A Henrique Salas Römer se le salió la clase el pasado viernes 30 de enero en
el hotel Guaparo Inc. Allí se encontró con el periodista Quique González,
antiguo jefe de Prensa de Miraflores en tiempos de Ramón J. Velázquez. Sin
provocación previa, Salas le “saludó” con un “¿Cómo está el mayor palangrista de
Venezuela?" González no se contuvo y, tras mentarle la madre varias veces al ex
gobernador, le recordó las debilidades sexuales de su hijo, el Pollopato. A todo
esto, Salas se cuadró como un boxeador y retaba al periodista. Eso sí, con su
habitual cobardía, lo llamaba a pelear rodeado por seis de los guardaespaldas
que le paga la Gobernación. Cobarde y ladrón...
La oposición chilla y patalea con todo lo que tenga que ver con el
CNE. Es una estrategia para darle una patada al tablero, pues si alguien sabe
que sus firmas serán anuladas es la Coordinadora Democrática, pues conocen todas
las trampas que hicieron en el proceso de “recogerlas”. La idea es descalificar
al ente comicial y sus rectores, a quienes a diario llaman deshonestos e
incompetentes. Increíblemente, la mafia opositora, esa misma que todos los días
insulta a Francisco Carrasquero y hasta le organizó un cacerolazo en su hogar,
pretenden que éste les pida perdón porque habló con un tono de voz duro. En fin,
que esos capos escuálidos no son capaces de una estrategia que, aunque sea
inmoral, sea también inteligente. A sus planes actuales para desacatar la
decisión del CNE se le ve las costuras por todas partes.
En ese plan se inscribe la línea seguida por Liliana Hernández, la novia de
Johnny Walker 18 años. Con la mayor demagogia, dice que le convoquen referendo a
ella sin revisar las firmas, cosa que hasta ella sabe que es imposible. La ex de
Alfaro, Luis Emilio, Lepage, Ledezma et alter, con eso de que es lo más
viril de Primero Justicia lanza gruesos insultos contra Carrasquero, a quien
llama siempre “El Guajirito”. Deben ser cosas del delirium tremens. En
estos días, entrevistada por César Miguel Rondón, casi parecía que iba a contar
que veía elefantes rosados cada vez que veía a su “novio”.
Hablando de los efebos de Primero Justicia, Carlos Ocariz demostró
otra vez que es un muchacho ingenuo. Se puso a criticar unos avisos del Comando
Ayacucho en que se mostraba el fraude cometido por la oposición en una mesa de
recolección de firmas en Petare. Posiblemente sin darse cuenta de las
implicaciones, el efebo confesó que ellos, efectivamente, se llevaban las
planillas por las noches y no devolvían todas al CNE. De esa manera, este
muchacho admitió que esas planillas están anuladas de pleno derecho, pues
precisamente se exigía su entrega nocturna para evitar fraudes y rúbricas fuera
de horario. Los hay pendejos...
Cosas de la pargocracia. Alfredo Weil, asesor de Enrique “Cuchita” Mendoza
también asesora en el CNE. Lógicamente, le lleva a su patrono todo lo que
escucha en el ente comicial. Weil es el tipo ése que le cacharon un correo
electrónico informando interioridades del CNE y dando recomendaciones en contra.
El email iba dirigido a sujetos como Felipe Mujica, Víctor Ferreres (el
presidente de Venevisión) y Alberto Federico “El Obsequioso” Ravell, capo de
Globovisión y firme candidato al mecate de oro por la jalada que le echó a
Gustavo “Caín” Cisneros.
Los medios de comunicación siguen robándole información al público e
impidiendo que éste pueda sacar conclusiones basadas en hechos. No informaron y
presentaron fotos nada representativas de la tremenda marcha realizada por el
chavismo este 4 de febrero. Los hampones de Globovisión incluso mostraron
imágenes de archivo como si fueran de actualidad. Pero, encima, en su intento
por engañar a la opinión pública y que ésta crea que el antichavismo aún tiene
alguna fuerza de calle, publicaron fotos nocturnas y primeros planos de la
marcha escuálida de ese día. Porque dicha marcha era escuálida cuantitativa y
cualitativamente.
Con gran satisfacción en la Coordinadora Democrática, que no saben cómo
sacudírselo, Andrés Velásquez quedó inhabilitado, por ladrón, para ser candidato
a gobernador. Por decisión firme del Tribunal Supremo, las corruptelas en la
Gobernación de Bolívar le impiden lanzarse nuevamente.
Chávez pone a parir a los escuálidos dentro y fuera del país. Ricardo
Lagos, el reptil que gobierna en Chile, empezó a maniobrar contra Venezuela y en
complicidad con Estados Unidos. El Jefe del estado venezolano ripostó con
decididas muestras de apoyo a la recuperación del mar boliviano que, de
inmediato, generaron solidaridad de muchas naciones y organizaciones. Lagos, que
pese a ser veterano comete errores de bulto, está ahora con graves problemas
internos y, encima, tuvo que retirar la candidatura de su protegido, José Miguel
Insulza, a sucesor de Gaviria en la OEA.
Los hay ladrones... María Luisa, la hermana de Gustavo Cisneros y Jorge maza,
esposo de ésta, le roban descaradamente a sus trabajadores. Son los dueños de
varias empresas, sobre todo franquicias, como los helados Hagen Daas, Pharsana o
Pañalex. Allí adeudan varios meses de cesta-tícket. Lo más grave es que le
descuentan a los empleados el Seguro Social y se lo quedan, es decir, perpetran
el delito de apropiación indebida. Además, llevan doble contabilidad, apenas
pagan impuestos y, por si fuera poco, cuando botan o renuncia un trabajador,
demoran hasta tres años en pagarles las prestaciones.
Siguiendo con empresarios ladrones, la Polar ahora para robarle sus
prestaciones a los camioneros, decidió convertirlos en franquiciarios. Esa vieja
delincuente, dueña de una de las mayores fortunas del mundo, quiere tumbarle
unos pocos miles de bolívares a sus trabajadores. Claro, qué puede esperarse de
una compañía que por las ambiciones políticas de un hijito de papá como Lorenzo
Mendoza Jiménez, dejó sin cerveza a los venezolanos durante las navidades del
2002.
Otros empresarios ladrones: Cantv y sus taguaras afiliadas. Movilnet, por
ejemplo, le cortó la línea arbitrariamente a centenares de personas, acusándolas
falsamente de vender llamadas con sus celulares. Cuando alguno de esos
clientes-víctimas exigía que le dieran por escrito la razón por la cual le
habían cortado la línea, simplemente se niegan. Bajo ninguna circunstancia
entregan constancia escrita de haber cortado la línea. Obviamente, esa es la
conducta de hampones, que no quieren dejar pruebas de sus delitos. Eso sí, a sus
víctimas sólo les reinstalan la línea si firman una carta “confesando” que
vendían llamadas.