¡Baja
y prisión para militares de la Plaza Altamira!
¡Ninguna concesión para la oposición carmonista!
¡Que
los ricos respeten la voluntad popular!
¡El pueblo está con Chávez!
Después de la demostración popular del 13 de octubre y el fracaso
del Paro “Cínico”, develados los últimos planes golpistas
y magnicidas, los carmonistas han recurrido al “show mediático”
con oficiales insubordinados sin mando ni tropa, involucrados en la “carmonada”.
Con ellos desfila la corte de politiqueros, burócratas y traidores al
servicio de los ricos, que con el uso de la TV y la prensa han generado cierta
base social para el fascismo entre las clases alta y media. Pero no cuentan
ni con la clase trabajadora ni con las masas populares.
Su propósito es instigar levantamientos en la Fuerza Armada y un nuevo
paro nacional, pero la cosa no les está saliendo bien, porque los golpistas
han ido quemando sus cartuchos. No obstante, estamos con el ojo pelao
y en alerta roja. La oposición se debate entre un golpe reaccionario
como el del 11 de abril y el temor a un nuevo 13 insurreccional del pueblo.
Intentan toda clase de maniobras con los aparatos del Estado que aún
controlan y con los pervertidos medios de comunicación. El fin último
es acabar con el proceso revolucionario popular que está en curso, del
cual Chávez es la figura emblemática, pero que va más allá
de su propia persona y amenaza el sistema de privilegios capitalistas.
La burguesía conspiradora quiere aparentar que es democrática,
encubriendo el golpe con la exigencia de elecciones. Además de que irrespetan
la voluntad popular, expresada en sucesivas elecciones que han ratificado la
legitimidad de Chávez, todos sabemos que el 11 de abril tomaron el poder
e instauraron una brutal dictadura. Los derrotamos y rescatamos la presidencia
para Chávez, con la descomunal movilización del 13 de abril. Pero
el gobierno fue blando y dejó que el golpismo volviera a levantar cabeza.
Esta es la tarea pendiente: Aplastar al golpismo con la fuerza del pueblo.
Para ello, el pueblo pide firmeza y mano dura contra la oligarquía
golpista, dentro del marco de las libertades democráticas. EL DIÁLOGO
ES CON EL PUEBLO: Hay que tener cuidado con el diálogo
mal entendido. No pueden pretender que el conflicto se “resuelva”
entre gobierno y oposición, porque faltaría el tercer y más
importante actor: La clase trabajadora y el pueblo que recuperó la democracia
con su lucha el 13 de abril. Con el chantaje pretenden quitarnos lo
que no cedimos peleando. Eso no conduciría a la paz y agudizaría
la confrontación. Las conquistas del pueblo no son negociables.
Esa oposición constituida por FEDECAMARAS, la cúpula sindical
ilegítima y corrupta de la CTV, los partidos de la IV República,
los grupos fascistoides y los oficiales mercenarios; es decir, los ricos,
defienden intereses absolutamente contrarios a los de los pobres. Para
ellos “diálogo” es trabar la Ley de Tierras y seguir con
el latifundio, entregar el petróleo y PDVSA, privatizar empresas básicas
y los fondos de pensiones, acabar con los mecanismos de participación
popular... No es para más salario, devolver las prestaciones, bajar los
intereses o detener los despidos...
La única salida es profundizar la revolución.
Las conclusiones de distintos eventos como el Encuentro Nacional de Trabajadores
Hacia la Refundación del Movimiento Sindical y el Encuentro Nacional
de Organizaciones Populares, entre otros, le están indicando al gobierno
el camino que debe seguir para que de verdad se aplique la consigna
¡Con Chávez manda el pueblo! ¡QUE EL GOBIERNO APLIQUE LAS
RESOLUCIONES DE LOS ENCUENTROS DE TRABAJADORES Y ORGANIZACIONES POPULARES! Para
ello debe abrirse un espacio de enlace y consulta permanente entre el gobierno,
las organizaciones clasistas de los trabajadores y el movimiento popular
(FBT, Comités de Tierras, Círculos Bolivarianos, asambleas y coordinadoras
populares, redes sociales, reservistas, Frente Militar Bolivariano, etc.).
Para aplastar al golpismo y profundizar la revolución y tomar medidas
urgentes aprobadas en estos encuentros; entre éstas:
- Mano dura contra todos los golpistas. Baja inmediata para oficiales conspiradores.
Intervención a la PM y demás policías de los golpistas.
- Sanciones, retiro de concesiones y control social de los medios privados
- Decretar la Emergencia Económica y Social al servicio de los trabajadores
y el pueblo. Que la crisis la paguen los ricos y saboteadores de la economía.
En vez del IVA y el IDB pechar a los banqueros y a la fuga de dólares.
No al pago de la Deuda Externa corrupta de la IV República; sí
al pago de la deuda social.
- Control obrero de toda empresa que vaya a paro o cierre fraudulentamente.
¡Ni renuncia, ni referéndum
consultivo!
¡Movilización permanente contra el golpismo!
Coordinadora Cívico-Militar 13 de Abril
y