principal | EN contrARTE | autores | foro | contacto | nosotros | archivo
    Actualidad

Elías Santana, fariseo de profesión
Por: Octavio Sisco Ricciardi
Fecha de publicación: 21/10/02
imprímelo mándaselo a
tus panas
Me parece risible y hasta pueril las declaraciones del sedicente representante de la sociedad civil, Elias Santana. Habla con una propiedad que nadie le ha otorgado, solo de sus inconfesables patronos que casi nadie conoce.

Es bueno señalarles a los lectores un poco de historia. Cuando Elias comenzó en el movimiento vecinal lo hizo en El Cafetal con un movimiento denominado MIC que se esforzó para evitar la erosión inmobiliaria que afectaría a las Cuevas del Indio. Una lucha importante. Luego al ascender a la Asociación de Vecinos del Bolevar de El Cafetal, continuó con el modelo de participación vecinal norteamericana (El folletico, la calcomanía, la carta, la verbena). Luego al llegar a la Federación de Asociaciones de Comunidades Urbanas (FACUR) hizo lo propio al fundar, en principio no mala la idea, una unidad de educación al vecino, llamada "Escuela de Vecinos", que posteriormente al no poderse reelegir por no contar con la mayoría, trató de montar tienda aparte, registró a su nombre la Escuela de Vecinos, y aprovechó la sede de Parque Central, que originariamente iba a ser dada en comodato a FACUR. Posteriomente, Elias quizo crear una confedaración de asociaciones de vecinos (¿les suena familar el término de confederación?), pero no pudo lograrlo.

Entonces, se dedicó al "periodismo vecinal" que estuvo muy en boga en los ochenta (lo cual le sirvió de plataforma). "Queremos Elegir" era un lema que había acuñado FACUR para exigir la reforma de la Ley Orgánica de Régimen Municipal, que permitiese elegir Alcades y otros representantes con nombre y apellido a finales de los ochenta. ¿Qué hizo nuestro personaje? Lo registró como organización, formada con escasas diez personas, y esa "sociedad" es la que dice representar a todos los electores.

Santana es un profesional en crear ONGs en un tris. De tres a doce personas conforman la asociación y al mejor estilo mediático (y hay que reconocer que de eso sabe mucho, ¿Se acuerdan del "Odbusman" de "El Nacional"?) posesiona, como se hace con la publicidad de una marca, el nombre de las organizaciones. (Por ejemplo, Nulidad 1011, Ciudadanía Activa, etc., son productos de su mente creativa). Pero, ¿para qué? Para el financiamiento, lo cual no es criticable pero si se evidenciaran beneficios sociales. Resulta que Elías es muy protagónico, y por esa razón es retirado de las organizaciones que él mismo crea, el complejo de frankestein, es decir, las obras atentan contra su creador.

No obstante, lo que resulta paradójico es que siempre trataba de deslindarse de los partidos políticos, pero se aprovechaba de ellos al máximo. En una época, FACUR y la Escuela de Vecinos recibía aportes de las secretarías de participación de Acción Democrática y Copei, bajo otras "organizaciones" justamente en la época de Ligia Gerbasi, Zambrano y Santana...y un poquito después. (O sino, que se lo preguten a Lewis Perez Daboin y Orlando Contreras Pulido).
Es por eso que me atreví a escribir estas líneas, porque no es posible que alguien así se presente hablar en nombre del país. ¿Cómo se atreve a pedir que un organismo internacional, extraño a nuestra soberanía, "fije" las elecciones en nuestro pais?. Claro, con esa manera singular que siempre ha ejercido la democracia, es comprensible.

Que hable sí, estamos en democracia, pero que lo haga en nombre del sector que lo promueve, no de todos, y mucho menos del pueblo soberano.
Un cordial saludo.


Octavio Sisco Ricciardi
Articulo leido aproximadamente 1392 veces

Octavio Sisco Ricciardi


Copyleft 2002, Aporrea.org