"Los medios de comunicación nos están imponiendo la verdad,
la verdad de ellos, que además es la verdad de un sector de la oposición,
y no se nos permite tener acceso a todas las verdades".
Vanesa Davies (Periodista)
Hoy es quizás una fecha ideal para tocar el tema referente a los periodistas
y comunicadores, pues hoy se celebra su día. Y es que en estos tiempos
tormentosos de comienzos de siglo, nuestro país se encuentra sumergido
en una profunda crisis política de la cual muchos de ellos son protagonistas.
Este artículo se refiere sólo a un grupo que mancha tan loable
profesión, a un grupo que perdió la ética y antepuso sus
intereses contradiciendo los principios del periodista.
Sería un error lanzarlos a todos en un mismo saco y apuntar contra ellos
las metrallas de las criticas y los reclamos por sus actitudes, pues muchísimos
no se han prestado al juego político. Sin embargo muchos decidieron participar
activamente en esta obra, bien sea con intención o por omisión.
Esta batalla se presagiaba desde los tiempos de la campaña electoral
del 98, donde ya muchos evidenciaban su animadversión contra el entonces
candidato Hugo Chávez, criticaban su discurso y evitaban mostrarlo mucho.
Incluso pocos días antes de las elecciones y ante el inminente triunfo
de Chávez, el Diario El Universal publicó en primera plana un
titular a grandes letras señalando que Salas Romer punteaba abiertamente
las encuestas con más del 60%, sin embargo no aclaraban que esa cifra
era tomada de una encuesta elaborada por ellos a través de su página
Web y que para nada era muestra real del sentir de la gente. Desde ese instante
me di cuenta que el gran problema político de Chávez lo encontraría
en los medios y en los comunicadores.
Lamentablemente para ellos, no se pudo detener ese caudal de votos que acompaño
al irreverente candidato y le otorgo la Presidencia; sorprendidos, apesadumbrados
y un poco disminuidos las voces antichavistas de los periodistas y medios callaron
por un corto periodo de tiempo esperando la reacción de los políticos
opositores. Una vez más se frustraron, pues su candidato y principal
opositor de Chávez paso a retiro temporal dejándolos sin un líder.
Con una oposición política inexistente, una popularidad increíble
del presidente, los medios no hallaban el rumbo, estaban obnubilados. Entonces
llegaron los días de los referéndums y posterior convocatoria
a elegir a los candidatos a la Asamblea Nacional Constituyente, allí
dispararon de nuevo sus dardos, avivando primero el debate sobre la inconstitucionalidad
del decreto presidencial que consultaba al pueblo sobre si se quería
o no una nueva constitución, luego magnificando la abstención
en dicho proceso y meses más tarde cuando reclamaron airadamente el derecho
a la libertad de expresión e información veraz mientras se discutía
el articulado referente al tema.
Ya habían anunciado Marta Colomina y Cesar Miguel Rondón meses
antes en entrevista dada a la Revista Primicia (09/02/1999) para un artículo
especial titulado " Chávez manda, ¿Quién se opone?,
su intención o visión de hacer oposición al gobierno. Y
cito parte de la misma:
"RP- ¿La oposición ya no vendrá de los partidos?
MC- En cuanto a la oposición partidista, sí la hay. Lo que ocurre
es que no tiene crédito porque está representada por los viejos
partidos del estatus...Nos corresponde entonces a los medios de comunicación
estar muy atentos y vigilantes, ser una especie de perro guardián de
los gobiernos"
"RP-Con la debilidad que exhiben los partidos de oposición, ¿quienes
tomarán sus banderas?
CMR-No sé. Quizás la iglesia. Lo que se siente es que este nuevo
país que estamos inventando, debe inventar también una nueva oposición
que no está en los partidos políticos."
Estos mismos señores junto a José Domingo Blanco, Fausto Malave,
Ana Vacarella (para ese entonces en RCTV), Roberto Giusti, Nitu Perez Osuna,
Macky Arenas, Carlos Fernández y otros, constantemente demostraban su
desagrado hacía el gobierno y sus políticas, ciertamente no estaban
obligados a no hacerlo, pero cometieron el grave error de auto erigirse como
los abanderados de la oposición política aupados por los medios
en los cuales laboraban, por otra parte los noticieros tergiversaban y desvirtuaban
la noticia y omitían voluntariamente lo que pudiese favorecer al gobierno.
Entonces llegó la constitución y su abrumadora aprobación
popular vía voto, algo nunca antes visto. Sin embargo sucedió
Vargas y tuvieron que acallar un poco sus voces ante la tragedia; fue cuando
apareció una valiente periodista de El Nacional, que denuncio algunos
atropellos y vejámenes contra los derechos humanos, Vanessa Davies irrumpió
en la escena causando malestar a algunos chavistas y satisfacción a los
contras, pues denunciaba al gobierno en un momento tan complicado. Vaya chica,
se convirtió en la heroína mediática para ese grupúsculo
periodístico.
Paso Vargas y volvió el debate político, vino la fractura de
los miembros del 4F y rápidamente se plegaron al candelero, llegaron
las descalificaciones y auparon al posible candidato que los liberara del martirio
chavista. Para ese entonces el tono presidencial subió motivado la nueva
campaña, lo que les daba armas para denunciar su autoritarismo, atropello
a la libertad de expresión y cuanta cosa les pasará por la mente.
Globovisión y sus compañeras seguían enfrascadas en agitar
el avispero y no tardo en aparecer el voluntario que les lanzará la mano.
Pretendían permanecer jugando a la política sin ser tocados, su
imagen en algunos sectores del pueblo seguía decayendo lentamente.
Tuvieron que darle una oportunidad a su odiado enemigo; para ese entonces candidato
nuevamente, pues, no les quedaba más remedio y el hombre se paseó
por sus programas e imagino les revolvió la bilis a todos y cada uno.
Una vez más resulto electo presidente y su indignación era insostenible,
fue entonces cuando no les quedó más remedio que comenzar su campaña
abiertamente y sin mascaras, le hicieron el juego a cuanto show apareciera con
el fin de ir destruyendo la imagen y popularidad de Chávez, vinieron
los 1500 espías cubanos, el caso Ballestas, el caso Montesinos, el traslado
del líder guerrillero colombiano a Cuba ( caso que desmintieron a medias
en letras chicas luego de presentarlo en grandes titulares), hasta llegar a
los shows de los militares; vale destacar que todos estos casos fueron tratados
con características similares y por períodos de tiempo similares.
Es decir una campaña sistemática y planificada, no sé si
por ellos, pero de la cual formaban parte voluntaria.
Durante ese periodo pidieron rectificación, denunciaron hasta en la
corte vikinga los atropellos de los cuales eran objeto, crearon fantasías
como la de Napoleón, único periodista perseguido que se va y viene
sin rajuños. Entonces sus acciones empezaron a calar en un importante
sector de la clase media, comenzaron a alzar la voz y a aglutinar a diversos
sectores de la vida nacional, no necesariamente representativos del sentir de
la mayoría, a satanizar a grupos como los círculos bolivarianos
y todo el que fuese partidario de Chávez adjetivándolos como hordas
salvajes y más, le susurraban a las Fuerzas Armadas. Para su sorpresa,
Chávez accedió a la tregua y rectificación que tanto pedían
pero esto salía de sus planes y era sólo parte de su discurso.
Se quejaban de las cadenas, pero nos encadenaban con cuanto movimiento opositor
aparecía como las más de 3 horas que tuvimos que ver al insulso
coronel Soto en la Plaza Altamira, a la que luego denominaron "La Plaza
de la Libertad", Sentían que su momento estaba por llegar no daban
"ni un paso atrás", auparon a los "pedevesistas",
cubrieron cada segundo de su paro y los llevaron hasta Chuao, es mejor que no
tratemos de sumar cuanto minutos de cobertura periodística le dieron
al asunto, durante todo este tiempo el resto del país desapareció,
todo se circunscribía a Chávez y como sacarlo.
Y llegó el 11 de abril, no podían esperar más, era su
momento, la alegría los embargaba internamente, editores y periodistas
opositores se esmeraron en cubrir cada detalle, en arriesgar hasta sus vidas
de modo de hacer ver como se pedía, se quería y se necesitaba
la salida del presidente. Chalecos antibalas, posición en los techos
de los edificios, diagonal o de frente a los francotiradores, cascos, todos
estaban preparados para el show del cual formaban parte activa, y todo se dio
como lo esperaban, allí estaban los muertos y allí estaban sus
comentarios señaladores que decían cuan asesino era Chávez,
no se daban cuenta que muchos de los muertos llevaban boinas rojas o eran efectivos
del gobierno, igual los hacían ver como miembros de la oposición
que llego pacíficamente hasta allí y que para nada fue instigada
a marchar hacia la muerte. Luego de "recuperar la libertad y embriagarse
de placer" ante la salida de Chávez mantuvieron su trabajo durante
el día siguiente haciendo ver como los chavistas eran perseguidos como
asesinos, por si quedaban dudas claro está. Allí fueron factor
fundamental los periodistas de los noticieros de TV.
Pero perdieron una hoja del libreto, el sábado el pueblo reacciono,
y ante su silencio cómplice se destruyo su novela, nada pudieron hacer
en su intento aberrante de ocultar la noticia como nunca antes sucedió
en la historia del periodismo, despidieron a Izarra, boicotearon a Davies (
la misma heroína del pasado) quienes reclamaban informar la verdad, silenciaron
sus voces y las de otros tantos. Desvirtuaron sin mascaras su profesión.
Lloró Sapene, lloró con culpa, olvidaron los muertos del 12 y
13.
Hoy esos periodistas oscurecen la historia de la profesión, como mencione
antes, unos por voluntad, otros por omisión, unos no tuvieron el coraje
como Villegas, Enckhout, Davies, Izarra y otros tantísimos periodistas
que tuvieron el valor de decir la verdad, de negarse a sesgarnos la información,
de cubrir los hechos. A estos últimos, nuestros respetos, a los que hice
alusión durante este artículo no sabría si pedirles rectificación
o simplemente que se marchen y den paso a una generación limpia de comunicadores
que sea capaz de apartar sus intereses y preferencias, de su trabajo; la ética
es el principio fundamental de toda profesión, no la enloden con sus
actos.
¡NO AL SESGO DE LA INFORMACIÓN!
"Ciudadano Democrático" ciudadano0@lycos.com