Una actividad reconfortante

Patio Productivo

Históricamente el pueblo Venezolano ha sido Agricultor, Cazador, Recolector del sustento que Gaia ha regalado con agrado a nuestras tierras Caribeñas; en el campo lo habitual es que toda familia cuente con un pequeño grupo de gallinas, un par de plantas de plátano, cambur y un “Piacito e` tierra” sembrado con yuca o maíz.

 El éxodo campesino hacia la capital en principio no rompió el esquema, sin embargo, el hacinamiento progresivo al que se vieron obligados de soportar las nuevas generaciones incentivo una nueva cultura, con pensamientos más bien materialistas y orientados al consumismo, con fetichismos y otros vicios propios de las metrópolis, claro y ¿en que podían pensar? ¿Con que tierras podían soñar? ¿Qué animales o plantas podían visualizar? Especialmente cuando vives en 80mts2 con 16 personas, 1 baño sin agua, y 10 millones de vecinos, algunos de ellos con menos suerte que otros aún así somos hombres y mujeres que añoramos la vida del campo, lo demuestra el hecho de que en cada temporada vacacional colmamos con nuestra presencia Los Llanos, La Gran Sabana, las costas y las montañas, cada paraje natural evoca sentimientos de paz y tranquilidad más profundos que el anterior pero y aquí lamentablemente si hay un pero, retornamos más rápido de lo que deseamos a los mismos  80mts2 de los que queríamos huir, esos que con suerte son propios pues la mayoría son alquilados o invadidos.

 “Ha crearse los Patios Productivos” fue la orden del Presidente Chávez, para algunas esas palabras sonaron como una “aberración” frente al modo de vida actual, esos que parecen desconocer la forma de vida de localidades Asiáticas o India, de las que ya no estamos tan lejanos en población o condiciones de vida, me pregunto entonces ¿es que acaso muchos de nosotros no tenemos ya aves como loros, pericos, gallinas incluso o mamíferos como conejos, acures, perros y gatos? solo por mencionar algunos y entonces si ya tenemos la materia prima ¿cuán difícil puede ser iniciar una venta casera de pericos? O de cualquier otro animal que tengamos en casa. En la actualidad un huevo de gallina “Picatierra” es más costoso que uno de granja, en estos días de Tv por cable muchos desean tener hierbas frescas en porrones para cocinar al mejor estilo de Zumito estebes (el chef Venezolano que expone sin fronteras nuestros platos típicos con gran devoción), entonces ahora parece aquello de los Patios Productivos una idea más cercana o al menos más tangible.

 “Mi Patio Productivo” se inicio aún antes de que Chávez lo anunciara, de hecho es una herencia de mi abuela, mi querida “Abuela Nidia” quien dejo sembrado, más que árboles, el sentimiento de tener siempre una planta para cuidar o un animal que alimentar, dejo sembrada la satisfacción de llegar a casa con la posibilidad de disfrutar de la actividad más relajante que conozco, regar el jardín al atardecer mientras disfrutas del cantar del gallo, la imagen de la gallina abnegada a sus polluelos que los recoge bajo sus alas para dormir, la llegada del último colibrí que disfruta del néctar de las flores antes del anochecer.

 Cada mañana despierto dispuesto a alimentar a mis animales, a jugar unos minutos con mis perras, recolectar los huevos del día, cambiar el agua que siempre ha de estar fresca, recoger mangos para mis vecinos, limones para el restaurant cercano, los desechos van al compostero, la caña de azúcar para que los niños de estas nuevas generaciones sepan de donde proviene lo que ellos solo conocen como cristales blancos empacados en bolsas plásticas asequibles solo en el supermarket, disculpen supermall, disculpen de nuevo supermercado, es que el bombardeo de publicidad me hace perder la cabeza, así como el avance del supermercado me ha quitado La Bodega, El Abasto del Portu y la botiqueria, en fin continuemos con nuestro recorrido y cortemos algunas hojas de los cambures o el plátano para complementar el alimento de las gallinas y después de regar “Las Heliconias” (la planta favorita de mi madre) disfrutemos un rato de la belleza de las flores que más me gustan “Las Orquídeas” y aprovechando que están tan cerca de las Cayenas recolectemos algunas flores de está para dar al “Morrocoy” porque he observado que disfruta mucho este alimento; como vivo en la ciudad, (Maracay, Estado Aragua, Venezuela) debo dejar rápidamente este recorrido para salir corriendo a mi trabajo diario, que nada tiene que ver con agricultura y en las noches siempre queda tiempo para estudiar una carrera universitaria, en mi caso en la Misión Sucre, Gestión Ambiental de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

 Creerán como muchos, que este recorrido es fantasía o que el terreno del patio del que hablo es inmenso, pero les digo con toda sinceridad que es real y que el terreno solo está organizado para lograr el objetivo y nada más, es por ello que les dejo una invitación abierta a conocer este espacio, que sin más que mi propio esfuerzo, el apoyo de mi familia y la dedicación añorada de mi abuela, he construido y humildemente comparto ahora con Uds., con la firme intención de plantar en su mente que sin distinción política ni estrato social el Patio Productivo es una actividad reconfortante que está en nuestra sangre Venezolana, y en nuestro corazón está el único recurso que necesitamos para lograrlo “el deseo de tener el campo cerca” ese del que fuimos desterrados por una mejora en la calidad de vida, hoy tenemos vida y la calidad la dejamos allá… donde están nuestras raíces.     

*Est. Gestión Ambiental

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