pedirte, la primera, es que por ningún motivo hagas acuerdos con los terrícolas para establecer bases en tu mundo así sean de harina y la segunda, si llevas un libro de contabilidad, no me anotes en el porque todavía no sé si soy terrícola o extraterrestre?.
Si tengo otra oportunidad te escribiré, porque las palabras a veces pesan tanto que resultan difíciles de cargar.
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