principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad

Comentando nuestra realidad actual
Por: Rafael Gonto Díaz
Fecha de publicación: 06/06/04
imprímelo mándaselo a
tus panas
La historia ha demostrado que, durante los procesos de transformación y evolución de la sociedad, los cambios revolucionarios que han tratado de arrasar con las instituciones existentes y establecer un “nuevo orden” de manera inmediata, han recurrido a la violencia generando temor y rechazo entre gran parte de aquéllos a quienes pretendían favorecer y ¾¡vaya paradoja!¾ fortaleciendo la posición de los defensores del sistema derrocado. Podemos tomar como ejemplo dos procesos de capital importancia en la historia de la Humanidad: la Revolución Francesa, que dio paso a una nueva monarquía; y la Revolución Soviética que, al tratar de proteger los importantes cambios determinados por su victoria, degeneró en un régimen autoritario que terminó derrumbándose víctima de sus propias debilidades internas.

El proceso revolucionario que estamos desarrollando los venezolanos, ha desplazado del poder a una elite corrupta y envilecida, interesada sólo en disfrutar de privilegios y que nunca ha merecido ni un ápice de los bienes atesorados, ni las posiciones de dominio que han ocupado. No podemos esperar que esa gente acepte tranquilamente la pérdida de sus privilegios y de un día para otro decida dedicarse a una existencia digna signada por el trabajo creador de bienestar para la Sociedad. Esa gente seguirá conspirando al servicio del Consorcio Militar-Industrial que controla el poder en Estados Unidos.

Quienes apoyan a este Proceso Revolucionario Bolivariano debemos reflexionar acerca de la manera como se han estado sucediendo los hechos que han determinado las sucesivas derrotas recibidas por los apátridas:

1. A partir del momento en que el Presidente Hugo Chávez utilizó la expresión: “Soberanía Nacional”, ya sabíamos que se iniciaría una conspiración para derrocarlo. Cuando sus actos de gobierno se dirigieron a fomentar el cooperativismo, apoyar a los sindicatos de trabajadores, impulsar la gratuidad de la enseñanza y de los servicios de salud, combatir el latifundio y distribuir la tierra a quienes la trabajan; proteger nuestro suelo marino, democratizar el financiamiento y recuperar nuestras industrias mineras y petroleras; sabíamos que el golpe de estado era inminente.

2. La estrategia utilizada para neutralizar a los apátridas ha estado basada en el estudio y en el análisis de los hechos ocurridos en los países de América, África y Asia cada vez que se intentó el establecimiento de regímenes basados en el respeto a la Soberanía Nacional y en la búsqueda del desarrollo social y la independencia económica. Una cosa ha quedado clara en el proceder del Consorcio Militar-Industrial: siempre utilizan los mismos métodos, convencidos de su poder omnímodo repiten el mismo guión en cada caso.

3. El primer ataque estuvo fundamentado en el poder militar creyendo que aún disponían de un ejército de ocupación y que los mensajes de los medios de comunicación llegan a la mayoría de la población. Los hechos demostraron que la Fuerza Armada es patriota y que los medios de comunicación sólo tienen influencia en un porcentaje que no alcanza el 15% de la población. Sufrieron la primera derrota perdiendo lo poco que tenían dentro de la Fuerza Armada y los medios de comunicación disminuyeron mas aún su capacidad de penetración en la sociedad.

4. El segundo ataque fue apoyado en la creencia de que tenían poder económico. Craso error, en Venezuela el único poder económico es el Estado. La empresa privada está constituida por tinglados, mamparas, kioscos, trampas de coger real, cuyos propietarios han vegetado a través de generaciones haciendo negocios con funcionarios públicos corruptos. La decisión de cerrar sus “negocios” en diciembre de 2002, fue porque les ofrecieron que al derrocar al gobierno del Presidente Hugo Chávez no pagarían los 527.500 millones de bolívares que le adeudan al IVSS, los 230.000 millones que le adeudan al INCE, los 550.000 que le adeudan al SENIAT, etc.. Entonces cada cual sacó su cuenta: “dejo de ganarme 200 millones este mes pero no pago los 600 millones que debo en impuestos y tributos, me gano 400 millones; ta’ pago”. Como el supuesto “paro” no tuvo efecto, procedieron a sabotear a PDVSA apostando a la disolución del Estado. Terminaron derrotados por segunda vez, perdieron las posiciones que tenían en las industrias básicas y permitieron a los trabajadores demostrar su capacidad para operar las empresas. Los medios de comunicación de nuevo perdieron capacidad para influenciar a la sociedad.

5. El tercer ataque lo intentaron convocando a una supuesta “desobediencia civil” bajo la ilusión de que los medios de comunicación aún tenían poder de convocatoria. Ante el rotundo fracaso de esta acción, contrataron mercenarios para provocar desordenes, destrucción y caos. Terminaron derrotados por tercera vez y lograron que, quienes hasta entonces los seguían, vieran su verdadero rostro y de lo que eran capaces. En ese momento muchos comprendieron el significado real de los actos de terrorismo que habían venido cometiendo.

6. El cuarto ataque, que pensaron sería el definitivo, lo intentaron durante el proceso de “reparo de firmas” para el revocatorio presidencial. Para esta fase del plan conspirativo contaban con la actuación de los paramilitares colombianos. El plan era el siguiente: Una vez concluido el proceso de “reparos” el CNE debería declarar que no recogieron las firmas; el Centro Carter y la OEA producirían un informe según el cual la convocatoria a referéndum debía producirse; basado en ello los mercenarios contratados para la guarimba saldrían a provocar desordenes y los paramilitares colombianos, con uniformes de la Fuerza Armada Nacional, atacarían zonas residenciales, instalaciones militares y a Miraflores. Esta situación sería difundida ampliamente en el exterior enfatizando en el hecho que Chávez ordenó a los militares salir a matar a quienes firmaron contra él, y que los ataques contra Miraflores e instalaciones militares se produjeron porque los soldados de rebelaron en contra Chávez. Todo esto serviría de perfecta excusa para una intervención militar por parte de Estados Unidos. La captura de los paramilitares afectó esos planes y seguramente aplicarían una variante basada en que ante la negativa del revocatorio y los desordenes callejeros consecuentes, habría que dictar medidas coercitivas en contra del gobierno venezolano como embargos económicos, congelación de fondos en el exterior, etc., combinado con intervenciones militares del ejército colombiano y de sus paramilitares, acusando a Venezuela de ser el país agresor.

7. El anuncio del Presidente Hugo Chávez en el sentido de que sería convocado el referéndum revocatorio, ha generado un sentimiento frustración en muchas personas que respaldamos este Proceso Revolucionario Bolivariano. Es lógico, pero es necesario que evaluemos los hechos con calma, con serenidad y con mucha paciencia. Hay un aspecto muy importante: nuestra guerra es contra el Consorcio Militar-Industrial que domina al Mundo, esto hay que tenerlo presente. Además los apátridas, que saben muy bien que serán perdedores en cualquier proceso electoral, estaban convencidos que el CNE no convocaría al revocatorio y en consecuencia se produciría el escenario descrito en el párrafo # 6. La convocatoria al referéndum les propinó la cuarta derrota.

8. Durante el proceso de recolección de firmas, y el posterior de reparos, proporcionaron las evidencias y los métodos utilizados durante 40 años de fraudes electorales. Ahora el Estado podrá diseñar la estrategia más apropiada para neutralizar sus acciones. Además, toda esa retórica sobre el autoritarismo del Presidente Hugo Chávez, su control sobre los Poderes Públicos, su deseo de erigirse como dictador; ha sido desmentida por los hechos. Los apátridas, sin posibilidad de fraude y con la escasa credibilidad de los medios de comunicación, han sido conducidos a un proceso electoral que saben van a perder y que agravará la división interna, enfrascados como están en una lucha feroz por alguna candidatura que les alimente la esperanza de seguir viviendo sin trabajar.

Lo que debemos hacer a partir de ahora es iniciar una campaña intensa para explicar a los indiferentes o a los desinformados la real situación del País y las consecuencias para las futuras generaciones de que este proceso sea interrumpido. (Los desinformados son muchísimos, la señora que hace la limpieza en mi casa no sabía que era MERCAL)

Por último: Presidente Chávez, cuídese mucho la única opción que le queda a los apátridas es el magnicidio.
Articulo leido aproximadamente 1574 veces

Rafael Gonto Díaz


Copyleft 2002, Aporrea.org