“Ciertos tipos de transigencia
son atentados contra la humanidad,
aunque se los quiera presentar
como pruebas de sabiduría política”
Albert Einstein
Si
alguna cosa he sentido necesitar de objetar, no de criticar
irracionalmente como el común de los políticos entienden la crítica
(que como la crisis, puede ser positiva o negativa) es
la tolerancia o transigencia que el gobierno del Presidente Hugo Chávez
ha tenido, con esta oposición bárbara o salvaje, tal como se mostró
durante el golpe de estado de abril de 2002, los paros frecuentes, la
soberbia del show de alzamiento e irrespeto en la Plaza Francia de Altamira, el saboteo petrolero i los destrozos i pérdidas económicas multimillonarias en PDVSA, las “guarimbas” i muchos delitos más, quedando la casi totalidad absolutamente impunes. Delitos hasta de lesa humanidad,
sin delincuentes. ¿Qué hizo el comandante Chávez al regreso de su
captura i destitución temporaria o prisión en los días del golpe de
estado? Sencillamente presentarse en plan conciliador con un crucifijo
en la mano, casi implorando la unión i la paz para el pueblo
venezolano. I como dijo en fecha reciente, ha podido exigir que el
Poder Judicial enjuiciara i condenara a prisión de años a los
cabecillas del golpe; ha podido mandar a que se clausuraran todos los
medios de comunicación que tuvieron participación activa o protagónica
(radio, televisión, prensa, etc.), igual que a los “meritócratas” de la
Industria Petrolera que además amenazaron con hechos espantosos como la
voladura del tanquero “Pilín León” i dar demostración de estar
entregados a los mandatos del imperio. Pero así sucedieron las cosas;
la transigencia con tan graves delitos i traiciones, ha sido el
combustible o impulso de larga duración que se
ha extendido hasta el presente, la mantenida conspiración, intentos
magnicidio i constante desestabilización de un país que pese a todo, ha
progresado i ha tenido más éxitos i logros en unos 7 años nomás
(recuerden restar a los 11, los años perdidos (3 ó 4) por los hechos
señalados, que en cuatro décadas previas. Además, traicionando a la
patria, dirigidos por el imperio i por la CIA. Hubiese acabado también
con las ONG subvencionadas con dinero del norte, cosa que debe ser
considerada absolutamente ilegal. ¿Acaso podría Venezuela a través, por
ejemplo, de la Citgo, mantener ONG en los Estados Unidos, para espiar,
conspirar i fomentar desórdenes? ¿Qué ley internacional justifica que
esa potencia imperial mantenga bases militares en casi todos los países
del mundo? Ninguna. Solamente la fuerza i la opresión universal,
combinada con las oligarquías i ciertas religiones medievales, malignas
i falsas. I a la CEV i a la iglesia en general, no le aportaría
presupuesto alguno, por ser un partido político ilegal, conspirador i
sin ética ni recato alguno. La iglesia tiene su imperio: el Vaticano. A
los buenos sacerdotes, les pondría sueldos apartes.
Por todo esto, ahora vemos que, fracasados otros intentos, el Imperio, cuyos planes de invasión i atropello a los países más débiles están ya listos para cuando decidan las agresiones,
ha ejecutados otras artimañas disfrazadas de legalidad, cuando hai
vende patrias oligarcas dispuestos a venderse i traicionar a sus
pueblos, a precio mui barato, como ha sucedido en Honduras. A ello agregan en otros, el utilizar a estudiantes ignorantes, incultos, carentes de conocimientos históricos i casi amorales o inmorales
(posiblemente ni saben la diferencia de estos términos), formados en
universidades privadas, donde los verdaderamente inteligentes se
apartan del rebaño i son considerados violentos
o rebeldes sin causa, como el caso patente de ese personaje recio i
brillante que se llama Robert Serra, i otros como Héctor Rodríguez i
las muchachas que de otras universidades; recuerdo a Libertad Velasco
entre ellas, las que hicieron correr de la Asamblea Nacional, a
figurones hijos de papá i mamá (ellos se reconocen como tales) cuyo más
cobarde i pintoresco ejemplar es Yon Goicochea, a quien no supieron ni
escribirle el nombre, i corre duro.
Los
hemos visto en grabaciones de televisión, vociferando contra guardias o
la policía, insultando, con lenguaje soez, o mejor, “lenguaje
escatológico” como dice la Pérez Osuna, atribuyéndolo al oficialismo,
aunque ni de los guardias ni de los valientes reporteros como Amorín i
sus camarógrafos escuchamos nada, a no ser la
pregunta que este extraordinario periodista les hacía ¿Por qué estas
agresiones i destrozos en un servicio como El Metro de Caracas? Gritando barbaridades contra
guardias nacionales o policía que no hacen otra cosa que contemplarlos
mientras escuchan insultos i disparates, sin ni siquiera empujarlos,
estos jovencitos iracundos, con actitudes de hampones de barrios,
abrían sus bocotas apropiadas al “tamaño” de la obscenidad que
lanzaban, de modo que no se les entendía nada más allá de la palabrota.
Era algarabía llena de odio. Había una morena de lentes que se acercaba
a la cámara para “protagonizar” que por sus gritos i la soberbia no se
le entendía, pero apenas si alcancé a escucharle que se sentía ofendida
por la REPRESIÓN. ¿Se ve allí la más mínima represión? En cambio ellos
con su torbellinos de odios i de gritos, estuvieron a punto de empujar
a personas a los rieles del tren, o como dice Roberto Malaver; es que
fueron también a “pasar la raya amarilla”. Las huestes estudiantiles,
creo que las más aleccionadas i domadas son la del rector delincuente
religioso Ugalde, demostraron qué de conocimientos tienen para debatir
i poner contra la pared al gobierno, o a los estudiantes chavistas u oficialistas siguiendo la nomenclatura que usa la Nitu, Carla, la Bicha o la del Huésped Alienante, Marta Colomina.
Sin embargo, lo más sensacional
de todo es escuchar, después de ver una valentía i fiereza como la de
los escoceses frente a los ingleses en campos de batalla en ciertas
películas; después de imaginarlos como jóvenes entrenados en las tropas
de Atila i de hacer visto que donde pisan no queda vidrio sano, i de
oírlos gritar como ingleses en juego de futboll en pelea de gradas,
siguiendo los pasos de la agenda diseñada tal vez por Ars, los hijitos
de papá i de mamá, cantaron como ángeles eunucos:
¡Somos la vida!
¡Somos la paz!
¡Somos la esperanza
que vamos a ganar!
Me pregunto ¿qué será lo que van a ganar? ¿Será elecciones o referendo revocatorio? Por ahora lo que desearía es que el túnel del tiempo, presentara como en ficción,
esa misma “pacífica protesta” pero con la policía “medias blancas” de
Pérez Jiménez, de Bethancourt con su ministro-policía Carlos Andrés, de
Caldera el intelectual que usaba tanques blindados en sus represiones
estudiantiles o de cualquiera de los presidentes de la IV República,
especialmente Carlos Andrés Pérez e Ítalo del Valle, cuando el
Caracazo, por la que ellos sin conocer el pasado, están deseando volver
atrás. La policía de entonces (antes o después del Metro) llegaría
blindada de cascos, escudos i máscaras de gas, repartiendo al principio
puro garrote, empujones i torcedura de brazos o de cuellos; luego,
lanzando gases lacrimógenos (no lagrimógenos como
dicen muchos) para adornar con blanco humo la escena, tirando a muchos
al suelo i esposándolos para llevárselos detenidos, haciendo perder
libros, carteras, lentes, celulares, computadoras portátiles,
bolígrafos, gorras, etc., a los que no corrieron a tiempo, de dejando
otros una estela de malos olores o hedor de heces i pantalones i
pantaletas mojadas; algunos quizá rodando por las escaleras o hasta
cayendo por “descuidos” o acciones impensadas, a los rieles del tren i
no faltaría algunos que hiciese disparos ocasionando muertos o heridos.
Una represión perfecta, de escuela especializada, como aprendían sus
jefes en la Escuela de las Américas. Quedaría el Metro
necesitado de lavar sus pisos i paredes, de sangre, orina, escíbalos i
naturalmente papeles, vidrios i trozos de instrumentos dañados. En
pocos minutos, no habría ni un solo manifestante cuadras a la redonda.
Intransigencia efectiva i cuidadora celosa del orden social, la democracia
i la paz. Los angelitos cantores desaparecidos. Mientras los rectores,
profesores i políticos impulsores de la protesta pacífica, escondidos,
asilados en embajadas o huyendo a otros países mientras en el golpe de
estado del 2002 que no se compara con esta minucia, quedaron libres por
estar preñados de buena voluntad i haber sido todo un vacío de poder.
La prensa entonces, publicaría: la policía ayer, acatando órdenes
superiores de mantener el orden i el cuido de las instituciones
públicas, convenció a un grupo estudiantes equivocados en sus
aspiraciones o peticiones estudiantiles, ocasionado
disturbios i daños, haciéndolos reflexionar con energía i sensatez,
haciéndolos regresar tranquilamente a sus hogares cantando a la vida,
la paz i la esperanza.
No es que deseo que la “represión” que señalaba la morenita espejuelúa, violenta i gritona, sea como esta que en ficción les he mostrado pero se dio así en el pasado; nada de eso. Pero que una viejona ya como Nitu, ponga la cosas al revés, porque ella si debió saber cómo eran la represiones
en la IV República (su papá fue congresista i creo que canciller) i
sabe que si algo debemos criticar es lo que dice Einstein: ciertos
tipos de transigencia, son atentados contra la humanidad, aunque se les
quiera presentar como pruebas de sabiduría
política. Esta oposición degenerada, pues complican la vida de muchos,
exponiendo la tranquilidad, los estudios i hasta la vida de sus hijos
(de las familias pudientes hipnotizadas por Globovisión, aunque no
vemos hijos ni nietos de Ravel, Zuloaga, Ramos Allup, Borges, Petkof,
etc.) para solamente tomar una venganza personal contra Chávez que les
privó de robos, especulaciones, contrabando i monopolios para
“especular” pero dando trabajo. Están ahora en la fase de pirañas
disputándose una res herida en las aguas del rio de la contienda
electoral de septiembre; superará a la pirañas, porque estas acabarán
engullendo la res i esperarán por otra. Estos se devoran entre ellos
mismos. Mientras tanto, ¿Qué importa que utilicemos estudiantes como
carne de cañón? ¡La tragicomedia se repetirá muchas veces!
robertojjm@hotmail.com