|
La Comisión de Energía y Minas de la Asamblea Nacional se constituyó en escenario natural para recibir las denuncias sobre irregularidades en la Industria Petrolera efectuadas por el ex consultor Jurídico de PDVSA Petróleos Fabián Chacón, denominadas apropiadamente "PETROCONTRABANDO".
Muchas y variadas son las denuncias expuestas por Chacón en su interpelación. De tal manera quedó al descubierto la corrupción, el tráfico de influencia, la felonía y toda clase de miseria humana propia de la lucha desmesurada por el poder. Delicada e histórica es la responsabilidad que corresponde a la Comisión de Energía y Minas de La Asamblea Nacional, sobre todo en estos momentos de tanta expectativa, relacionados a una posible intervención Americana en nuestro territorio.
Hoy más que nunca se hace imperativo contar con una PDVSA en línea con los intereses del país, donde la Soberanía sea su código de honor. Será a través de una nueva y verdadera limpieza en PDVSA que construyamos una organización en sintonía con el nuevo proyecto País. Erradicar definitivamente los viejos y arraigados vicios de la IV Republica sigue siendo el reto, pero para lograrlo es necesario contar con nuevos y mejores actores que simbolicen el mejor nivel académico y de instrucción, concentrando el sentimiento patrio indispensable para la protección de la venezolanidad.
Es evidente que la nueva Junta Directiva de la Corporación no entendió esta Misión, por lo que su reemplazo es una necesidad. Ali Rodríguez cumplió su tarea de recuperar la producción, mas no así el proceso de reestructuración que exige la Industria de todos los venezolanos. Es justo y necesario y así lo tiene que entender, que otro venezolano enarbole la bandera del nacionalismo auténtico, de la defensa del patrimonio venezolano en fin de la patria Bonita que soñó nuestro Libertador.
Oír al presidente de PDVSA negando el reingreso de los golpistas es una afrenta; desmentir el hecho de que se ha favorecido inmoralmente a los golpistas cuando se les ha otorgado jubilaciones de gracia es una infamia; no aceptar la negligencia de de una gerencia de nomina que ha generado perdidas patrimoniales en el orden de los 5 millardos es encubridor; no generar mecanismos de control ante todas las denuncias de corrupción es complicidad; descalificar las denuncias de Fabián Bacón es un acto de cobardía. Renuncie señor Ali Rodríguez Araque; conserve dentro de lo que cabe su imagen de luchador. Quede medianamente bien ya que sus hijos y sus nietos serán testigos de excepción de cómo se escriba la historia y usted será en definitiva quien decidirá como esta lo enjuicie.
¡No a la impunidad, caiga quien caiga!
Un soldado más de esta revolución bonita.
Articulo leido aproximadamente 1165 veces
|