El partido Socialista Unido de Venezuela, nace como respuesta al planteamiento del presidente Chávez de crear un partido unido, que agrupara todos los factores que hacen vida dentro del pensamiento y del ideal revolucionario en nuestro país, permitiendo de esta manera minimizar las posibles fisuras producto de la natural diferencia que existe entre los seres humanos para analizar y definir las situaciones.
Esto dio como resultado que el PSUV se conformara como el partido más grande del país, dando un cambio radical a la manera de hacer política en nuestro país, rompiendo con los patrones tradicionales de los partidos de la cuarta república, estableciendo el papel protagónico y participativo de los militantes.
El PSUV es un partido de las bases, se participa, se escoge, se designa, se propone, se crece en la discusión y se fortalece en el debate de las ideas.
Como dijera el presidente Chávez durante la instalación del 1er Congreso Extraordinario del PSUV: “La conciencia es una tarea que debe asumir el partido, las críticas y las autocríticas, a obras, instituciones que no cumplen, que retardan, que engañan. Es una batalla del partido, que necesariamente debe darse”, nos toca pues la ardua tarea de revisar las acciones del partido y sus militantes de manera que podamos decir que EL PSUV ES DISTINTO. En este sentido el Presidente Chávez exhortó a todos los revolucionarios que participan en este Congreso a que discutan la eliminación del Estado parásito y el Estado burgués para crear un nuevo Estado revolucionario que sea una maquinaria de construcción del verdadero Socialismo del Siglo XXI. Indicó que no puede suceder que un gobernador, alcalde u otro representante socialista llegue al poder a fortalecer las viejas políticas capitalistas que le aseguraron a los burgueses la expropiación de la riqueza nacional sólo para su beneficio.
En este punto debemos cuidarnos de no repetir la estructura clientelar de los partidos de la cuarta república, tenemos que luchar contra las corrientes que buscan infiltrarse dentro del partido y establecer los vicios de los partidos que precedieron al PSUV. Tenemos que rechazar enérgicamente la actitud antipatriótica y contrarrevolucionaria de aquellos que pretenden hacerse de las riendas del partido jugando con las necesidades del pueblo, aquellos que compran de manera descarada la voluntad de un pueblo necesitado, se hace necesario despertar al pueblo y crear la conciencia del cambio necesario que significa el aporte del PSUV en la construcción del socialismo del Siglo XXI. No se puede hablar de participación de bases cuando ésta se hace bajo coacción y amenaza; no se puede hablar de participación de las bases cuando ésta se basa en un festival de dinero; éste no es el PSUV del Presidente Chávez; éste no es el PSUV de la revolución; éste no es el PSUV de las bases, no es así como se construye el socialismo del siglo XXI.
¿Servirán las acciones de la cuarta república para la discusión y el fortalecimiento del partido sin vicios? ¿Será posible llegar al socialismo mientras se ganan los procesos eleccionarios comprando votos y conciencias? ¿Fortaleceremos la aberrante cultura de los partidos de derecha, que utilizaron cualquier método a su alcance para aferrarse al poder sin dar respuestas a los ciudadanos? ¿Serán legítimos representantes y dignos de confianza quienes que a la vista de todos practican acciones contrarrevolucionarias?
Las respuestas a estas interrogantes deben surgir de la reflexión de cada una de las personas que se sienta revolucionaria y se deben reflejar en el actuar inequívoco para aportar al crecimiento del proyecto socialista del Presidente Chávez.
Necesitamos un partido
que sea distinto de verdad…