Un escuálido es el invisible comienzo
del fin
Invisible por lo infeliz
Comienzo porque nunca sospecha
de su nada.
Un escuálido es el mal creyendo
obrar por el bien
Semblanza de daño gratuito
Capricho hecho obsesión
Candor a merced de la perversidad
Un escuálido es el eclipse de
la inocencia
Orgullosa poceta limpia
Propietario sacrificado de lo que
no tiene
Carente de ocurrencia, duda y picardía.
Un escuálido es el fruto de lo
que no será
El partido de todo lo extinto
Procesión de esperanza en busca
del Apocalipsis.
El escuálido obedece
Al miserable honorable
Al ladrón robado
Al esbirro ofendido
Al manipulador con mordaza
Al acaparador sin insumos
Al maledicente obispo…
Obedece y reverencia
Por vertedero del imperio
Por devoto de vitrinas
Por adicto a lo que puede ocurrir
Por carencia de gentilicio y gratitud.
Prof. Luis Manuel
Gómez M.
Soc./Antp./Msc.
luismanuelgm@gmail.com