Análisis de la situación económica
Hay fuertes indicaciones de que estamos en un punto de inflexión en
nuestra economía, caracterizada por: freno del fenómeno de la
fuga de capitales, luego de 25 años de debacle en este sentido (se han
acumulado más de dos mil millones de dólares en reservas interncionales
operativas desde Abril); el tipo de cambio ha empezado a estabilizarse con mucha
fuerza (ha bajado para colocarse en 1425 Bs/US$, luego de haber llegado a 1.500
Bs/US$, y se espera que siga bajando, y esto a pesar de las anteriores, erróneas,
predicciones de subida a más de 1.700 Bs/US$); el índice bursátil
ha crecido más de mil puntos en dos meses (se ha colocado en 7.839, por
encima de los 6.674 de Setiembre); el riesgo país ha decredido (de 1.031
en Agosto a 850 en días recientes); el déficit fiscal ha bajado
de -4,8% en 2001 a 0,5% del PIB este año); las importaciones han disminuído
y las exportaciones no tradicionales han aumentado desde principios del año
(la balanza comarcial ha pasado de 1.017 a 3.287 millones de dólares
desde principios del año, luego de una disminución continuada
desde el año 2000, cuando se colocó en 4.387 millones de dólares).
Lo más importante, y esto se puede decir, pero sin mencionar las cifras
(ya que el BCV no ha hecho pública las respectivas cifras, que son provisionales),
es que el producto ha experimentado un “retobe” importantísimo
en el tercer trimestre con relación al segundo, aunque bajó un
poquito con relación al tercer trimestre de 2001, por el hecho de que
venimos del “foso” de la primera mitad del año, y no nos
hemos recuperado del todo...¡por ahora!. La tendencia, confirmada por
el tremendo crecimiento de la actividad industrial, cuyo índice creció
tremendamente en el trimestre, según cifras que tampoco pueden revelarse,
y cuyo sector había sido bastante golpeado hasta ahora, con quiebras
generalizadas de empresas, hace pensar que el decrecimiento del año va
a ser mucho menor que el esperado (se estimaba un decrecimiento entre 3 y 4%
en nuestra cifras, pero que la oposición y algunos bancos de inversión
calculaban en 6% o 7%). Incluso podría llegarse a cero crecimiento en
el año, lo cual sería un tremendo éxito, luego de la caída
notable que se experimentó en el primer semestre del año. Se cumpliría
así la predicción que hicimos del repunte de la actividad económica
en el segundo semestre del año, luego de la tremenda declinación
en el primero. Pero hay una cosa en la que ciertamente nos equivocamos: creíamos
que el repunte se iba a deber en mucho al repunte del gasto público.
Pero no: el gasto público estuvo decaído, por lo conocido por
todos (no hemos podido financiar todo el déficit que queríamos,
que aunque moderado, de unos 2,5% del PIB, era más grande que el 1% que
calculamos ahora).
De hecho, esta es una acotación importantísima, que reafirma
la percepción de un punto de inflexión de largo plazo en la economía,
pues este último repunte de la actividad económica se da en un
contexto en el que el gasto público está disminuyendo. Esto indica
que el repunte se debe a incremento de la inversión privada, no relacionada
al gasto público. Esto es realmente notable en economía, y puede
interpretarse como el resultado de la sinceración del tipo de cambio,
que hace más competitiva a la industria nacional, y a las reglas claras
para el sector privado que se han difundico como parte de la Propuesta para
el Consenso (que muy pronto saldrán a la luz como Plan Nacional de Consenso,
luego de afinar detalles de coordinación macro con el BCV), además
de la firma de acuerdos con los sectores productivos internos. La alianza con
el sector productivo nacional está dando frutos a nivel de generación
de expectativas adecuadas que se convierten en acciones apropiadas del sector.
. Esta tendencia será definitivamente reafirmada con la aprobación
del FEM constitucional, la nueva ley de Impuesto Sobre la Renta, que vamos a
introducir, las medidas que tenemos planteadas para el SENIAT, la operación
de reordenamiento de la deuda, interna y externa, y una ejecución prudente
del gasto par el próximo año, con atención a lo social.
Repetimos que la alianza con el sector productivo nacional es indeclinable,
con reglas claras de respeto de la propiedad privada, lo que no contradice nuestra
intención de convertir el próximo año en el año
de la Economía Social, de estímulo a las cooperativas, las microempresas,
las miniempresas, las pequeñas y medianas empresas.
Sobre la Inflación en Octubre
La inflación mensual de Octubre alcanzó la cifra de 2,2%, menos
de la mitad de la inflación del mes anterior, que fué de 4,5%.
La desaceleración de la inflación fué notable en la segunda
mitad del mes, lo cual augura, dados los determinantes fundamentales que se
están observando, la continuación de la desaceleración,
y una posible caída en los precios en el mes de Noviembre. En efecto,
los efectos puntuales del incremento del IVA y del IDB ya no van a regir en
este mes, así como el incremento del tipo de cambio, como en meses anteriores.
De hecho, la baja en el tipo de cambio, y el sobreajuste que experimentaron
muchos precios debido a que muchas empresas previeron un aumento continuado
del precio del dólar, que no ocurrió, puede dar pie a una baja
de los precios de sus productos. Tampoco habrá el incremento de los precios
de educación (que pasó de 13,9% en Septiembre a 0,5% en Octubre)
ni comunicaciones (que pasó de 12,1% en Septiembre por el aumento de
las tarifas telefónicas, a -0,1% en Octubre por la disminución
del precio de llamadas desde celulares). El rubro que más creció
fué el de Alimentos y Bebidas, que registró un incremento de 4,5%
en su precio, por encima del 3,6% que experimentó el mes anterior. Esto
estuvo determinado por importantes crecimientos en los precios de las carnes,
frutas y hortalizas. Pan, cereales, pescados, productos lácteos y aceites
comestibles, si bien experimentaron desaceleración en sus precios, mantuvieron
variaciones positivas significativas en ellos. Se interpreta que estos rubros
han mostrado un efecto retardado en el crecimiento de los precios de sus insumos.
Esto refuerza la apreciación anterior de que en Noviembre viene una desaceleración
muy importante de los precios. No cabe duda de que todo esto se agrega al hecho
del tremendo repunte de la actividad productiva para predecir un muy posible
decrecimiento de los precios. Como la oferta va a estar subiendo, un posible
incremento de la demanda por aguinaldos no va a presionar al alza los precios
como en una economía en que la oferta es rígida. (Por cierto que
las cifras preliminares del incremento de demanda ya se saben, pero no pueden
anunciarse todavía: ¿Porqué será que las cifras,
análisis y noticias malas se filtran como el éter, mientras que
las buenas, las buenísimas en este caso, permanecen enterradas, o, cuando
salen, tergiversdas para ver, siempre, si lado "negativo", cierto
o inventado? Pero ha llegado la hora en que quien haga esto va a estar superdesprestigiado,
amigos: es en serio que la hora de la verdad está muy cerca, y quien
no esté en esta onda, experimentará llanto y crujir de dientes,
mientras que quienes estén en la verdad, experimentarán la alegría
de la libertad: la verdad nos está haciendo libres, como decía
Jesús que pasaría).
Cruzada contra la inflación
Se propone, dadas las circunstancias favorables (que incluyen no sólo
lo dicho en precios, sino lo apreciado en el tremendo repunte de la producción
en el tercer trimestre), una campaña de consumidores y productores contra
la inflación, que incluye el siguiente comportamiento colectivo:
1.Pedir a los consumidores y compradores de insumos adoptar la siguientes
reglas de comportamiento:
i.Si un vendedor aumenta su precio, no comprarle y regar la voz para que
el resto de la gente haga lo mismo
ii.Si un vendedor baja su precio, comprarle el doble y regar la voz para
que el resto de la gente haga lo mismo
iii.Si un vendedor mantiene sus precios, comprarle lo normal, siempre y cuando
no haya una alternativa mejor.
2.Pedir a los productores y venderores que bajen sus precios, aunque sea moderadamente,
sin disminuir la calidad de sus productos. Se propone realizar ofertas con sus
respectivas campañas promocionales.
Hacer notar que en este esquema gana todo el mundo, excepto los especuladores,
en particular los “rosqueros”, las mafias acaparadoras y monopólicas
de las cadenas de comercialización que perjudican a los productores y
a los consumidores finales. Los consumidores ganan por la baja en sus precios,
y los productores ganan por el aumento de sus ventas. La consigna es “jugar
a las cantidades”: vender mucho, a precios moderados. No dejemos, por
nada del mundo, que las roscas nos gobiernen, y para eso hagamos denuncias respectivas
y fortalezcamos las asociaciones de consumidores.
Focalizar esta campaña para Noviembre, haciendo ver que en economía,
las expectativas y el comportamiento colectivos son determinantes de lo que
pasa, dadas ciertas condiciones objetivas. Seguir la campaña en Diciembre,
aduciendo que incrementos en los gastos por aguinaldos se traducirán
en incrementos en la producción, y no en el precio, dados los altos niveles
de desempleo de factores.
Hay que hacer notar que la inflación acumulada alcanza 27,8%, lo cual
podría, si no se hace nada al respecto, colocar la inflación del
año en unos 30%, por encima del 26% estimado originalmente por el BCV
y nosotros para el año. Con la campaña esto podría disminuir
a 28%, o incluso menos, si somos muy exitosos, lo cual puede perfectamente ocurrir
(“El futuro no es lo que era antes”: el futuro es brillante y no
negro, y depende de nosotros, a quienes... ¡no nos para nadie!).
Por último: rieguen, por favor, la voz, sobre todo de la campaña
contra la inflación y el repunte de la actividad económica: Que
cunda el optimismo, basado fuertemente en la realidad, claro. Difundan este
mensaje profusamente, aquí y en el exterior. Un afectuoso abrazo, y preparémosmos
para una jornada Navideña de trabajo, de paz, se progreso, de esperanza,