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UNA HISTORIA DE AMOR (Y ODIO), PARTE I
Comentario Editorial por Charles Hardy ©
(Tomado de http://www.vheadline.com/0210/13675.asp)
Miércoles, 16 de Octubre de 2002
Unos días atrás, un trabajador venezolano me preguntó "¿ha estado alguna vez en un país en donde la gente ame al presidente como nosotros?". La pregunta me agarró fuera de guardia. Nunca había pensado que alguien amara a su presidente. Los presidentes generalmente son los menores de dos (o más) males. Son presidentes porque obtuvieron más votos que otros candidatos. Eso es todo. ¿Amor?. ¿Por un presidente?.
Pero su pregunta me hizo pensar en otro venezolano. Estaba sentado a mi lado en un vuelo entre Barcelona (Venezuela) y Caracas. Él había estado leyendo algunos artículos sobre la marcha del 10 de Octubre en El Universal. Le pregunté qué pensaba acerca de las marchas que han sido tan comunes en Venezuela desde Diciembre del año pasado. No recuerdo su respuesta. Sólo sé que percibí un profundo odio, no amor, hacia el Presidente Chávez.
De modo que la pregunta del trabajador se me convirtió en una pregunta doble: ¿Había estado alguna vez en un país donde la gente amara y odiara tanto a su presidente?
Durante años he estado en todos los países de habla hispana y portuguesa de Centro y Sur América, exceptuando Honduras. Supongo que debería decirle al trabajador, no, no recuerdo otro país con sentimientos tan intensos. Y no digo que no los haya. En 1989, sentí cómo mucha gente en el sur de Brasil tenía un afecto similar por Lula, pero él era y sigue siendo sólo un candidato a la presidencia. Y un reportero amigo extranjero, me dijo que la gente en Cuba ama a Fidel Castro. Sin embargo, como ciudadano de los Estados Unidos, mi gobierno me prohibe ir allá, así que no puedo hacer comentarios sobre eso.
Pero así como no puedo pensar en alguien fuera de Venezuela que ame a su presidente, tamp! oco puedo recordar algún país donde haya sentido un odio tan intenso por un presidente.
¿Hacia dónde nos lleva esto? ¿Puede darnos una idea acerca de la presente crisis en Venezuela?. Creo que sí podría. He aquí una tesis: la situación en la Venezuela de hoy tiene que ver más con el amor y el odio que con la política o la economía. Y ese amor y odio se remonta desde la sublevación de Chávez el 4 de Febrero de 1992.
En aquella ocasión, Chávez fue para muchas personas un Robin Hood o, en términos hispanos, un Zorro. Él fue un héroe que luchó para quitarle el poder a aquellos que habían robado y maltratado por décadas a los trabajadores venezolanos. Pero para muchas otras personas, Chávez había sacudido las bases y era una amenaza para cualquiera que tuviera poder. Si él hubiese logrado derrocar a Carlos Andrés Pérez, ¿quién habría sido el próximo?
En el primer grupo, hubo un inmediato sentimiento de amor y esperanza. Las palabras de Chávez "Por ahora", fueron como la "Z" del Zorro. Él regresaría. En el segundo grupo hubo un odio inmediato y preocupación por su posible regreso. Él regresó. Y no crea lo que los medios de comunicación comerciales dicen hoy sobre que todo el mundo en Venezuela esperaba nuevos tiempos el día en que Chávez fue electo con casi el 60 por ciento de los votos. Alrededor del 30 por ciento de la población no votó por Chávez y fue una elección sucia ya que todos los de los otros partidos corrieron a cerrar filas con Henrique Salas Römer. (Para aquellos que no recuerdan, si alguien votaba por el candidato de COPEI, veía en su boleta la foto de la ex Miss Universo Irene Sáez, pero su voto iba para un hombre, Salas Römer, porque COPEI cambió su candidato unos pocos días antes de las elecciones). No, no todo el mundo esperaba nuevos tiempos.
Así, regresamos a Octubre de 2002. Si es amor y odio con lo que nos estamos enfrentando, el diálogo va a ser muy, muy dificultoso porque estamos tratando con emociones. Puedo darle estadísticas acerca de economía, usted pued! e darme otras, pero nada importa porque se trata de lo que estamos sintiendo y no de cómo está realmente la situación.
Un amigo mío que tiene un doctorado en asesoramiento, a menudo me decía: "Los sentimientos no son ni buenos ni malos. Lo importante es lo que hacemos con ellos". Suena bien, pero no estoy seguro de lo que eso signifique en estos momentos en Venezuela.
Sin embargo, en los siguientes días, trataré de compartir lo que veo como las raíces de esta relación de amor y odio hacia Chávez e intentaré explicar lo que creo está pasando ahora.
Charlie (hardyce@hotmail.com)
UNA HISTORIA DE AMOR (Y ODIO), PARTE II
Comentario Editorial por Charles Hardy ©
(Tomado de http://www.vheadline.com/0210/13688.asp)
Jueves, 17 de Octubre de 2002
Tengo frente a mí una página completa de una propaganda que apareció en el USA TODAY hace unas semanas atrás. Ella presenta a un hombre que parece ser un ejecutivo entrando al Hotel Sheraton. Su traje le sienta perfectamente. Los puños de su blanca camisa sobresalen sutilmente de las mangas. Su corbata está resplandeciente y es agradable. Sostiene en sus manos el periódico. Su cara está iluminada por una sonrisa. Uno siente que él está seguro de sí mismo, relajado. Él va camino a la cima.
Él es negro.
Ahora me tomo un tiempo y rememoro un mundo diferente, el mundo de los niños y Plaza Sésamo. Recuerdo los niños jugando en las calles de Nueva York, los animales viviendo en botes de basura, la música clásica y el rock mezcladas con las risas y sonrisas, la gente común haciendo cosas comunes.
Los niños son negros, blancos, morenos, amarillos y verdes.
Éstos son ejemplos de los Estados Unidos. Sí, hay prejuicio racial en los Estados Unidos. Todo el mundo lo sabe y la mayoría lo admitirá. Pero de alguna forma me gusta sentir que existe un serio esfuerzo por deshacerse de él. Esa propaganda, aquellos programas de Plaza Sésamo me lo demuestran.
Hay también prejuicio racial aquí en Venezuela, pero nadie habla de ello. Si lo hacen, lo niegan.
No hay ningún locutor de televisión negro que sea famoso en Venezuela. No ha habido ninguna Miss Venezuela negra. La cerveza más importante de Venezuela presenta en sus comerciales a una catira casi desnuda.
La serie de videocassettes para niños Juana la Iguana, ha sido producida por una firma privada para enseñar las canciones y costumbres de Venezuela. Los niños protagonistas son todos de clase media-alta. En uno de los programas, e! llos van para la finca de sus abuelos donde hay una mujer de servicio que trabaja en la casa -un mundo muy diferente de aquél de Plaza Sésamo.
Sí, existe prejuicio racial, aunque un amigo me dijo que aquél está basado en razones económicas y no de color de piel. Él me dijo "Si un hombre negro tiene dinero puede ir a cualquier lugar que quiera y es bienvenido". Eso puede ser verdad. Lo que falló en reconocer es cuán duro es para un hombre negro llegar siquiera a tener dinero.
¿Qué tiene esto que ver con la situación política actual en Venezuela? Chávez no es negro, pero es moreno. Y yo propongo que en el fondo de la relación amor/odio con Chávez, el color de la piel es uno de los factores principales.
La marcha de la oposición el 10 de Octubre fue masiva. Y también fue blanca. Sí, hubo escenas con prueba de que gente de piel oscura expresaba su repudio a Chávez, ¡pero la marcha fue blanca! Y yo reto a cualquiera a que pruebe que aquellos que estaban allí no estaban mejor vestidos, mejor educados y ganando un mejor salario que aquellos de piel oscura que predominaban en la marcha del 13 de Octubre en apoyo al gobierno. ¿Por qué?
¿No hay prejuicio racial en Venezuela? ¡Claro que sí! Ésa es parte de la razón del amor y el odio por Chávez. Y a menos que este factor sea reconocido y tratado, la paz duradera no va a ser posible en Venezuela.
Charlie (hardyce@hotmail.com)
UNA HISTORIA DE AMOR (Y ODIO), PARTE III
Comentario Editorial por Charles Hardy ©
(Tomado de http://www.vheadline.com/0210/13704.asp)
Viernes, 18 de Octubre de 2002
Además del amor y odio que Chávez ha despertado por causa del color de su piel, hay un segundo factor que debería ser mencionado: lo que él dice. No es cómo él dice las cosas, aunque los medios de comunicación comerciales dirán que ése es el problema. Es simplemente lo que él dice. Sus ideas no son agradables para muchos oídos.
Mucho de lo que él dice son reflexiones tomadas de las canciones de Alí Primera, canciones que el Presidente algunas veces canta durante su programa dominical "Aló Presidente". La noche en que ganó las elecciones en Diciembre de 1998, los altavoces resonaban las canciones de Alí Primera.
Para aquellos lectores que no han vivido en Venezuela, Alí Primera fue un popular cantante de protesta quien murió a principios de los 80 en un accidente automovilístico. Su música era raramente escuchada en la radio, pero al caminar a través de cualquier barrio, se podían escuchar a menudo sus canciones tanto tocadas como cantadas por sus habitantes.
Para dar una idea de sus palabras, miren esto: "Usted no lo va a creer pero hay escuelas de perros y les dan educación, para que no muerdan los diarios; pero el patrón hace años, muchos años que está mordiendo al obrero".
Ése es el tipo de palabras que los trabajadores aprecian cuando se distraen de regreso a casa con un poquito de comida para la familia luego de un arduo día de trabajo. No es el tipo de palabras que un propietario de una empresa le gustaría que sonara en los intercomunicadores de la compañía.
Al Chávez cantarlas, automáticamente produce diferentes reacciones en sus oyentes: amor de parte de algunos; odio de otros.
Sé de un vice-presidente de una firma multinacional que pasó años esperando por tal ! puesto. A menudo era evitado porque, como su esposa comentaría, "él dice lo que piensa y los jefes quieren oír lo que ellos quieren oír". Chávez tiene el mismo problema. Él dice lo que piensa y lo que cree. Tales palabras no siempre son bienvenidas por todo el mundo.
A él le gusta la expresión "revolución pacífica". El diccionario me dice que una revolución es el derrumbe o renuncia de un gobernante o gobierno y su substitución por otro por parte de los dominados. Eso es lo que la gente hizo aquí con sus votos en 1998. Sería comparable a que los Demócratas y Republicanos hayan obtenido alrededor del 7 por ciento de los votos en las pasadas elecciones en los Estados Unidos y usted, el lector, obtuviera alrededor del 60 por ciento. ¡Eso me suena a revolución! Y es lo que sucedió aquí.
Él ha hablado de una "oligarquía" en Venezuela. El diccionario dice que es un gobierno en el que el poder está en manos de pocos. Así que ¿cuál es el problema?. Eso era lo que teníamos aquí.
Chávez ha fomentado los Círculos Bolivarianos, grupos de entre 7 y 11 personas que tratan de crear la sociedad que Simón Bolívar soñó. Ellos han sido acusados de ser todo excepto eso, pero la idea de pequeñas organizaciones independientes va directamente en sentido contrario a la idea de oligarquía, lo cual puede explicar el odio y amor que ellos generan.
Las palabras de Chávez no han sido populares para aquellos que se beneficiaron del cáncer que Venezuela ha padecido por muchos años mediante la venta al público de falsas medicinas.
Seamos honestos: Venezuela era conocida por su corrupción y con ella debe ser incluido el abuso hacia la clase trabajadora, contra lo cual la CTV (Confederación de Trabajadores de Venezuela) hizo muy poco. Ahora el líder de la CTV, Carlos Ortega, le está pidiendo la renuncia a Chávez y lo hace al lado de los grandes empresarios. ¿El señor Ortega representa a los trabajadores? Mire las caras blancas que estaban delante y alrededor de él el 10 de Octubre. Ellos no eran de la c! lase trabajadora y no estaban escuchando música de Alí Primera. FEDECAMARAS (que representa a los grandes empresarios) realmente no necesita un presidente para su organización. Tienen a Carlos Ortega para que hable por ellos. ¿Pero los trabajadores?.
¿Cuál es el punto en todos estos comentarios?. El punto es que Chávez ha tenido la terrible tarea de ser el portador de las malas noticias: ¡VENEZUELA ESTÁ ENFERMA! y eso ha sido así por décadas. Ella ha sido dominada por individuos tanto venezolanos como extranjeros, corruptos, egoístas, movidos sólo por el dinero. ¡VENEZUELA ESTÁ ENFERMA!. Usted puede matar al mensajero pero el mensaje quedará: ¡VENEZUELA ESTÁ GRAVEMENTE ENFERMA!. El viejo orden está muriendo y es por eso que hay amor y también odio.
Mañana trataré de explicar el proceso de esta muerte.
Charlie (hardyce@hotmail.com)
UNA HISTORIA DE AMOR (Y ODIO), PARTE IV
Comentario Editorial por Charles Hardy ©
(Tomado de http://www.vheadline.com/0210/13718.asp)
Domingo, 20 de Octubre de 2002
En mis editoriales anteriores he tratado de identificar lo que veo en el fondo del presente conflicto en Venezuela: racismo y el abuso hacia las clases trabajadoras. Ésto no sólo está mal, sino que es perverso y dañino. Esos factores son como un cáncer que cuando aparecen destruirán poco a poco o súbitamente la armonía de cualquier sociedad.
Estos males existen alrededor del mundo. Sin embargo, en este momento, mi interés es Venezuela y la estructura social venezolana está gravemente enferma.
Dicho eso, lo que viene a mi mente es el proceso por el que atraviesan las personas cuando padecen una enfermedad terminal. Aquellos que tienen a su cargo moribundos, hablan de 5 fases: En la primera, ocurre una conmoción cuando la persona se entera de que pronto va a morir y hay negación de la realidad; en segundo lugar hay rabia que a menudo es descargada en otros; en tercer lugar hay un proceso de negociación, hasta con Dios (haré esto o lo otro si...); en cuarto lugar viene la depresión y luego, finalmente, hay aceptación, paz. Debe notarse que no todos alcanzan la fase final de aceptación y que una persona puede ir de atrás a adelante entre varias fases.
Creo que Venezuela está atravesando por un proceso similar. Esta es una sociedad que ha tenido la apariencia de orden y tranquilidad; de buena salud diríamos. Pero hubo una corrupción generalizada y una descarada brutalidad que quitó la vida a muchas personas. Algunas de esas vidas se perdieron debido a la acción de la policía, otras por la negligencia social de los líderes políticos y empresariales a quienes realmente nunca les importó lo que le sucedía a la gente "poca cosa". Chávez ha sido el doctor que ha tenido que anunciar: el mundo está mur! iendo. Eso ha causado conmoción en mucha gente.
Ha habido una gran negación de esto. Usted puede escuchar frecuentemente: "todo estaba bien antes; éramos saludables (y ricos); los pobres estaban a su manera satisfechos; aquellos que trabajaban duro eran bien pagados (una mentira). Si nos deshiciéramos de Chávez, todo estaría bien otra vez". Maten al mensajero. Sí, negación de la realidad.
En segundo lugar ha habido y hay rabia. Está aquí y es intensa. Sólo menciónele a Chávez a mucha gente y verá cómo sus caras se tensan y descargan su ira contra usted. La semana pasada estaba una mujer sentada a mi lado en el autobús. La había conocido por un tiempo. Ella era amigable, hasta que un día dije algo favorable acerca del gobierno. Su cara cambió. Estaba enfadada -¡conmigo!. Su odio hacia Chávez (el mensajero) fue descargado en mí. La misma furia fue manifestada durante el golpe de estado cuando las clases más altas tomaron por asalto la embajada de Cuba porque pensaban que Chávez podría estar allí. Saltar sobre los carros, romper ventanas, cortar el teléfono, agua y electricidad no es lo que se supone que los miembros de la "sociedad civil" hagan.
Esta rabia sigue hasta hoy y creo que es ésa la fase en la que muchos políticos de la oposición se encuentran en este momento en Venezuela.
En tercer lugar también ha habido bastante negociación, intentos de hacer todo menos reconocer que el viejo orden social tiene que morir. Usted ve marchas, manifestaciones, paros laborales, etc. para darle la sensación de que está haciendo algo para aplazar la muerte anunciada. Usted recurre a negociar con Dios. Hubo una vigilia porque el gobierno decretó zonas de seguridad. Los medios de comunicación comerciales, quienes han sido los grandes defensores de la clase dirigente, presentaron un sacerdote y un pastor para rezar por la paz cuando se reunieron en el Panteón. El 13 de octubre, día de la manifestación masiva en apoyo al gobierno, la oposición programó una misa en el sector pudiente de Caracas! con músicos importados de Barlovento.
¿Y la depresión? Los científicos están diciendo que los venezolanos están teniendo menos sexo debido a la tensión.
¿En algún momento alcanzaremos la fase de aceptación, de paz?. Ésa es la gran incógnita en este momento. Pero a menos que esta fase sea alcanzada, va a ser una terrible muerte para todos los involucrados: el paciente, quien sucumbe odiando a todos alrededor de su lecho y a quien no odia, le deja un terrible recuerdo.
Por otra parte, si aquéllos que gobernaron por tanto tiempo pueden aceptar que las cosas han cambiado, esa muerte deberá venir porque una vil enfermedad infectó el cuerpo venezolano y ha estado allí durante décadas, tal vez el país pueda avanzar.
Es triste decirlo, pero no creo que eso suceda.
Amarlo u odiarlo, Chávez no es el problema, es lo que él representa.
Una vieja y malvada forma de vida está muriendo y aquellos quienes la disfrutaron tan abundantemente están luchando hasta el final contra su muerte. Aquellos que son económicamente pobres, principalmente los de piel oscura, no quieren ser ricos. Lo que quieren es trabajo con salarios decentes, escuelas que funcionen, servicios médicos accesibles. La oposición está prometiendo todas esas cosas: ¿por qué no hicieron algo al respecto durante los cuarenta años que estuvieron en el poder?
Charlie (hardyce@hotmail.com)
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