Resulta que allá por el mes de Abril, para ser exactos el día
10, se esperaba recibir en nuestro país a los presidentes latinoamericanos
del momento con motivo de la Cumbre de Río. Cada cual a su manera: los
riquillos, desmemoriadores y hambreadores de nuestro pueblo, con pompa y grandes
luces; los encargados de manejar los órganos de represión, al
servicio de los poderosos, con un despliegue militar enorme, similar al de la
toma de posesión el 8 de mayo. Por otro lado se encontraban los manifestantes,
que protestaban ante los responsables de la inhumana situación en que
se encuentran las mayorías de gente en Latinoamérica, responsables
de la situación de pobreza, humillación y miseria, de atraso,
y de olvido, esto al costado norte del teatro nacional. La prensa: desinformando,
entalcando huevos, e in visibilizando... Cuando se realizaba la protesta, en
medio de un cerco militaroide, con gorilas de palo en mano y cara de optimismo,
y policías vestidos de civil, con falsos gafetes de prensa, que fotografiaban
con diligencia el rostro de quienes se manifestaban, se dio a conocer por altavoces
que en la República Bolivariana de Venezuela el gobierno popular, democrático
y constitucional del presidente Hugo Chávez Frías estaba siendo
depuesto por un golpe de estado liderado por los sectores empresariales, militares
de la alta y privilegiada casta, y por supuesto, los dueños de los medios
de comunicación, las podridas cúpulas militares, y muy probablemente
con ayuda norteamericana. Chávez, quien al fin no pudo asistir a la cumbre
en Costa Rica debido al ambiente golpista que se respiraba desde días
antes, sería devuelto a su cargo 24 horas después por una revuelta
popular, que contó con el apoyo de los sectores medios y rasos de las
Fuerzas Armadas. Las clases altas que todo lo tienen, los de la sartén
por el mango en todo Latinoamérica, y el imperio, aún celebraban
con mal disimulado alivio, que aquel mal ejemplo recibiera su merecido castigo:
El proceso revolucionario Venezolano osaba cuestionar, y pretendía transformar
las estructuras salvajes e inhumanas de las que ellos siempre sacaron provecho.(
Baste recordar que Chávez heredó una sociedad con un 80% de pobreza,
lo cual ni se debe a la casualidad ni es jugando ). No les dio tiempo de terminar
de celebrar. Y en medio de aquellos acontecimientos, ante la retirada apresurada
del representante Venezolano, la carta que pretendíamos hacer llegar
a la comitiva venezolana no llegó.
A estas alturas el documento ya fue enviado, pero debido a los acontecimientos
en días recientes, que dejan entrever que los sectores privilegiados
siguen resistiéndose a relegar el poder por las buenas, y apuestan cada
vez de manera más descarada por un nuevo golpe *, hemos considerado valioso
publicarla aquí, a modo de acto de solidaridad para con el pueblo de
Venezuela y su Revolución Bolivariana.
* ( La Marcha del 10 de octubre “elecciones ya”, el llamado a paro
empresarios-Central de Trabajadores de Venezuela para pedir la renuncia de Chávez,
las Autodefensas Unidas Venezolanas, y el Escuadrón Paramilitar COMACATES
apareciendo ante las cámaras de los medios privados de comunicación,
el intento de asesinato frustrado contra Chávez y contra Rangel, el llamado
a la desobediencia de los militares golpistas, ect, son apenas unos cuantos
ejemplos.)
San José, Costa Rica, 10 de Abril del 2002
“...cuando escriban la historia los buenos, al final
vencedores,
se sabrá que no usamos veneno como aroma de flores...”
Silvio Rodríguez
Estimado:
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela
Compañero Hugo Chávez Frías
Es difícil resumir en una carta como ésta todo cuanto uno desearía
expresarle. En primer lugar, reciba un abrazo cálido y fraternal, más
poderoso que cualquiera de los desmanes, groserías o incomprensiones
que pudiera usted recibir al asistir a una cita como a la que asiste en nuestro
país. Las incomprensiones y groserías, así como ciertos
gruñidos desagradables en boca de algunos constituyen a veces una señal
inequívoca de que se va por el camino correcto: “...nos ladran
Sancho, señal que cabalgamos”.
Hemos seguido de cerca la situación del proceso Bolivariano. Nuestros
ojos, nuestra esperanza, al igual que la esperanza y los ojos de millones de
pueblo de nuestra América Latina y del mundo en general, han estado pendientes
del proceso revolucionario Venezolano. Me refiero a los ojos de niñez
limosnera, de obrero y campesino, de manos cansadas sin educación y sin
salud, sin dignidad que llevarse a la sonrisa, sin huesos sanos, de sueños
y cuerpos desnutridos, y no por supuesto, a los otros ojos, a los de águila,
a los de perro faldero y rabioso, a los de víbora, que sabemos también
están en todas partes.
Nos solidarizamos con el pueblo venezolano, con el proceso revolucionario,
con usted y los suyos.
Esperamos comprenda que a pesar de nuestra falta de información acerca
del proceso Bolivariano, con todo y lo que esto implica, y de que somos concientes
del respeto que hemos de profesar para con los asuntos internos de otras naciones,
sentimos el deber, la necesidad de recomendarles la mayor de las astucias, el
más grande ojo alerta y bien abierto, la más tierna mano, dispuesta
y preparada para defender un proceso que, con todo respeto, no es Venezolano,
es Latinoamericano, el de la Humanidad y su futuro. Ojalá millones de
manos tiernas y ojos abiertos sean preparados para defender esta resurrección
Bolivariana. Ojalá que el enemigo no se interiorice y ataque desde adentro.
Somos seres humanos, cometemos errores y tenemos defectos, sabemos que ustedes
también. “ El hombre sincero tiene derecho al error ”, decía
Martí, pero no traicionen la esperanza. La tarea histórica que
les toca cumplir es enorme. Ustedes son claves en la situación actual
Latinoamericana. Sabemos reconocer la complejidad de la situación que
ustedes enfrentan, los peligros que los acechan, lo infinitamente más
difícil que es hoy llevar a cabo una transformación social profunda
a favor de los sectores pobres y populares. Les repetimos que desde nuestra
ignorancia algunas de las cosas que mencionamos en esta carta les pueden parecer
tontas o atrevidas. Eso es probable, más nunca malintencionadas.
Lo admiramos y respetamos. Admiramos y respetamos al pueblo que representa.
Somos solidarios y estamos a su disposición, para colaborar en todo cuanto
este a nuestro alcance.
Esperamos poder encontrarnos algún día. Sería muy importante
y enriquecedor conversar y compartir con usted y con los suyos.
(...)
Reiteramos nuestra cordial bienvenida, nuestro mejor abrazo, nuestra solidaridad.
¡ Viva la revolución Bolivariana !
Compañero
Hugo Chávez Frías y comitiva que lo acompaña.
Bienvenidos y bienvenidas
Más temprano que tarde
¡ Venceremos !
Colectivo Pablo Presbere
Sede Universitaria Rodrigo Facio
Universidad de Costa Rica