Las últimas 4 elecciones en números ¿Qué pasa con la votación Chavista?

En primer lugar es importante aclarar que desde el punto de vista estadístico no está permitido comparar "las peras" con "los mangos", aunque desde el punto de vista político nos veamos obligados a hacerlo. Por ello necesariamente tendremos que comparar los números de las ultimas 4 elecciones en Venezuela, la Presidencial de diciembre de 2006, la del Referéndum por la Reforma Constitucional de diciembre de 2007, las Regionales de noviembre de 2008 y la Enmienda Constitucional de febrero de 2009.

En la elección Presidencial del año 2006 Hugo Chávez obtuvo el 62,84% de los votos (7.309.080) mientras que en diciembre de 2007 el SI a la Reforma apenas logró el 49,29% (4.379.392), una cifra alarmante que muestra 12 puntos porcentuales menos que apenas un año antes, lo cual, sin lugar a duda, refleja un resultado aparentemente inexplicable pero que se puede entender si se toma en cuenta que la propaganda de la oposición se cuidó de destacar que el voto NO de ningún modo sacaba a Hugo Chávez del poder. Adicionalmente, en la campaña chavista no hubo una clara exposición de la Reforma Constitucional por parte de su dirigencia, ocupada en consolidar posiciones de poder en sus diferentes ámbitos de acción. De hecho, los partidos del bloque del cambio se resistieron a unirse en un solo partido y además algunos gobernadores y alcaldes no compartieron la tesis de la postulación continua solo para el Presidente. Esta dirigencia no pudo contrarrestar las mentiras de la oposición propagadas por los medios de comunicación de la derecha, ni tampoco logró explicar adecuadamente los beneficios de la reforma constitucional a favor de todo el pueblo, como por ejemplo la jornada laboral con un máximo de 36 horas semanales o la extensión de beneficios sociales a los trabajadores independientes como profesionales, buhoneros, taxistas, camioneteros, transportistas, etc.

Por su parte, en las elecciones Regionales del 23N de 2008 el voto chavista fue de un 54% (6.171.382), una ligera recuperación explicable porque, entre otras cosas, quienes compitieron fueron elegidos por las bases del Partido Socialista Unido de Venezuela pero en el proceso no estaba directamente involucrado Hugo Chávez . A pesar de ello, se lograron 17 gobernaciones perdiéndose Miranda, Carabobo, Zulia, Táchira, Nva. Esparta y la Alcaldía Mayor.

Es menester comparar entonces lo que sí es correcto estadísticamente, es decir las elecciones por la Reforma de 2007 y las elecciones por la Enmienda de 2009, ambas requirieron una respuesta definitoria: SÍ o NO.

En diciembre de 2007 el NO ganó con un 50,47% (4.504.354) contra 49,29% (4.379.392) para el SI, lo cual constituyó una pírrica diferencia de apenas 1,18%, es decir un empate técnico. Hoy el SÍ obtuvo, según el Segundo Boletín emitido por el CNE, un 54,86% (6.319.636 votos) contra 45,13% (5.198.006 votos) para el NO, concretándose así una recuperación histórica de la Revolución Bolivariana, al lograr aumentar en 5 puntos porcentuales su votación y en 1,8 millones de votos en términos absolutos, casi 2,8 veces mas que el aumento logrado por el NO.

Mientras tanto, el NO sufrió un desplome importante al disminuir en términos relativos mas de 5 puntos porcentuales, lo que se traduce en un aparatoso fracaso para la oposición venezolana, ayudada por los dólares del departamento de estado y la propaganda masiva de los medios de comunicación, aunque en términos absolutos haya aumentado su votación en 690 mil votos, atribuibles a la disminución de la abstención y al aumento de la población electoral durante los últimos 2 años.

También es importante destacar lo que ocurrió a nivel local. En diciembre de 2007 el NO obtuvo el triunfo en 9 Estados: Anzoátegui: 54,39% NO - 45,60% SI, Carabobo: 52,82% NO - 47,17% SI, Distrito Capital: 52,41% NO - 47,58% SI, Lara: 51,02% NO - 48,97% SI, Mérida: 54,71% NO - 45,28% SI, Miranda: 56,21% NO - 43,78% SI, Nueva Esparta: 56,09% NO - 42,90% SI, Táchira: 57,31% NO - 42,68% SI, Zulia: 56,94 % NO - 43,05% SI.

En esta oportunidad, febrero de 2009, los resultados en esos mismos Estados fueron los siguientes: Anzoátegui SI 52,26% NO 47,73%, Carabobo SI 52,44% NO 47,55%, Dtto Capital SI 51,97% NO 48,02%, Lara SI 55,44 % NO 44,45%, Mérida NO 50,56% SI 49,43%, Miranda NO 52,57 SI 47,42%, Nva. Esparta NO 50,76% SI 49,23%, Táchira NO 57.35 SI 42,64, Zulia NO 52,7 SI 47,29. Obsérvese que el SÍ logró recuperar 4 Estados que había perdido ampliamente en el año 2007, excepto Lara donde ganó el NO en ese momento con apenas 2 puntos ventaja, hoy Lara se recuperó para el SÍ con 10 puntos de ventaja. Respecto a los 5 Estados que aun se mantienen adversos, cabe destacar los casos de Mérida y Nva. Esparta los cuales se perdieron en esta oportunidad con apenas 1 punto de diferencia, una mejoría notable. Miranda y Zulia siguen siendo un reducto importante de la oposición a pesar de que la ventaja del año 2007 disminuyó desde 10 puntos a apenas 5 puntos en 2009. Por su parte, el Estado Táchira mantuvo su fuerza opositora en este febrero de 2009.

Para mí está claro que en estas entidades de gran densidad urbana donde ganó el NO se impuso nuevamente el voto de la clase media antichavista, que de manera sistemática sale a votar masivamente en contra de la "tiranía de Chávez", en contra de la "dictadura de Chávez", en contra del proyecto del Socialismo del Siglo XXI, a pesar de los claros beneficios que han obtenido en los últimos 10 años, como el acceso al vehículo popular, la rebaja en las tasas interés para préstamos, que incluye la prohibición del crédito mexicano que indexa injustamente las tasas de interés, aumentando de manera desproporcionada el capital. Esta clase media antichavista en mi opinión, ya es un caso perdido, es decir, no tiene remedio, ellos y ellas constituyen una clase elitesca que teme seriamente perder privilegios y expectativas de mejoras económicas para alimentar sus hábitos consumistas, que han sido inculcados por mas de 1 siglo de hegemonía capitalista en todo el continente americano y muy especialmente durante los 40 años de "democracia burguesa" en Venezuela. Aquí por supuesto está incluida la burocracia burquesa de trabajadores de clase media y algunas autoridades enquistadas en la administración pública, quienes aun no entienden de que se trata el Proceso Revolucionario en Venezuela. Algunos de ellos asistieron a la gran concentración de cierre de campaña por el SÍ para retratarse con el presunto ganador, pero igual votaron NO al ubicarse frente a la máquina de votación.

Por otra parte, la abstención en el 2007 se ubicó en el 44% mientras que en el 2009 en 30%, una disminución de 14 puntos porcentuales. En el 2007 no fueron a votar cerca de 7 millones de electores mientras que en el 2009 no votaron 5 millones, a mi juicio una abstención aún muy importante que merece una especial atención. Algunos pocos no se presentan por inasistencia crónica o simplemente porque no les interesa votar, otros, también en número reducido, no se presentaron por causas personales que les imposibilitaron ejercer su derecho al voto, pero la mayoría de estos electores lamentablemente no han asumido ninguno de los proyectos políticos vigentes en el país. Particularmente, en el caso del Proyecto Socialista Bolivariano, estos electores no están convencidos plenamente de la necesidad de la Construcción del Socialismo del Siglo XXI o sucumbieron ante la guerra mediática perversa de los medios de comunicación privados, los cuales basan su propaganda en mentiras sistemáticas ya conocidas.

Una parte importante de esta abstención la conforma las clases mas favorecidas por el Gobierno Revolucionario, se trata del pueblo conformado por las clases mas humildes quienes todavía no acuden a votar masivamente a las elecciones y peor aún, algunos de ellos y ellas han votado en contra del proceso revolucionario en todos los eventos electorales. En mi opinión es imprescindible llevar a cabo con esta gente un trabajo intenso de formación, un trabajo que implique fijar posiciones en el ámbito ideológico y conceptual para la construcción de la nueva sociedad. la del Socialismo del Siglo XXI, un trabajo que acelere su divulgación y comprensión, estando claros que la construcción de una sociedad de iguales es un proceso largo y duro que requiere asumir riesgos con grandes posibilidades de fallas transitorias, requiere también sacrificios heroicos que debemos estar dispuestos todos y todas a asumir a la mayor brevedad posible. Está alli, a mi juicio, el reto fundamental para atraer a esta masa confundida de votantes de las clases pobres, quienes no acuden a los centros de votación, o si acuden votan a favor de la derecha, en contra del proceso revolucionario y de sus propios intereses, a pesar de los notorios avances en la reducción de la pobreza traducidas en mas y mejor educación, salud y soberanía, todos estos factores, ya reconocidos por organismos internacionales.

Por último, es importante también referirnos a los temas de moda en los medios de comunicación de la oposición como son la inseguridad, la corrupción, la inflación, la basura y el acaparamiento de los productos de primera necesidad. No cabe duda que estos factores influyen de manera importante en el ánimo del elector, tanto así que el Presidente les dio gran importancia durante su discurso del 15 de febrero en la noche desde el Balcón del Pueblo, con el fin de tomar medidas contundentes de corto plazo. Sin embargo, resulta imprescindible destacar que estos problemas no son de la exclusiva responsabilidad del gobierno, aunque el mismo tenga la mayor cuota de desempeño.

Dichos problemas son males crónicos de la sociedad que se atacan con programas de largo aliento. Al respecto existe ya el proyecto bolivariano plasmado en la constitución de 1999, mediante el cual Estado es el responsable de definir y ejecutar políticas dirigidas a combatir estos males, mediante programas para combatir la pobreza que tiendan a lograr el desarrollo humano. Ese rol lo ha venido ejecutando durante estos 10 años el gobierno bolivariano, pero de ningún modo debe creerse que el mismo tiene soluciones inmediatas ni que es excluyente, todo lo contrario, el Estado debe ser acompañado por los restantes actores sociales, políticos, culturales, jurídicos y económicos, así lo exige la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, corresponsable, protagónica, participativa, incluyente, humanista y solidaria.

[email protected]

Esta nota ha sido leída aproximadamente 14099 veces.



Recomienda la lectura de esta nota a través de las redes sociales




US N /actualidad/a72896.htmlCUS