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Caracas, 18 de octubre
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1. Nuevo paro: ¿nuevo golpe? Análisis de una convocatoria accidentada y sus posibles escenarios
2. El cuento del revés o de cómo el bloqueo informativo de la oposición se tambalea. La comunidad internacional comienza a darse cuenta quien defiende en Venezuela la democracia y quien atenta contra ella
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1. Nuevo paro: ¿nuevo golpe?
La patronal venezolana (Fedecámaras) y la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) han llamado, por tercera vez, a un paro nacional. La intención es exigirle al presidente Chávez su renuncia, o en su defecto la convocatoria inmediata a elecciones generales. El llamado fue realizado de manera atropellada en la pasada marcha del jueves 10 de octubre, cuando las masas antichavistas exigían al presidente de la CTV la declaración de un paro que comenzara a efectuarse desde ese preciso momento. Este viejo personaje del sindicalismo corrupto, al que la derecha conspirativa viene exigiéndole desde el fracasado golpe de abril que convoque el paro, no podía atender tal solicitud: apenas cuenta con influencia en el mundo obrero, ha perdido incluso en el sindicato de su procedencia, y además tiene que negociar con Fedecámaras, que en definitiva es quien paga la paralización de actividades. Ante el clamor y los abucheos de los más radicales, por fin decidió llamar a paro el lunes 21 de octubre, sin consultar con ningún otro sector. A! dicionalmente, condicionó la convocatoria a un ultimátum muy “democrático”: o Chávez renunciaba en tres días, o la oposición le paraba el país.
¿Quiénes pagan el paro?
El paro será este lunes 21, y tendrá un éxito relativo. Se parará básicamente la empresa privada del país, por iniciativa de los empresarios, que han anunciado pagarán el día de trabajo a sus empleados - en las anteriores convocatorias, no cumplieron con ello. También se parará en parte el sector comercio, sobre todos los grandes centros comerciales. Los grandes comerciantes han rechazado públicamente un nuevo reglamento de etiquetado con el cual el gobierno pretende frenar el contrabando, que es la principal fuente de los productos que venden estos sectores. Se parará la mayoría de la clase media alta, y las avenidas que rodean sus barrios seguramente estarán vacías de coches y personas, pero repletas de cámaras de televisión. Por último, se pararan los ganaderos y terratenientes – vinculados con grupos paramilitares que han asesinado numerosos dirigentes campesinos en los últimos días – quienes están entre los más férreos opositores al gobierno y su política de redistribución de la tierra.
¿Quiénes no se paran?
Sin embargo, y a pesar de la enorme fuerza económica que los sustenta, los sindicatos de las principales empresas del Estado, lejos de acatar el paro han decidido enfrentarlo activamente. Es así como el sindicato de los trabajadores petroleros, el del aluminio, el de la energía eléctrica, el de empleados públicos, el del transporte público, el del metro de Caracas, el petroquímico, el del hierro, el farmacéutico, así como los trabajadores informales, sindicatos de profesores, trabajadores aduaneros, microempresarios, cámaras de pequeña y mediana industria han declarado públicamente contra el paro patronal. De la misma forma, sectores del comercio, empresarios farmacéuticos y cámaras empresariales de algunos estados del país también han rechazado la convocatoria y cualquiera de las intenciones que la soportan. Como dato anecdótico, cabe destacar que la mismísima empresa trasnacional McDonalds afirmó que no secundaría el paro – lo cual ha desatado una de las campañas más pintorescas imaginables: voceros de la derecha llamando a boicotear a la cadena de comidas rápidas.
Posibles escenarios de un paro patronal con fines antidemocráticos
Como puede observarse, dicho paro no perjudica al Estado de una manera directa sino solamente, al menos en un primer momento, a los sectores que lo están llamando, lo que impide que por sí mismo pueda causar alguna fuerte presión sobre el ejecutivo. Es por esto que podemos imaginarnos dos escenarios posibles para el día lunes: 1) los medios hablaran de un éxito rotundo mientras los financistas claudican de cualquier otra acción de este tipo y los militantes de la oposición sufren nuevamente la resaca de la derrota, que los dejará mucho más lejos de sus pretensiones; y 2) observaremos el desarrollo de una nueva acción de pretensión golpista que inicie un proceso de agitación y deje la puerta abierta a una intervención militar o incluso internacional – ya veladamente anunciada en los pasados días por Alejandro Toledo, el presidente peruano, quien en un acto organizado por sectores ultraconservadores de Miami mostró su preocupación por la situación en Venezuela y sugirió la intervención de la OEA para atender el caso.
Esta segunda opción puede contar con las bandas armadas de la derecha y las policías de la oposición, quienes pudieran generar acciones de saqueo, disturbios o enfrentamientos, magnificados por la televisión, con la intención de multiplicarlos a escala nacional para crear un estados de alta conflictividad. Algo de eso estaría pensando Manuel Cova, secretario general de la CTV, cuando expresó públicamente que ese día “habrá una sorpresita”. Asimismo, se han denunciado presiones en algunos sectores populares por parte de sectores afines a partidos de oposición, para forzar un clima e iniciativa de saqueo a los comercios.
También puede presentarse el hecho de que trabajadores de fábricas privadas, aduciendo su derecho al trabajo, penetren en sus puestos de trabajo con el fin de tomar el control de esas empresas. Ante el fundamento netamente político y antidemocrático de la convocatoria, varios sindicatos de base así como un sector relevante del movimiento popular están considerando este tipo de acciones. De la misma forma, el Frente de Trabajadores Bolivarianos pidió al Ejecutivo la aprobación de un decreto que permita la toma de las empresas y fábricas cerradas. Según se rumoreó los últimos días, el gobierno tendría listo ese decreto, aunque voceros oficiales lo han negado y han llamado a la tranquilidad ciudadana con el fin de que no existan focos de disturbios.
No obstante, la consigna “negocio cerrado, negocio saqueado” ha rondado por las mentes de sectores del chavismo radical y también de los comerciantes, que han sido llamados por el presidente de Consecomercio a defender sus propiedades.
El Estado, por su parte, tiene sus propios planes. Su intención es decretar al paro como ilegal, desplegar fuerzas policiales que eviten disturbios, preparar fuerza militar para doblegar cualquier intento de golpe de Estado, y sobre todo, preparar acciones que impidan la prolongación del paro que puede llegar a ser decretado como indefinido (tal como hicieron en abril) hecho que implicaría un llamado a los sectores golpistas para que intervengan nuevamente en la vida pública del país.
La oposición fracturada y antidemocrática
Vale recordar que la legitimidad de los convocantes al paro se tambalea por sus dos pilares. El presidente de Fedecámaras no ha sido elegido por medio del voto, ya que resultó ser presidente al suceder a Pedro Carmona Estanga (el presidente golpista) Por su parte, Carlos Ortega aun no ha presentado al Poder Electoral las actas que lo dan como presidente, debido al masivo fraude que ejecutó en las elecciones sindicales, lo que le ha valido el desconocimiento por parte del gobierno y de federaciones sindicales importantes. A esto se le suma, el fraccionamiento interno que ha sufrido la Coordinadora Democrática, espacio que recoge los más disí! miles sectores de oposición, desde una suerte de centro derecha hasta la más recalcitrante extrema derecha. En todo caso, una coordinadora cuyas acciones están marcadas por un irrespirable aire de golpismo permanente, aupado por la mayoría de medios, que entrompan contra cualquiera que se le ocurra discutir la línea hegemónica de desconocimiento de las reglas democráticas. Estas divisiones y las pretensiones de poder de algunos de los más siniestros personajes del régimen anterior han llevado a un nivel de fractura tal, que en la marcha reciente se produjo un bochornoso forcejeo público en la tarima para determinar quien tomaba la palabra. Después de algunos disparos y la intervención de la policía, dieron por zanjada la cuestión callándose todos.
El último cartucho
Como podemos observar, la situación en Venezuela sigue siendo delicada. Un mensaje de un militante de la oposición que circula por la red, dice textualmente: “le hemos puesto fecha a la bala que nos queda en el revólver”. Por todo esto, hacemos un nuevo llamado a todos los amigos con que cuenta el proceso venezolano en el exterior, a los solidarios del mundo, a los sectores de izquierda y a los hermanos latinoamericanos para que estén pendientes de los sucesos y preparados ante cualquier eventualidad. El escenario político inmediato ha despejado todas las dudas posibles: lo que está en juego no es sólo la continuidad de un proceso revolucionario, sino la continuidad de la democracia.
Si bien en caso de que la oposición lograr sus objetivos golpistas, los pronósticos serían sombríos, consideramos que el pueblo venezolano está hoy más cerca de la victoria que antes, sobre todo después de la marcha del domingo 13 en apoyo al proceso y la democracia, la más grande de la historia venezolana. Hoy se vive una profunda convicción y orgullo por la revolución, y ahora más que nunca, el pueblo está seguro de que no le quitarán sus logros y que seguirá avanzando en paz y en democracia ante cualquier obstáculo.
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2. El cuento del revés o de cómo el bloqueo informativo de la oposición se tambalea
La comunidad internacional comienza a darse cuenta quien defiende en Venezuela la democracia y quien atenta contra ella
Uno de los principales elementos sobre los que se montó la escalada desestabilizadora de los sectores de poder desplazados por el proceso democrático que tiene lugar en Venezuela fue la construcción de un discurso ficticio sobre la supuesta conculcación masiva de derechos humanos por parte del gobierno, y su carácter pretendidamente dictatorial. Sobre esta gran mentira mediática, los operadores de la reacción contra el proceso de cambios sociales lograron aglutinar a relevantes sectores de la clase media, que respondieron con temor ante los anuncios de una supuesta "cubanización" del país. A nivel internacional, el monopolio informativo de los medios comerciales, su abierta participación en la estrategia y las diversas alianzas internacionales lograron en poco tiempo construir un bloqueo informativo en los medios dominantes. Salvo contadas excepciones - entre las que destaca, además de diversos medios de información alternativa y múltiples sectores progresistas, el semanario Le Monde Diplomatique de Ignacio Ramonet - se logró construir un práctico consenso exterior sobre el carácter antidemocrático del gobierno, un descontento supuestamente global y la existencia de un supuesto movimiento popular para liberarse del yugo del "tirano".
Los históricos hechos del 13 de abril y el vergonzoso papel que los principales medios nacionales jugaron en la trama golpista, fueron el detonante para una progresiva lectura crítica de la información que se transmitía al exterior. Hoy, seis meses después, y a pesar de la consistente mentira con! struida por la oposición en torno a esos hechos, el bloqueo informativo internacional se desmorona en la misma medida que se desmorona a nivel interno la alianza antidemocrática y su consistencia. Ya la mayoría de los sectores del exterior se dieron cuenta que la realidad nacional es esencialmente opuesta al retrato que venían construyendo los medios y los voceros de oposición: un gobierno democrático y legítimo, que más allá de sus fallas notables adelanta pacíficamente cambios centrados en los derechos humanos, frente a una oposición en su gran parte vaciada de democracia, que niega toda posibilidad de diálogo democrático y acude a estrategias y chantajes golpistas para salir del gobierno.
Intelectuales, periodistas, activistas de derechos humanos, representantes políticos y de organismos de derechos humanos, en sus visitas sucesivas al país, no requieren más que de unas pocas horas para darse cuenta de la inmensa mentira mediática bajo la que han vivido. De la misma manera, no necesitan ver más de media hora de noticiero y unos pocos titulares de prensa reaccionaria para ver la vigencia inusual de la libertad de expresión y el abuso que de la misma hacen estos medios, para bochorno de su supuesta defensa de la democracia. Inclusive, actores conservadores que han visitado el país con el objetivo de contribuir a la agenda antichavista, se van espantados después de tomar contacto con la realidad nacional, y darse cuenta de qué lado están los valores democráticos y de qué tenor son los valores de la mayoría de los sectores de oposición. A su vez, en creciente competencia con las actividades de lobby de la derecha reaccionaria, se repíten los eventos en el exterior en que se invita a participar a sectores de izquierda crítica y del movimiento bolivariano que, más allá de sus apreciaciones con respecto al gobierno, divulgan la realidad de la disyuntiva entre democracia y oposición golpista. Así mismo, con respecto al enfrentamiento de Puente Llaguno del 11-A, el golpe y la dictadura de Carmona, la c! redibilidad del operativo mediático se resquebraja desde el momento en que tienen acceso a imágenes e informaciones sistemáticamente negadas por los medios dominantes.
Tan sólo algunos ejemplos de actores que no se caracterizan por apoyar a dictadores izquierdizantes, y que al acercarse con una visión crítica al país, han contribuido con su relato objetivo a la ruptura del bloqueo mediático:
- la participación de Jimmy Carter en el diálogo, y la absurda calificación que la oposición le colgó de filocomunista (con la evidencia posterior de prácticamente negar información acerca del galardón Nobel de la Paz);
- la visita del PNUD y la OEA, que junto con el Centro Carter se encontraron con un gobierno impulsor de iniciativas de diálogo y una oposición obstruccionista;
- la visita en junio de Mary Robinson, Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, que fue absolutamente silenciada por los medios;
- los sucesivos comunicados de Human Rights Watch, resaltando la incapacidad de la oposición de condenar el golpe, su negación del diálogo y la práctica mediática beligerante, así como adviertiendo de las intenciones violentas de los sectores duros de oposición;
- la reciente alocución de Juan Méndez, director de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ante la Asamblea de la OEA, donde con mayor mesura refiere los mismos elementos;
- la visita de Gaviria y la respuesta de la oposición, que se negó a reunirse con él hasta que no se diera la marcha golpista (y presumiblemente en espera del resultado de los planes "democráticos" activados;
- la llamada de Koffi Annan a Chávez, en el marco del golpismo de la oposición de la pasada semana, y su reconocimiento al proceso democrático;
- las recientes coberturas de las iniciativas de la oposición por parte de Reuters y BBC (este último medio despidió recientemente a sus corresponsales, luego de una visita al país de su coordinador), así como el carácter crecientemente tímido de CNN en apoyar la campaña desestabilizador! a;
- la invitación de la FAO a Chávez para que interviniera en la apertura de sesiones, en Roma;
- y la invitación de un reputado seminario de derechos humanos de la Universidad de Oxford, que incluye la propuesta de los organizadores de adelantar una visita al país, con el objetivo de poder estudiar las evidencias sobre el enfrentamiento del 11 de abril, el golpe y las responsabilidades en que incurrieron los distintos actores que participaron en esos hechos.
Del lado del operativo progolpista, comienzan a quedarse solos actores ultrareaccionarios como Vargas Llosa y Otto Reich; presidentes desesperados (y seguramente chantajeados) como Alvaro Toledo - quien esta semana dio unas desafortunadas declaraciones sobre la situación venezolana, durante un evento ultraconservador en Miami; las organizaciones reaccionarias tales como la Sociedad Interamericana de Prensa - cuyos representantes visitan con frecuencia el país para adelatnar las críticas más absurdas; y los medios que tienen agendas personales, como El Pais de España (el cual se ha visto recientemente obligado a despedir a su corresponsal en Venezuela, que ahora reporta para el diario ultraconservador ABC; y que hoy ve como puede quedar expuesto en su cobertura del proceso, por las críticas sostenidas de actores como Ramonet).
Así, si hasta hace pocos meses la percepción del proceso venezolano por parte de la mayoría de sectores dominantes del exterior era casi homogéneamente afín a las pretensiones de la oposición, hoy en día, de manera progresiva, el discurso de la derecha se va develando. En definitiva, y más allá de las posiciones con respecto al gobierno, va quedando claro que quien secunda ese discurso se posiciona en defensa de valores antidemocráticos, mientras que defender la democracia no quiere decir en absoluto respaldar al gobierno, pero si criticar las intenciones de la mayoría de la oposición y la práctica informativa desquiciada de casi todos los medios comerciales nacionales.
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El boletín Política Urgente es una iniciativa de información alternativa de la Plataforma por la Democracia Radical - espacio de articulación de individuos y colectivos de la izquierda crítica venezolana, que brinda apoyo crítico al proceso de cambios democráticos que se sucede en el país y adelanta iniciativas de resistencia contra la arremetida de los sectores de la derecha golpista.
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