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Una expresión profunda sin duda. Libres de la tela de araña a la cual estamos sujetos y listos a ser presas para el banquete, pero no de una araña, precisamente. Libres para amar y formar la sociedad de justicia y paz que nos permitirá perpetuar La Vida. No, no somos libres. Nos han impuesto el paradigma de que la razón de la vida es acumular riqueza y esa acumulación se relaciona directamente con la ganancia de dinero. El que tenga más dinero es más rico y por lo tanto más feliz. Y para ganar dinero hay que trabajar. Y para trabajar tienes que prepararte para competir con tus semejantes en un mercado de trabajo (“educarte”) creado por gente que, diciendo ser “dueño” de un medio para producir algo, han creado empresas que producen bienes necesarios o no para la vida, eso no importa. Y cuando te has educado para tener el trabajo (alienado) y consigues el trabajo y ganas el dinero entonces pasas a ser esclavo, esclavo de ese mercado de trabajo, en el que hay que seguir compitiendo siempre. Esto implica que La Vida se convierte en una competencia donde hay ganadores y perdedores. Los que consiguieron trabajo son “felices”, los que no consiguieron son infelices.
Esta situación llevó a mucha gente a protestar, desde hace mucho, porque este modo de vida es, a todas luces, injusto e ilógico. Pero para aquellos que dirigen el mercado de trabajo es crucial que este estado de cosas se perpetúe porque ellos, diciendo ser “dueños” de los medios de producción de un bien o servicio se enriquecen con el trabajo de los demás (roban), porque ellos se quedan con un porcentaje del costo de los productos que los demás fabrican con su trabajo, sin hacerlo. Así que han recurrido a lo largo de La Historia a todos los métodos posibles para perpetuarse. Todos relacionados con el miedo. La gente tiene que sentir miedo. Y se creó el mercado de las armas con las cuales se le quita la vida a la gente, y la gente tuvo miedo. Pero la gente aprendió a usar las armas también, entonces se inventó la gran mentira, haciéndole creer a la gente que sí tenía poder de decisión, el sistema que se llamó “democracia”. Y se le hizo creer a la gente que con el voto, elegía y tenía derechos, y se creó el aparato de normas para regular esa “democracia”, por supuesto, hecho por los que dirigen el mercado de trabajo con el fin de perpetuarse en el “poder” que da dirigir ese mercado y que les da privilegios obtenidos a través del robo. Pero el que tiene quiere más. Y han llevado el mercado a tal extremo que, utilizando los recursos naturales de manera desmedida para aumentar la capacidad de ganancia del mercado, han causado desequilibrios en el planeta a tal grado de que peligra la vida.
Así, han acumulado tanto dinero que son “ricos y poderosos”. Y se acostumbraron, y piensan que están en lo correcto porque ha sido así por mucho tiempo. Y piensan que son superiores a los demás por haber sabido robar y engañar. Y no quieren que la gente se de cuenta de que es una gran mentira que sean superiores a nadie porque tienen acceso a recursos y a tecnología comprada a sangre y fuego. Para eso utilizan el miedo. Y han creado los medios para infundir miedo. Medios de todo tipo. Los medios de comunicación son utilizados para infundir miedo, porque ellos son los dueños de esos medios también. La religión, con la promesa de que no importa la vida física sino la vida en el “cielo”, mantiene sumisa a la gente. Pero por si acaso, si no aceptas los preceptos de la religión no irás al cielo sino que arderás en el infierno. Es decir, siente miedo. Tecnología que incita al miedo. Y seguimos siendo esclavos. Y no les importa que haya gente con hambre, sin agua potable, sin acceso a servicios de salud y sin educación alguna.
Pero llegamos al llevadero. Estamos en un proceso en el que la gente sabe que esto ocurre pero la fuerza de la costumbre a sentir miedo bloquea la evolución de procesos de construcción de una sociedad donde el conocimiento de que todos somos hermanos pues vivimos en el mismo planeta, comemos el mismo pan y respiramos el mismo aire, sea el paradigma. El conocimiento de que los problemas del planeta son problemas de todos porque a todos nos afecta. Está en juego la vida misma. Y tenemos la capacidad de resolver esos problemas porque poseemos dos cualidades: inteligencia y voluntad, las cuales debemos desarrollar.
No debemos sentir miedo de no tener dinero en el bolsillo en una sociedad donde lo que se produzca se comparta entre todos. Pero para ello tenemos que modificar el estado de cosas presente. Y no es mediante la violencia de “quítate tú pa poneme yo” que debemos hacerlo, porque la violencia engendra más violencia, hambre y miseria y lo que se plantea es construir.
Así como los “dueños” de los medios de producción han utilizado maneras mediante las cuales se han metido en nuestra mente para manipularnos tanto tiempo y sembrar miedo, así entonces nosotros debemos utilizar nuestra capacidad mental para cambiar el orden de cosas y sembrar esperanza y confianza. Estar claros en lo que se quiere es primordial. Así, trabajar en dos frentes: rescatar a la gente del miedo y empezar a construir, sobre nuevas bases. Siempre pensar que sí se puede. Y perseverar con entusiasmo. Como lo hace el Presidente Chávez con su estilo tan personal. Y estar conciente de que el trabajo realizado por pequeño que sea, a favor de la construcción de la nueva sociedad de justicia y paz, tendrá sus frutos, algunas cosas a corto y otras a mediano o largo plazo.
Detener la producción de combustible fósil contaminante es primordial. Venezuela tiene una gran responsabilidad pero no debemos sentir miedo. El Gobierno Bolivariano está impulsando la agricultura, vital para la producción de alimentos, cumpliendo con el orden jurídico (Constitucional) y concreto. Así, si estamos bien preparados en el área de producción de alimentos, no debemos sentir miedo de pasar hambre, ni quedarnos sin trabajo. Porque el desarrollo agroindustrial viene de la mano del desarrollo agrícola y los que quedarían cesantes en el área petrolera ocuparían puestos de trabajado en la agroindustria con una formación previa. Y en el área de producción de metales y no metales.
Con el Plan de viviendas que se lleva a cabo y que debemos agilizar, a corto plazo debe quedar resuelto el problemas de vivienda con los servicios necesarios para el bienestar y la salud del pueblo. Y ejercer control y evaluación en el área de salud para que no se deteriore la estructura que ya se ha logrado, impulsando el desarrollo de otras donde se necesite.
La formación, a través de los medios de comunicación del Estado, además de la información y/o propaganda dirigencial, es vital. Necesitamos programas de formación agrícola, técnica e ideológica en horarios donde la gente vea la TV. Programas que llamen la atención y creen interés. Así como programas de recreación.
Reimpulsar la modernización de la red de transporte público urbano y la red ferroviaria interurbana es primordial…… Y no olvidar el desarrollo de asentamientos en nuevas áreas hacia el sur.
Sí, somos esclavos….Seamos libres para amar y vivir en paz….
Presidente Chávez, adelante, no desfallezca, mantenga el buen humor, cuide su salud, con calma, que el año que viene traerá sus propias vicisitudes. Recuerde que tiene muy buenas cualidades y habilidades. No permita que lo agobien. Aunque a veces piense y sienta que no lo entiende, el pueblo lo quiere y Usted lo sabe. Pa que más?
lzarrameda@gmail.com
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