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Hoy me pregunto tantas cosas sobre este tema, “las pensiones para los ancianos”, nuestros ancianos, esos que hoy con unas edades que van de los 55 a más edad, han cumplido, aportado y siguen en pie de lucha y resistencia por su vida y sin dejar directa o indirectamente de contribuir al desarrollo de un país. Sí, esos ancianos que gracias a su aporte, en sus mejores años de productividad, han construido, sembrado y trabajado para que hoy las nuevas generaciones disfrutemos y hayamos logrados éxitos y metas, con el aporte que esos hombres y mujeres en sus mejores momentos hicieron. Así, digo por ejemplo, cuantas vías y carreteras que aun hoy existen, hospitales, universidades, escuelas, puentes, edificios y casas, fueron realizadas por ellos. De cuantas cosechas no nos habremos alimentado; sembradas y recogidas por esas manos ancianas que aun quizás todavía trabajan el campo.
Por todo lo anterior y mucho más, de tantos casos de ancianos sin pensión; impotente, me pregunto: ¿aun cuando esos ancianos no hayan tenido la oportunidad de trabajar para una empresa formalmente registra, hayan trabajado para el estado, u otros organismos que le beneficiaran en cotizar para el seguro social, eso no les haría merecedores hoy día de disfrutar de una justa pensión salarial?. ¿A caso esto no sería parte de la deuda social acumulada?. Se puede decir, estamos en mora con quienes ayer y hoy le debemos lo que somos y hasta donde hemos llegado. Ellos con su desconocimiento, su primer, sexto o ningún grado aprobado de educación, o sin su oportunidad educativa, para mí, dieron lo mejor de sí, resistieron y lucharon dentro de todo un sistema gubernamental excluyente y clasista, Creo sin duda en la medida que pretendo plantear la necesidad de estas pensiones para nuestros ancianos, en definitiva que todo venezolano estaría a favor que no quedara ningún anciano venezolano en disfrutarla hasta sus últimos días.
Y ¿cómo pagarlas?, ¿con qué dinero pagarlas?, valdría la pena preguntarle al país todo…o a esos mismos ancianos ¿y cómo pagaron ustedes por cada cosa, para que hoy fuéramos lo que somos?, nos habremos preguntado ¿cuántas veces, utilizaron esos ancianos hasta su ultima moneda para llevar el pan a casa?; quizás, los que no la gastaron, asumamos por que el sistema a su alrededor no se los permitió, ni siquiera tienen la culpa de no haber atendido a su familia como bien lo merecía.
Esto es un beneficio que debe llegar sin tardar a nuestros ancianos, por la vía rápida del decreto, sin esperar ley o consultas, etc., el dinero se consigue, creo que a 10 años de procesos de cambios en el país esto no merece preguntarse, de donde sacaremos el dinero, porque si al caso vamos, que cantidad de malos destinos se le han dado a grandes cantidades de dinero y no se han sacado esas cuentas, y es más, ni se le ha parado, para mí esto en definitiva, no es cuestión de dinero, es cuestión de “JUSTICIA SOCIAL”. Lo otro es cuestión de estar más pendiente donde no se deber gastar el dinero o quien hace un mal uso del recurso público.
jobarreno@hotmail.com
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