Luego de leer, ver por televisión y escuchar por radio diferentes noticias, opiniones y análisis del problema del Cambio Climático, producto del Calentamiento Global, he decidido hacer mi propio análisis de la situación.
Lo primero que considero pertinente debemos aclarar siempre en aras de la rigurosidad conceptual que me caracteriza, es entender que ni el calentamiento global ni el cambio climático son los problemas, ambas situaciones son las consecuencias de las verdaderas causalidades que determinan, y vaya si determinan, lo que pareciera ser el futuro inmediato de la humanidad tal y como la conocemos hoy en día, y que esperamos conozcan nuestros hijos pequeños, y no digo nuestros nietos porque todo parece indicar que la cosa es inminente e inmediata y de continuar todo como hasta ahora no quedará humanidad para nuestros nietos.
Por que ambas consecuencias, las cuales llevan una correlación entre ellas, porque es evidente que el calentamiento global causado por el hombre, tiene y tendrá como consecuencia la generación de un cambio climático mundial, de manera abrupta y traumática para todas y digo todas las especies vivientes que habitamos como bien dice Walter Martínez, “nuestra única nave espacial”.
La respuesta a la pregunta al principio del párrafo anterior, no es simple ni sencilla, podríamos sobresimplificar lo anterior diciendo que es culpa del capitalismo, como si el capitalismo tuviera vida, fuese un sujeto, y en esta reflexión recuerdo cuando trabajaba en la ya desaparecida Conacuid, y el Presidente de dicha Comisión en aquel momento era el muy lúcido Bayardo Ramírez Monagas, y lo anterior lo digo porque hace algunos meses lo escuché hablando por una radio privada de oposición, y la verdad es que sufrí un gran desencanto al escuchar sus opiniones políticas, las cuales carecían de toda rigurosidad, recuerdo que en aquellos días a finales de los 80 analizábamos con impresionante rigurosidad el problema estructural del tráfico y consumo de drogas, y siempre hacíamos referencia en nuestros documentos a la importancia de hacer sociología del discurso, para no caer en el entrampamiento implícito en la sobresimplificación de éste problema, así escuchábamos a muchos personajes políticos de la época hablar, que la droga había llegado a Maturín o a Capacho, como si fuese un ser con vida propia, lo cual por supuesto oculta las relaciones de producción y sobre explotación que se esconden detrás de dicho problema. Considero que igual situación se presenta cuando hablamos del capitalismo como sujeto y no como expresión de las relaciones de producción, de dominación, que viabilizan las ganancias mil millonarias producto de la explotación y sobre explotación de los hombres y de la naturaleza, para así mantener, lo que pareciera ser la génesis del capital, es decir sus genes, tal y como es, su crecimiento y reproducción permanente, cuya perversa dinámica ya ha desdibujado al hombre, como ser humano, de tal manera que éste se convierte en un gran billete verde (dólar) que camina y vive, por y para la reproducción de éste, parafraseando al Presidente Chávez, “el capital es el demonio” y como tal posee a los hombres que son víctimas de él, y me viene a la memoria el caso de Bill Gates, a quien una vez le preguntaron que cual era su fortuna, y creo que respondió que eso lo sabían sus contadores, es decir no tenía NPI de la cantidad de dinero que había logrado acumular, en consecuencia las relaciones que involucran la reproducción del capital, son las más deshumanizantes que haya conocido la humanidad hasta ahora.
Para continuar dando respuesta a la interrogante primaria, de cuales son las causas que determinan, el problema aquí analizado, me viene a la memoria aquel refrán popular “métase con el Santo pero no con la Limosna” y es que la principal causa que determina dicho problema, es la forma de apropiación mayoritaria que ha adoptado el sistema capitalista, para lograr la explotación y sobre explotación del hombre sobre el hombre y de la naturaleza. Es decir la industrialización la cual per. se, no es ni buena ni mala, lo que la categoriza es el aprovechamiento que el hombre le dio a la misma, lo cual lo llevó a invertir desde sus orígenes la menor cantidad de dinero o capital en la construcción de dichas industrias, para obtener la mayor ganancia o plusvalía posible, y para los representantes del capital, los daños que estas industrias han generado y generan a la tierra, no tienen importancia alguna, por ello que las emisiones de CO2 a la atmósfera y otros elementos contaminantes, parecieran ser las causas principales que originan el efecto invernadero, producto de las millones de toneladas diarias que dichas industrias producen de manera continua, y por supuesto los capitalistas que obtienen ganancias mil millonarias de dicha situación no parecieran dispuestos a asumir los costos que implican las reconversiones necesarias además de los cambios de los sistemas de producción, que requieren dichas industrias para reducir de manera radical su impacto negativo sobre la naturaleza, y este, es un costo que el capital no pareciera está dispuesto a asumir de manera armónica y feliz.
Es tan cierto el desprecio de los capitalistas por la especie humana, y aquí me pregunto si es que serán de otro planeta, y digo esto porque escuchaba ayer en “En vivo desde el Sur” que el Gobierno de los Estados Unidos ha manifestado en varias oportunidades, que las afirmaciones expresadas por diferentes científicos del mundo sobre la gravedad del problema, son falsas y por ello su posición en la Cumbre de Copenhague.
A veces pienso que todas las decisiones Políticas, y entiéndase Políticas porque implican a un colectivo en ellas, son de carácter conflictivo, y esto queda evidenciado por las acciones de protesta que han desarrollado la gran cantidad de activistas que se encuentran en Copenhague, y que han sido detenidos y en algunos casos agredidos por la policía, es decir se han convertido en combatientes por la sobrevivencia de la especie humana, ya que como acertadamente afirma Fidel Castro “la nueva especie en peligro de extinción es el ser humano” y es que por último y ya para concluir, podemos afirmar con un margen de certeza válido que el problema real es “La existencia de un sistema (capitalista) basado en unas relaciones de producción mantenidas por la Explotación y Sobre Explotación del hombre sobre el hombre y sobre la Naturaleza”, es decir la dominación, y en consecuencia todos los que nos consideramos seres humanos tenemos que convertirnos en guerreros activos por la conservación de la tierra “pachamama” ya que si no, a lo mejor ni mis hijos ni tus hijos podrán tener el derecho a vivir en el mundo que se merecen.
¡Hasta la Victoria Siempre!
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