Amigos, Compañeros y Camaradas de Venezuela y el Mundo: la tierra de Bolívar
está viviendo una hora estelar de su historia, está en pleno proceso revolucionario
por la anhelada liberación nacional del odioso tutelaje político, cultural,
ideológico y económico a que ha estado sometida, al igual que muchos países
del orbe, por demasiado tiempo. El pueblo venezolano, junto a los integrantes
de la Fuerza Armada surgidos de él, han decidido tomar el camino de su segunda
y definitiva independencia, quiere dirigir sus destinos soberanamente, pero
la arrogancia imperial del Gobierno de los Estados Unidos, otra vez, no quiere
permitir otra trinchera de dignidad en la América Latina.
Los pueblos explotados por centurias no olvidamos las invasiones Gringas a
Cuba, Filipinas, y Puerto Rico a finales del Siglo XIX; no olvidamos la imposición
a Panamá del Canal que quisieron, además, poseer por siempre; no olvidamos la
sed de expansionismo imperial que llevó al mundo a la primera gran Guerra del
Siglo XX; no olvidamos la planificación, financiamiento e imposición de dictaduras
fascistas en América Latina con sus gorilas entrenados en la tristemente célebre
Escuela de las Américas; no olvidamos los héroes y mártires de la Revolución
latinoamericana que asesinó la voraz bestialidad yanqui, a Sandino, a Zapata,
a Farabundo, a Carlos Aponte, a Camilo Torres, al Che, a Allende, a Alí, y muchos
etcétera; no olvidamos que ya Bolívar dijo que “Los Estados Unidos parecen destinados
por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad”.
La política internacional histórica del Gobierno de los Estados Unidos ha sido
la del <Destino Manifiesto>
para llevar, cual misión divina, su “libertad” al resto del mundo; la de la
<Doctrina Monroe> que expresa
“América para los Americanos”, es decir el continente americano todo para ellos,
los “americanos”.
Así, luego de la gran derrota moral y política que les propinaron el pueblo
venezolano, su Fuerza Armada patriota, y la solidaridad internacional el glorioso
pasado mes de Abril, las fuerzas reaccionarias de la extrema derecha, conformada
por tradicionales poderes políticos y económicos vinculados al capital transnacional
y dependiente del Departamento de Estado gringo, se están intentando reagrupar
para derrocar por cualquier vía necesaria al Gobierno Revolucionario de Venezuela,
encabezado por el Comandante Hugo Chávez, derrocar la Constitución Bolivariana
que expresa conquistas del movimiento popular largamente luchadas, derrocar
el Proceso de Cambios que ha activado el gran motor del pueblo y sus fuerzas
creadoras.
El grueso de las lecciones de Abril han sido aprendidas. Se han frustrado varios
planes golpistas y de asesinato contra dirigentes de la Revolución y especialmente
contra el Presidente Chávez. Desde el mes de agosto la ilegítima e ilegal directiva
de la CTV junto a la parasitaria patronal de Fedecámaras han amenazado con la
convocatoria a un Paro “Cívico” (llamado por el pueblo “Cínico”), queriendo
reproducir el esquema del 11-A, varias veces hasta le asignaron fecha, pero
lo suspendían por carencia de apoyo debido al mejoramiento cualitativo de las
relaciones entre el Gobierno y el sector productivo nacional. El plan se descubrió
y se desmontó. Para principios de octubre, justo antes de la primera vuelta
electoral de Brasil donde se veía como favorito a Lula, estaba planificado un
Golpe de Estado, con la amenaza de que culminara con una huelga general, y así
matar dos pájaros de un tiro, derrocar a Chávez e influir negativamente en el
apoyo de Lula. El plan se descubrió y se desmontó. Para la marcha que realizaron
el pasado 10 de octubre tenían planificadas declaraciones de militares a sueldo,
y algunas escaramuzas que les permitiera emplear el discurso de la represión
gubernamental y de descontento cívico-militar, y en este contexto volver a llevar
a la marcha hacia el Palacio de Gobierno (Miraflores). El plan se descubrió
y se desmontó. Durante la visita del Comandante Chávez y una amplia comitiva
nacional a varios países de Europa la semana pasada, voceros de la oposición
golpista afirmaban que quizá Chávez no regresaba, porque ya tenían planificado
el magnicidio para la madrugada de su regreso el 19 de octubre. El plan se descubrió
y se desmontó. Finalmente llamaron al Paro para el Lunes 21 de octubre, para
12 horas, con un claro tinte Golpista, pero la mayoría de los Sindicatos de
base junto al empresariado nacional decidieron trabajar y producir, afirmando
que el país no está en Paro sino en Pie!, el Paro como estrategia Golpista fracasó.
El plan se descubrió y se desmontó.
Ahora reciclan no más de 15 oficiales golpistas del 11-A, que sin tropa, sin
mando, sin moral, sin autoridad, sin pueblo pretenden dar una imagen internacional
de descontento e ingobernabilidad del país, pero ya el mundo los conoce, son
los mismos que masacraron al pueblo en Abril, primero para tener la excusa de
rebelarse y luego para mantener a sangre y fuego al títere de Carmona Estanca.
Pero no nos engañemos, este plan también está descubierto pero falta desmontarlo!,
y eso solo se logrará con la conciencia clara de que el espíritu revolucionario,
el fantasma que está recorriendo América, el bolivarianismo de la integración
ante el imperio y por el desarrollo debe ser nuestra bandera de lucha. Y para
esto no hemos contado ni contaremos con los llamados organismos multilaterales,
contamos y confiamos con la solidaridad y el activismo de los pueblos del mundo,
de sus organizaciones populares, progresistas, autónomas y revolucionarias.
El pueblo venezolano, sabiéndose integrante viril de la valerosa y morena América
Latina, su Juventud Comunista, y todos los revolucionarios que luchamos en la
tierra de Bolívar estamos dispuestos a ofrendar nuestras vidas por esta Revolución,
convencidos que hoy es punta de lanza de la estrategia estadounidense, junto
al Plan Colombia y el Alca, para la dominación y sumisión de Latinoamérica,
y que la profundización de nuestro Proceso Bolivariano es un paso más para la
Revolución Mundial.
Ahora más que nunca: ¡Estudiar, Trabajar y Luchar!
Juventud Comunista de Venezuela
- Comisión Ejecutiva Nacional