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Soplan otra vez los vientos de intentonas. Sin duda que algo están tramando. Es obvio que Bush/Kerry (o sea, el Tío Sam) no se va a quedar quietico con la piedrita en el zapato que es Hugo Chávez. Por otra parte, los escuálidos de adentro reciben cada vez más dinero y más apoyo “encubierto” de la CIA. En el vecindario, la oligarquía colombiana está haciendo ruido contra Venezuela.
¿Qué están tramando? Sin duda alguna otro golpe de Estado, sea directo y violento, o indirecto e “institucional”. Quieren hacer ver que una invasión militar desde Colombia, con apoyo de los Estados Unidos, es un escenario probable, incluso inminente. En mi opinión, esto es absurdo porque en plena campaña electoral y con las encuestas por debajo de su principal competidor, Bush no se va a tirar ese cabezazo. Pero no sólo por eso, sino por el hecho de que el precio del petróleo está muy alto y en Estados Unidos el galón de gasolina ya ronda la barrera de los 2 dólares, lo cual es un pico histórico de las últimas décadas, sólo superado por la crisis del petróleo de 1973.
Imagínense por un instante lo que pasaría en este momento si se produce una invasión militar a Venezuela y, en consecuencia, comienza una guerra en este, el principal país exportador de petróleo del hemisferio occidental, tercero en el suministro de energía a los Estados Unidos. Yo lo primero que me imagino es que a la primera voladura de un poliducto venezolano, por ejemplo, en cualquier punto de la montaña entre Carenero y el Llenadero de Guatire, el precio del barril de petróleo en los asustadizos mercados internacionales se dispararía a no menos de 60 dólares por barril, cuidado si no más.
Y al primer incumplimiento en los contratos a futuro suscritos por PDVSA, ¿no creen uds. que es un escenario factible que el precio se vaya por encima de los 100 US$/barril? Yo creo que sí. Sobre todo porque el control del petróleo iraquí está muy lejos todavía para Estados Unidos y sus aliados, habida cuenta del recrudecimiento de las acciones de resistencia en ese país.
Así que por el lado de invasiones militares contra Venezuela, olvídenlo.
Si es por el lado de un golpe militar interno, con apoyo “encubierto” de la CIA... aun cuando trillado sigue siendo una opción. Esta opción es tanto más viable ahora que en abril de 2002 porque desde entonces han ocurrido los siguientes retrocesos en el derecho internacional y en la influencia que otrora ejercían los organismos multilaterales en el mundo, a saber: (1) La ONU es ahora un mero títere, un tinglado o fachada que nadie respeta ni toma en serio, porque desde lo de la invasión a Irak perdió toda legitimidad, credibilidad y respeto internacional. (2) La OEA se ha visto duramente golpeada por su deprimente inacción en lo de la invasión a Haití; si en abril de 2002 se pronunció contundentemente en contra de la ruptura del hilo constitucional en Venezuela, es previsible que ahora se quede simplemente callada, como lo hizo con Haití. Además de lo anterior, cabe destacar que ahora, a diferencia de entonces, la supuesta fuerza que representaba un “apoyo” como el de Lula en Brasil, se ha convertido en una gran farsa, pues los propios sin tierra de ese país, que lo llevaron al poder, están cada vez más descontentos con su supuesto líder, que resultó más capitalista, neoliberal y pro intereses yanquis de lo que nadie se hubiera imaginado a primera impresión.
Así mismo, los movimientos mundiales de desposeídos y subyugados, para los que la revolución bolivariana constituye un baluarte y una esperanza, no tienen el poder para hacer nada si un golpe militar llegase a ocurrir en nuestra querida patria.
A lo anterior hay que sumar la gran debilidad que tiene el proceso revolucionario por el lado de la corrupción y la infiltración de escuálidos y quintas columnas a todo lo ancho y largo de la administración pública, las empresas públicas, empezando por PDVSA, y la Fuerza Armada.
Los contrapesos que pudiera exhibir la revolución, sin embargo, son la cohesión y lealtad de la Fuerza Armada, la reserva militar y la organización popular de las fuerzas chavistas. Es decir, la misma fórmula que derrotó a los golpistas de abril: el binomio pueblo y fuerza armada.
Si lo anterior no fuese suficiente, queridos compatriotas, dado que a la tercera va la vencida y Bush viene con todo esta vez, es preciso que todo hombre y mujer patriota de esta, la tierra grande de Bolívar, esté consciente y mentalmente preparado para afrontar lo que viene: la guerra.
Todos deberemos aportar nuestro grano de arena en esa batalla. Una estrategia extrema, pero sin duda muy efectiva, es dinamitar la industria petrolera, naturalmente de forma gradual, pues la idea no es quedar en la ruina después de que termine la guerra. Pero habrá que hacer, sin duda, mucho más de lo que hizo Saddam Hussein con sus instalaciones petroleras, las cuales recibieron los gringos casi intactas después de la invasión.
Aquí, en Venezuela, gringos come mierda, tuvimos un carajo que se llamó RICAURTE, ¡no joda!, quien se inmoló sin pararle bolas para no dejar el parque en manos del enemigo. Pues bien, vengan y échenle bolas, a ver si aquí los vamos a recibir con los brazos abiertos (como los escuálidos cretinos) o cruzados (como los eunucos en que uds. han convertido a la mayoría de los pueblos del mundo con su sobredosis diaria de mierda mediática y “sueño americano”, pasada con coca cola y hamburguesa McDonald).
Ningún patriota puede quedarse de brazos cruzados mientras el sueño y la esperanza de Venezuela y de todo el mundo desposeído y subyugado, se desvanecen en la arena de la derrota. Si tarde o temprano hay que morir, hagámoslo entonces en ese momento, pues más lejos en la historia alumbra la llama del heroísmo y el honor, que la oscuridad de los bastardos intereses mezquinos de dominación.
Por lo tanto, el factor decisivo no va a ser Chávez, ni la OEA, ni Bush, ni Colombia, ni los militares golpistas, ni PDVSA, ni los medios de comunicación privados, ni ninguna otra de esas fuerzas socio y geopolíticas... el factor decisivo en esta historia va a ser: EL PUEBLO VENEZOLANO. Lo fue en el pasado, lo ha sido durante los últimos cinco años y yo estoy totalmente seguro de lo que lo va a ser en la tercera intentona golpista que aparentemente se avecina. Ese es el factor que se le escapa a George Bush y sus secuaces en sus patéticos planes para el mundo. Un pequeño detalle que, en su momento, liberó un continente entero...
PD: Y Chávez, a ver si nos vas dando instrucciones para que nosotros los ciudadanos comunes y corrientes sepamos cuál es la posición que tendremos que defender, con nuestra vida si es preciso, o el segmento de oleoducto que nos va tocar dinamitar, o en qué pozo petrolero hay que echar el fósforo... Ya es hora de asumir las consecuencias del peo en que estamos metidos. No hay que esperar el “apoyo” ni la ayuda de ningún país latinoamericano, ni siquiera Cuba, que está de manos atadas. Si la vaina es por las malas, entonces que así sea...
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