Las imágenes de la fuerte represión del gobierno de facto en Honduras a las masas populares que han salido a las calles a manifestar y pedir el regreso del presidente Zelaya recorren al mundo. La movilización del pueblo hondureño y su resistencia ya son incontrolables en todo el territorio centroamericano aun cuando cientos de escuadrones militares tratan de cerrar el paso a las multitudes, agrediendo, golpeando, deteniendo, disparando contra ellas. Un decreto que suspende el derecho de libre asociación, permite la violación del domicilio, prohíbe la movilización libre por el territorio nacional, permite la aprensión de cualquier ciudadano sin orden de captura y un toque de queda preparan el escenario para un peligro mayor: pasar de la represión y la violación de derechos a la masacre del pueblo Hondureño . Los militares de ese país saben hacerlo bien, en los años 80 sirvieron para reprimir, asesinar y hacer desaparecer a miles de ciudadanos, en particular a luchadores de organizaciones sociales.
El impresionante repudio internacional al golpe de estado en Honduras no ha sido suficiente para hacer desistir a los militares y al gobierno usurpador de sus intenciones de controlar al país y el hecho de que solo restan seis meses para que el mandatario depuesto violentamente, Manuel Zelaya, concluya su mandato fortalecen la decisión de Roberto Micheletti y los que detrás de el operan ( fuerzas nacionales e internacionales, intereses religiosos y económicos ) para mantenerse en el poder aun a costa de la sangre del pueblo centroamericano. Si la presión internacional no se radicaliza en los próximos días, mas allá del solo repudio y retiro de embajadores en defensa de la situación hondureña empezaremos a recibir imágenes de los muertos en Honduras.
(*)gustavo_el23.net
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