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Venezuela: Disociación producto de "la propaganda"
Por: Yraima Rojas Tovar(*)
Fecha de publicación: 02/04/04
imprímelo mándaselo a
tus panas
En la Urbanización propiedad de PDVSA, conocida como Los Semerucos (ubicada
en Punto Fijo, Estado Falcón), algunas casas (de ex trabajadores petroleros
que no quieren asumir que están DESPEDIDOS DE PDVSA por haber incurrido en
una causal de despido justificado por abandono de trabajo durante más de
dos meses continuos, contemplada en la Ley Orgánica del Trabajo vigente);
se encuentran ya deshabitadas.

Se presume (por lo que consta de muchos de ellos), que quienes abandonaron
su trabajo, en su mayoría son propietarios de cómodas y equipadas casas o
apartamentos ubicados en Punto Fijo, Caracas, Morrocoy u otras ciudades
importantes del País.

A pesar de esa circunstancia, los que también se hacen llamar "Gente del
Petróleo"; siguen virtual e ilegalmente ocupándo las mencionadas viviendas
petroleras, por sí mismos o por medio de terceros sólo con la intención de
servir a la "resistencia", en la sempiterna espera que "caiga Chávez".

Muy a su pesar, la insignificante "resistencia" ve pasar ante sus ojos el
avance vencedor de la Revolución Petrolera. Ya es un hecho conocido que en
el Complejo Refinador más grande del mundo (CRP), sus trabajadores se
encuentran avocados al desarrollo del tradicional mantenimiento de las
refinerías conocido como "La Parada", proceso en el cual se hace
mantenimiento progresivo de las plantas, a objeto de optimizar los
complejos procesos que desarrollan rutinariamente. La mencionada "Parada"
requiere de un intensivo y complejo trabajo coordinado a la perfección con
un mínimo de errores industriales que puedan afectar los procesos de
refinación cuya importancia práctica ya conocemos.

El exitoso desarrollo actual de "La Parada", es muy significativo en tanto
que demuestra el compromiso ético e institucional de los trabajadores, así
como su altísima capacidad técnica y profesional, lo cual desvirtúa
inequívocamente la hemorragia de argumentos falaces, sin sustentanción y
mal intencionados de la oposición.
...

Mientras llegamos al 2021, fecha anunciada por nuestro Comandante
Presidente para su retiro político (más no para el regreso al poder de las
oligarquías); el recién transcurrido día en que la la Sala Electoral del
Tribunal Supremo de Justicia intentó llevar a cabo una modalidad de "Golpe
de Estado Judicial" (el intento de golpe consistió en despojar de validez
en forma arbitraria, ilegal e inconstitucional las funciones
constitucionales del Consejo Nacional Electoral; al mismísimo estilo
Carmoniano (de un sólo plumazo), siendo el CNE una de las ramas AUTÓNOMAS
que integran el Poder Público Nacional y por tanto del amplio Gobierno).
Bien, en esos días, un ciudadano despedido que aún ocupa ilegalmente una
vivienda propiedad de la empresa petrolera, le expresó a otro
ex-trabajador de la misma especie, -que le interesaba comprarle el carro
que días antes había ofrecido venderle- ante lo cual, este último
respondió con tono sentencioso; que ya no necesitaría venderlo, gracias a
la famosa Sentencia que anticipaba la inmediata caída de Chávez y por tanto
su reingreso, también inmediato a la conocida empresa.

Del diálogo descrito entre estos dos ciudadanos me he permitido observar:
Negación de la realidad,
Negación de los procedimientos lógicos mentales que permiten visualizar a
cualquier individuo sano el futuro mediato o inmediato de acuerdo a las
condiciones de tiempo y espacio propias de nuestra realidad humana.
Un peligroso sesgo fascista de negación al "otro", a quien se supone
diferente en cuanto a su capacidad de respuesta, a su capacidad defensiva,
a la ejercitación de sus derechos y a su propia existencia, siendo "el
otro" en este caso, Chávez y quienes lo apoyamos.
Negaciones éstas, que se traducen en síntoma maligno de una poderosa (más
no invencible) enfermedad transmitida por un virus de naturaleza auditiva
y/o visual, conocido como Propaganda Mediática.

Este mismo virus en una sus formas originales, produjo gravísimos estragos
durante la segunda guerra mundial en la población alemana de esa época;
despojándola del mínimo atisbo de objetividad frente a la población. El
otro cuya existencia debía ser combatida o bien negada a partir de la
descalificación y discriminación en ese caso fue la población judía que por
ser considerada diferente en varios aspectos, debía ser sometida a tales
métodos.

En la actualidad, gracias a los adelantos tecnológicos existentes el
mencionado virus ha sufrido importantes mutaciones, manifestándose como
poderosa arma de guerra psicológica y mediática.

Mientras los estragos de la Propaganda Fascista, dirigida al pueblo alemán
de hace más de 50 años hacia justificable la discriminación de los judíos y
por tanto su exterminio INAPLAZABLE E INMEDIATO en las cámaras de gas; en
la actualidad y en Venezuela; los grandes laboratorios mediáticos,
experimentan con el virus, esta vez mutado; propagando su transmisión en
forma premeditada y alevosa con un marcado sentido de inaplazabilidad e
inmediatez. En aplicación moderna de este método, han utilizado consignas
perversamente mal intencionadas, como "Ni un paso atrás" (hasta llegar a
Miraflores), con las cuáles pretenden de justificar acciones inmediatas
para lograr un objetivo inaplazable (la caída de Chávez). Con ese mismo
método, justificaron gravísimas acciones como el doloso paro petrolero de
más de dos meses, el daño económico irreversible producido tras el mismo,
los asesinatos de Llaguno y de otras marchas, la insurrección militar de
Altamira, el golpe de Estado del 11 de Abril de 2002, los odiosos trancazos
en las calles del Este de Caracas perpetrados en Diciembre 2002, las
absurdas marchas realizadas en Caracas en Diciembre 2002 con el objetivo de
llegar a Miraflores, el fallido intento de golpe judicial (a través de la
Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia que validó de "un sólo
plumazo" al purísimo y "vivito y coleando" estilo de Pedro Carmona el
Breve, las firmas puestas en reparo por el MÁXIMO ÓRGANO ELECTORAL, el
infierno que nos hicieron vivir en Diciembre 2002 los Grinch golpistas de
la televisión: Carlos Ortega, Carlos Fernández y Juan Fernández, hoy
prófugos de la justicia venezolana, las Guarimbas, los llamados frecuentes
a la violencia, a la insubordinación militar, a la anarquía, entre otros.

Todas y cada una de estas acciones, tienen en común la intencionalidad de
crear la sensación entre los individuos a quienes va dirigida, de que el
"Gobierno va a caer"; y que los rubios y bronceados Marines
norteamericanos, catiritos y bellos (como patrón fundamental de belleza)
van a pisar tierras venezolanas; y hecho esto, con la misma inmediatez que
acompaña sus expectativas hedonistas, pasarán a vivir la reconquista de
Venezuela y consecuencialmente lograr la mejoría (?) de "la mulata y/o
samba quinterona raza" que poseemos la mayoría de los venezolanos
(partiendo del contravalor atávico de que los mestizos somos inferiores
porque en nuestra mezcla racial intervienen elementos inferiores derivados
del negro y el indio); o bien la conservación de los rasgos raciales
provenientes de la reciente, segunda o tercera generación europea de un
grupo de venezolanos que aún suponen la supremacía de la raza blanca
europea.

El fascismo mediático, germinado en una parte de la población poseedora de
un invertido patrón de valores creados y perpetuados por prejuicios
raciales y sociales de nuestra historia colonial; es en la actualidad
acentuada a conveniencia premeditada de "La Propaganda".

Gracias al sentido de INMEDIATEZ, que La Propaganda premeditadamente le
otorga a sus acciones ilegales; se hace para ellos inaplazable la derrota,
huida, pérdida del referéndum, renuncia, estampida o muerte del Presidente
Chávez (Dios le dé mucha vida para compartirla con su pueblo vivo) o
"ajusticiamiento" de sus seguidores.

De tal manera que la creencia y afirmación en términos absolutos que a
partir de "una guarimba, "una marcha" o "una sentencia" es inmediata la
caída de Chávez y un automático regreso al pasado; denota además de
disociación, un alto grado de fascismo, alimentado por los sistemáticamente
ininterrumpidos mensajes televisivos, radiales y periodísticos que niegan,
discriminan , segregan, falsean y/o descalifican la "realidad del otro"
(Chávez y sus seguidores), diferenciada en sus condiciones socio-étnica,
cultural e ideológica".

La disociación es una palpable y dolorosa manifestación de una patología
que aqueja a buena parte de la oposición. Su cura (como toda enfermedad)
se encuentra en la erradicación del agente portador que la produce: LA
PROPAGANDA MEDIÁTICA FASCISTA impulsada por los medios comunicacionales.

Uno de los posibles mecanismos de defensa preventiva ante las consecuencias
que afectan colateralmente a la población no disociada, deberá consistir en
la ejercitación de una acción judicial pluripersonal y colectiva que
solicite la tutela jurídica del interés difuso de venezolanos no
disociados, en su mayoría chavistas, que a través de la propaganda fascista
mediática (la cual es fácilmente demostrable a través de grabaciones de
CONATEL); se encuentra en inminente peligro de sufrir o continuar
sufriendo las consecuencias de ser objeto y/o víctima de odio,
discriminación, segregación, desprecio, descalificación, que pone en
altísimo riesgo sus vidas, su salud mental, su seguridad personal y la de
sucesivas generaciones de venezolanos por el sólo motivo de pensar
diferente, o ser socio-étnico y culturalmente diferente.

La acción judicial colectiva y difusa a incoarse por el pueblo venezolano
que no se encuentra disociado, deberá perseguir la tutela del Estado ante
los gravísimos estragos de la propaganda mediática y fascista transmitida
sistemáticamente por los grandes medios de comunicación de masas (la
televisión, la radio, y la prensa fascistas) que premeditadamente y con
alevosía han alienado e infectado peligrosamente de odio, falsas
expectativas, distorsión, manipulación, fascismo, discriminación,
enfrentamiento, violencia, desinformación, chabacanería, falsos valores y
alienación a un importante grupo de venezolanos.

Importante, entiéndase, no por el número que inequívocamente es inferior al
de los no disociados, sino porque cada uno de sus miembros es un
compatriota venezolano que merece respeto a su dignidad, y en consecuencia
a ser curado con la erradicación de LA PROPAGANDA, entiéndase ésta, más no
el MEDIO DE COMUNICACIÓN en sí mismo, el cual es tan solo el instrumento a
través del cual la propaganda se transmite.

La erradicación es urgente y debe consistir en la SUSTITUCIÓN DE TODOS
AQUELLOS MENSAJES DE ÍNDOLE FASCISTA, DISCRIMINATORIO, VIOLENTO E
IRRESPETUOSO A LA DIGNIDAD HUMANA DEL VENEZOLANO, DE SU IDIOSINCRACIA Y DE
SUS BUENAS COSTUMBRES.

El fundamento jurídico de tal acción se encuentra en todas aquellas normas
constitucionales, legales, y principios fundamentales del derecho que
propugnen el noble y legítimo resguardo de nuestra moral y buenas
costumbres, de nuestro derecho a la convivencia pacífica, a la igualdad, a
la solidaridad, al bien común y al supremo respeto a nuestra dignidad
humana, a la vida y a la paz. Justificaremos nuestra acción colectiva en la
resposabilidad solidaria de contribuir con el fin esencial del Estado de
construir una sociedad justa y amante de la Paz .

La urgencia de tal pedido se justificaría en el peligro inminente y en el
daño temido de que la propaganda siga causando progresivamente estragos
hasta llevarnos a límites de violencia insostenible e irreparable. Por
ejemplo, hace apenas unas semanas un General retirado de apellido Carratú,
opositor golpista de los ya conocidos, dictaba líneas desde la televisión,
como parte de la "Propaganda mediática" a ubicar las casas de habitación de
los militares institucionalistas, y según sus palabras "hostigarlos" por
parte de sus propios vecinos. Esas acciones, por ejemplo, deben ser
duramente sancionadas. Existen argumentos legales y constitucionales, que
hacen perfectamente posible el resguardo jurisdiccional de nuestras buenas
costumbres de ciudadanos y vecinos pacíficos. La fama de "Buena Gente" de
los venezolanos no es sólo fama, es idiosincrasia, es costumbre, es
tradición; forma parte de nuestra cultura, es además un legado importante
de nuestros antepasados. No debemos permitir, que "La propaganda fascista y
mediática" anule tal cualidad.


(*)Abogada especialista en Derecho Procesal

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Yraima Rojas Tovar(*)


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