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Si usted es capaz de firmar por internet cada vez que se comete una injusticia en el mundo somos compañeros...(Bill Gates)
La Participación, votar por Internet y La Paja
Por: Héctor Gouverneur
Fecha de publicación: 30/04/04
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tus panas


Buenos días: compatriotas, camaradas, compañeros, hermanos…
Se que para alguna gente este escrito no va a ser simpático, quizás (y de verdad lo quiero) invite a algunos a repensar algunas cosas, probablemente a muchos ni le importe.

Pero aún así creo que hay que reflexionar sobre ciertas cosas, una de ellas, creo yo, es nuestra actividad revolucionaria. Hay muchas personas con poder comunicacional despotricando permanentemente contra el gobierno, contra las instituciones y contra quien no sirva descaradamente a sus designios en nuestro país. Permanentemente manifiestan entre ellos: ¿cuál revolución?, ¿cuál revolución?, ¿cuál revolución?

Es difícil muchas veces explicarlo ya que los paradigmas de la revolución son: la francesa, la rusa, la china, la cubana, la mexicana, la nicaragüense…
En todos esos lugares, por ejemplo, corrió sangre para ser. Y más tarde, a excepción de la nica, corrió más sangre para sostenerse, se realizaron: decapitaciones, ahorcamientos, fusilamientos, etc. En la nica corrió más sangre patriota gracias al gobierno de los Estados Unidos y su financiamiento a la actuación irregular del ejercito somocista que adoptó varios nombres pero que finalmente quedó en la historia como “la contra”. A lo anterior podemos agregar, algunas luchas de liberación en proceso o que no llegaron a conquistar el poder y que pagaron un altísimo precio en sangre y aún esperan. En general las revoluciones deben pagar este doloroso precio y sin garantías.
¿Y nosotros?... ¿y nosotros qué?.

Según los paradigmas no somos revolución, pero según los cambios: ¿somos o no somos? Allí es donde me permito importunar con mis apreciaciones y me pregunto: ¿Cuándo ganó, el Presidente Chávez, las elecciones en diciembre de 1998 nos imaginábamos esto?, ¿Alguna vez pensamos en que las doñas y las princesas de los “prados” y las “cumbres”, para usar un genérico, marcharían hasta el centro de Caracas?, ¿Imaginamos alguna vez que habría médicos barrio adentro? ¿A alguien se le ocurrió pensar que un presidente pediría “todas las armas para el pueblo”?.

Que nadie quiera caerme a muelas, evidentemente la respuesta a las 4 últimas preguntas es: NO. Un: sonoro, fuerte, indudable y seguro NO.
Pero feliz o lamentablemente estamos en revolución, las respuestas a las preguntas son no, pero las realidades son si. Las sifrinas marchan, hay médicos barrio adentro y el comanche solicitó lo mencionado en la última pregunta. Todo esto sin contar una cantidad de aspectos que reforzarían la respuesta.
Analizándolo bien estamos en presencia de un evento que a mí me costó mucho comprender: La Revolución Pacífica y Democrática. Si, reconozco que tuve y tengo mis paradigmas, pero un día noté la esencia de lo revolucionario del proceso: NADA SERÁ COMO ERA.

Y aunque nos guste o no nos guste NADA SERÁ COMO ERA.
Y ahora, vamos a lo que vinimos. Uno de los muy importantes elementos de cambio es el manejo revolucionario de internet. Eso ha costado un esfuerzo supremo a muchos incansables trabajadores revolucionarios.

Ha sido empinarse desde la descarga fácil, (es que me da arrechera ese güevón), hasta el análisis educativo. Ha sido crecer en tecnología pero también en compromiso revolucionario y en capacidad de análisis. Han sido días duros y hemos recibido muchos golpes pero que nos han moldeado el alma para los días verdaderamente duros que vendrán. Ha sido, han sido…

Hoy día, en nuestro país, estamos haciendo un ensayo revolucionario sobre la capacidad de comunicación de los medios electrónicos y es absolutamente positiva. Creo que somos una importante referencia.

Por lo valioso de este medio de unión y de difusión me voy a permitir llamar la atención acerca de la sobrefirmadera que nos acogota cotidianamente en las distintas páginas revolucionarias sin contar los mensajes al correo electrónico que no solicitan más firmas

No es que yo piense que es totalmente inútil el esfuerzo, es que para hacerlo más útil hay que racionalizarlo y no salir corriendo a crear solicitudes nuevas ante cada vaina que pase en el mundo. En el mundo pasan vainas. Y muchas de esas vainas son muy malas. Y si por cada una de ellas navegamos hacia un documento que es muy fácil de sabotear, incorporando insultos y nombres falsos, lo que estamos es ayudando a la producción de un material que difícilmente será leído por alguien más que los que lo firman. Si revisamos la pagina “petition on line” encontraremos en ella miles de documentos que sólo serán leídos por los firmantes y algunas veces ni eso. Se me parece mucho a la paja.

Creo que la ventaja fundamental del proceso revolucionario venezolano es que la revolución cuenta con la gran mayoría del pueblo venezolano a pesar de la brutal campaña de mentiras y de desinformación, pero aún falta mucha organización popular, es necesario seguir elevando el nivel político de nuestro pueblo a la par que elevan sus conocimientos y destrezas la enseñanza impartida por las distintas misiones.

Pienso que sería mucho más contundente, siempre que el motivo valga la pena, el hacer la recolección de firmas “como se hacía antes” pero contando con algunos medios que pudieran difundir: el objetivo perseguido, el texto y el formato apropiado para recoger las firmas.

Pero lo más importante es que se estará en la calle con un hecho político que significará: contacto entre la gente, intercambio de ideas, convocatoria a otras actividades, planes conjuntos, etc. Lo que pretendo decir es que aún no siendo satisfechos por la demanda realizada con la recolección de firmas se obtendría una ganancia de mucha importancia como es el incremento de la organización popular y el fortalecimiento del tejido social. Claro está que no podrá ser por “quítame esta paja” los llamados a firmar sino que estos llamados tendrían que ser realizados por motivos verdaderamente importantes.

Por último creo necesario resaltar que la lucha política es en la calle, que las herramientas para esta lucha son múltiples, internet es una de ellas, pero en ningún momento debemos permitir que se modifique el sitio de la lucha política. Si las elecciones fueran por internet la oposición ganaría por “paliza”, votaría por ellos el 800 o 900 % de la población venezolana. Con esto quiero señalar que aunque a veces se requiera y se recojan firmas por internet la actividad fundamental está en la calle y esto no se debe olvidar jamás.

La recogedera de firmas por internet conduce a nuevas y variadas recogederas de firmas por internet y así sucesivamente hasta conducirnos al grupo de internautas firmadores a un estado de satisfacción permanente creyendo que libramos un gran combate contra las enemigos de la humanidad cuando la verdad es que sucumbimos al placer de la paja y allí nos quedamos “pegaos”.
Y antes de seguir en la paja es preferible “bailá” el muñeco.
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Héctor Gouverneur


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