Chávez en la mira del narcoparamilitarismo.
En
la cumbre de Río, que se desarrolló el pasado marzo en República
Dominicana, asistimos al lamentable espectáculo en el que de manera
artera y manipuladora el presidente dominicano Leonel Fernández
“reconcilió” a los gobernantes de Colombia, Venezuela y Ecuador,
peleados tras el ataque criminal al campamento de Raúl Reyes. Según
fuentes dignas de todo crédito, en el almuerzo ofrecido por el gobierno
anfitrión en la sala de embajadores del Palacio Nacional, Fernández
embuchó a los ilustres invitados con un variado menú en el que se
incluía platos exquisitos como langosta termidor, mangú dominicano,
moro de habichelas negras, bien regados con ron y piña colada. Para
amenizar el ágape una orquesta interpretó piezas de bachata y merengue.
Después del agasajo y ya bien entonados se llevaron a los dignatarios
al hemiciclo del congreso para comenzar la función. Los discursos
pronunciados por los presidentes se centraron en el asunto de la
invasión colombiana a territorio ecuatoriano, que provocó la crisis.
Cuando Uribe tomó la palabra acusó a sus adversarios de patrocinar la
lucha armada en el continente. Luego le tocó a Chávez que empezó a
divagar y hasta se marcó el estribillo de un joropo llanero, por último
Correa arrecho se fue lanza en ristre contra el minúsculo reyezuelo
acusándolo de terrorista por la agresión llevada a cabo en su país. El
ambiente se mantuvo tenso hasta que Leonel Fernández, que oficiaba de
moderador, conminó a los hermanos presidentes de Ecuador, Colombia y
Venezuela a que se dieran la mano, que hicieran las paces y olvidaran
sus diferencias por el bien de Latinoamérica. No faltaron las
palmaditas en la espalda, abrazos, besos y hasta lágrimas.Nunca
olvidaré la escena cuando en un maremagnum todos querían hablar por el
micrófono lanzando loas a la paz y el amor.Hasta el mismísimo Daniel
Ortega se amacizó con Uribe, lo nunca visto. Entonces, los funcionarios
y embajadores y el público presente aplaudieron a rabiar el feliz
desenlace de la parodia.
Claro, los comprendemos, estaban bajo
efectos etílicos, el alcohol se les subió a la cabeza o quién sabe que
cosa más les dieron por allá en esa tierra de brujería y vudú. Al final
Fernández se salió con la suya. Increíblemente el presidente Uribe fue
perdonado por todos los gobernantes e incluso salió más fortalecido. Se
premió, sin duda, la invasión, el terrorismo de estado, los asesinatos
cometidos por un ejército aliado del imperialismo.Sólo faltó una cama
redonda donde se acostaran a retozar los angelitos. Las graves
acusaciones en contra del presidente Uribe se diluyeron para
convertirse en piropos y sonrisitas cómplices. En ese momento
presenciamos el espectáculo más bochornoso y denigrante en la historia
reciente de nuestro continente: Chávez le tendió la mano a Uribe y el
pícaro enanito emocionado lo abrazó para sellar la reconciliación. En
todo caso nadie se va a olvidar tan fácilmente esta grotesca escena
porque así no se juega con la memoria de tantos muertos, asesinados,
torturados y desaparecidos. Pero lo peor fue la humillación sufrida por
el presidente Correaquien, obligado por las circunstancias, tuvo que
arrodillarse y estrechar también la manos manchadas de sangre del
genocida Sonó el himno nacional y todos alegres y contentos se fueron
al resort Hollyday Inn a la orilla del mar a continuar la pachanga. Un
final de película donde Uribe Vélez salió coronado campeón. Y mírenlo
como se pavoneaba celebrando con su risita sardónica el nocaut.en el
primer asalto. Sus crímenes de lesa humanidad fueron avalados por el
resto de presidentes que cerraron la cumbre con un alabio alabao a la
bin bombao Uribe, Uribe y nadie más.
Qué pendejos hemos sido
todos, unos incautos, chamo, tantos revolucionarios, y luchadores
cerrando filas en torno a nuestro comandante y miren eso. Los viejos
lobos de la izquierda latinoamericana sentimos que nos daban una patada
en lo huevos, ¡cónchale vale! Sabemos que la política es el arte de los
pactos y las conveniencias, sabemos que hay intereses económicos y
comerciales entre los dos países, pero todo tiene su límite, ¿no? mi
pana. Porque la dignidad no se puede feriar así por así. Chávez durante
unos meses le había dado una verdadera paliza verbal al dictador
colombiano, lo cogió de fantoche, era el hazmerreír pero sin saber bien
porqué, lo volvió a subir al pedestal. No acreditábamos que un
personaje revolucionario como el presidente Chávez se prestara para
este juego maquiavélico.Lo cierto es que se perdió la gran oportunidad
para poner las cosas en su justo lugar y aislar de una vez por todas a
ese estado fascista que amenaza la paz de la región. Nos dejaron fríos,
mudos, estupefactos. Pero el tiempo nos ha dado la razón pues con
nocturnidad y alevosía pues las hienas hambrientas amenazan de nuevo la
Patria de Bolívar.
Qué ingenuo fue el comandante creyendo en las
bellas palabritas de los políticos colombianos, siempre tan aduladores
y mentirosos. Ellos sólo pretenden imponer por la fuerza sus principios
exterminando, matando campesinos indefensos mostrándolos como supuestos
guerrilleros o martirizando a todo un pueblo que vive sumido en la
angustia y desesperación. Chávez le había plantado cara almonstruo
paramilitar, nos llenó de regocijo su actitud. Se convirtió, de veras,
en el único opositor valido para hacerle frente a la injerencia del
imperialismo en nuestra amada patria grande, Chávez se proyectaba como
el mediador insustituible para alcanzar lapaz en Colombia, pero todo se
fue al carajo.
Pero no ha tardado mucho en llegar el
escarmiento pues este domingo se dio la noticia de la conspiración de
Maracaibo, gracias a que un valeroso periodista destapó los planes
desestabilizadores del paramilitarismo colombiano. La amenaza continúa
viva a pesar de la luna de miel de Chávez y Uribe. El objetivo es
clarísimo: no descansaran hasta destruir la revolución bolivariana y
eliminar a su líder. A La cabeza de Chávez también le han puesto un
precio como si se tratara de un peligroso delincuente. La CIA el FBI y
el DAS afilan sus garras para dar el zarpazo definitivo Para que vean
estas son las consecuencia del idilio dominicano. Chávez, mi hermano,
por la espalda te van a apuñalar esos hipócritas. Y fíjense bien que el
cabecilla de la conspiración es ni más ni menos que el asesor
presidencial José Obdulio Gaviria, primo del narcotraficante Pablo
Escobar, quien junto al el cónsul de Colombia en Maracaibo, Carlos
Galvis Fajardo, padrino paramilitar, se disponían a sellar la santa
alianza con el nuevo gobernador de Zulia Pablo Pérez y el alcalde
electo de Maracaibo, Manuel Rosales. Preparaban la asonada y seguro
hasta un golpe de estado mientras Chávez cantaba las mañanitas. Chávez
se rieron de ti mi pana, por ir de buena persona, te confiaste, creíste
en su palabra pero metiste la pata y que te sirva de escarmiento. Le
tendiste al la mano abierta y el enanito te dio un bocado en la
yugular. Ya sabes, chamo, que los paramilitares y la CIA te tienen en
el punto de mira. ¿Qué vas a hacer ahora? Las embajadas y consulados
están infectados de ratas y alimañas. Tu amiguito Uribe va a ser tu
verdugo en el patíbulo. Acuérdate que la mayoría delpueblo colombiano
manipulado por los medios de comunicación te odia, te llama gorila,
orangután, y sólo te quieren ver crucificado. Acuérdate que en Bogota
está exiliado el golpista de Pedro Carmona y que con frecuencia visita
en el palacio de Nariño al presidente, José obdulio, a Juan Manuel
Santos. Allí es donde se engendra el golpe. Así que soldado avisado no
muere en guerra.
no.responder.kaos@gmail.com