En estos tres años se ha popularizado el término "sociedad
civil", con interpretaciones interesadas y al cual los medios de difusión
masiva se han dado a la nada inocente tarea de referir como símbolo de
organización y expresión de un sector muy reducido de la sociedad,
que en Caracas --por ejemplo-- se ubica hacia lugares como la urbanización
"Altamira". Y como contraposición señalan a los habitantes
de las zonas populares, quienes somos calificados de turbas, hordas, tierrúos,
malandros, desadaptados, maleantes y cualquier otro término que sirva
para indicar minusvalía social, que marque la diferencia de clases.
Para completar el cuadro manipulador e inductor de consensos, esas interpretaciones
interesadas tratan de hacer ver que la aparición de esa "sociedad
civil" es consecuencia de una reciente división de los venezolanos
a causa del "discurso violento de Chávez".
Comencemos entonces por definir qué es sociedad civil. "Supóngase
etapas particulares del desarrollo de la producción, del comercio y del
consumo, y se tendrá un orden social correspondiente, una correspondiente
organización de la familia y de las jerarquías y clases: en una
palabra, una correspondiente sociedad civil" (carta de Carlos Marx a P.
V. Annekov, 1846); o: "
es preciso hacer constar que en la noción
general de Estado entran elementos que deben ser referidos a la sociedad civil
(se podría señalar al respecto que Estado = sociedad política
+ sociedad civil, vale decir, hegemonía revestida de coerción)"
[Antonio Gramsci, Notas sobre Maquiavelo]
La sociedad civil concreta, no la ideal que pretenden fabricar ahora, es pues
un conglomerado humano dividido en clases sociales producto de un determinado
modo de producción y que en Venezuela, para no ir más lejos, viene
siendo conocido desde hace por lo menos ochenta años con sus características
propias y sus resultados de generación de pobreza y desigualdad.
La sociedad civil es el terreno en el cual se desarrolla la lucha de clases
en la sociedad capitalista y no una organización de la cual un grupo
de personas más o menos poderosas se hace propietario, y comprenderlo
y asumirlo es tarea de todos los ciudadanos a fin de no permitir que mediante
campañas atosigantes de medios que no comunican sino difunden e imponen
criterios (recordemos las discusiones acerca de los aparatos ideológicos
del Estado) se siga falsificando la realidad.
Comprenderlo nos ayuda a ver que esos grupos con pretensión de ser los
dueños de la sociedad civil tienen vínculos con los sectores dominantes
en Venezuela y más allá de sus fronteras. Y es una guía
para identificar los intereses que defienden y las razones por las cuales lo
hacen, pues debemos recordar que no todos los elementos de esos grupos pertenecen
a los sectores dominantes pero les sirven (las clases dominantes son también
dirigentes, construyen consensos, por ello devienen hegemónicas) concientemente
y una de sus más importantes tareas es hacer creer que los intereses
de sus patronos son "los de la sociedad".
Y para ejemplificar nos remontamos a los años setenta:
"El costo social de la crisis implicaba también una mayor desigualdad
de la distribución del ingreso entre capitalistas y asalariados, por
causa de la espiral inflacionaria que, conforme a la teoría sociológica
de la inflación, resultaba de la confrontación entre aquéllos
y éstos con el fin de lograr una mayor participación relativa
en la renta nacional, pero que a ciencia cierta, según estadísticas
oficiales, sólo beneficiaba a los primeros en detrimento de los segundos,
puesto que los saltos sucesivos del nivel general de precios no contrarrestados
por incrementos proporcionales de la remuneración del trabajo constituían
un proceso de confiscación de los salarios monetarios que operaba como
un formidable surtidor de la acumulación de capital. Los datos ilustran
claramente la asimetría social que ocasionaba el componente inflacionario
de la crisis. En efecto, la participación de las remuneraciones salariales
en el ingreso nacional disminuyó en promedio de 49,6% en 1969-1973
a 43,7% en 1974-1978, mientras la participación de la retribución
del capital aumentó de 50,4% en aquél lapso a 56,3% en este
último, lo que significa que la mayor expansión económica
durante el período de Pérez se tradujo en un reparto del ingreso
aún más regresivo que el del quinquenio precedente, porque la
política económica del régimen perecista auspició
un proceso de acumulación basado en las ganancias exorbitantes del
capital y facilitó relativamente poco la participación de los
trabajadores en los beneficios del crecimiento".
Es una cita de "LOS EXTRAVÍOS DEL PODER - Euforia y Crisis del
Populismo en Venezuela", Héctor Malavé Mata, UCV, 1987, y
ante ese cuadro, ¿dónde estaban los medios, los partidos, la Iglesia,
la "sociedad civil", los militares "preocupados" y la CTV
que no denunciaban (y menos aún combatían) esa injusticia atroz
que remachaba la miseria de la mayoría y profundizaba división
y odio en la sociedad?
Pues alegres, indiferentes, robustos y por supuesto cobrando las utilidades
que tal estado de cosas les garantizaba en ese ambiente "democrático",
de "paz social" y de gran fedecamaradería. Y debemos tener
claro que bajo la situación que hoy vivimos, dentro de un régimen
capitalista, con la misma estructura estatal, la sola enunciación del
programa social, político y económico que propone la Constitución
Nacional es ya una cierta amenaza a los intereses de eso que en la cita del
profesor Malavé Mata es nombrado como "el capital", concepto
que parece un fantasma inasible pero que constituye una realidad con nombres
y apellidos, cuyo voraz y obsceno apetito ha sido puesto a dieta por una nueva
correlación de fuerzas.
Esa es la razón de tanta mentira, tanta conspiración, tanta amenaza
de terrorismo, tanto movimiento que busca volver a esos sus felices tiempos
de ingresos recesivos para los sectores dominados de la sociedad desigual. Por
eso gritan que hoy la sociedad está dividida sin hablar de ese reciente
y por ellos añorado ayer.
Por cierto, ¿leerían aquel libro escrito en 1973 por el jesuita
Antonio Pérez Esclarín, "La Gente vive en el Este"?