“No hay nada más fuerte que una idea fijada en la mente de una persona. El cambio y su resistencia inercial es providencial y no será sino en la medida que la realidad entre en un colapso total que comprenda que el norte ahora es el sur”
La cacareada devaluación del Bolívar en sectores de la clase media parece un fantasma que recorre los huesos hasta el tuétano de quienes en su buena fe desean preservar el bienestar de sus seres queridos y el suyo propio. La campaña orquestada mediante la cual se habla en comercios, concesionarios, vía Internet, valores, bienes muebles y bienes raíces ponen los pelos de punta con el lobo de la devaluación que se comerá a la caperucita roja que ha vivido bajo el régimen de control de cambios.
El dólar psicópata parece tener más amigos que enemigos en estas tierras del sur y es que al parecer la meca de muchos es el norte de la América en especial el modus vivendi de los Estados Unidos. Sin embargo a pesar del descalabro malvado de su economía hay quienes sueñan con la devaluación del Bolívar, incluso se habla de cifras que si 5000 Bs. “Flacos” por Dólar, que si un poco menos o un poco más o sea los corrillos de la cotidianidad dan para todas las versiones.
La libre circulación del dólar paralelo casi lo hace oficial a pesar de que la ley de ilícitos cambiarios y toda la parafernalia jurídica digo esto o aquello y es que al parecer quienes están al frente de desmontar esta matriz de opinión no hacen nada, nadita, nada para que esto cese o se hagan los ajustes pertinentes, en fin, Tirios y Troyanos siguen el juego de la costumbre y seguirán haciéndolo en la medida que el común de la gente no entienda lo que significaría una devaluación del Bolívar ante el dólar en un escenario dantesco como el que sufre la primera economía del mundo. Más que una cuestión de patriotismo es una cuestión de sentido común.
Sólo en la historia de este país alguien demostró que era posible hacer fortuna en un país donde no se creía, Don Eugenio Mendoza lo demostró incluso en ausencia de aquella seguridad jurídica y suspensión de garantías que estuvo vigente en el país. Alguien me preguntó en días pasado que si prefería un Bolívar devaluado o un Dólar fuerte, y no se si por respeto no me reí en su cara o simplemente me pregunté en que mundo vivimos, las teorías macroeconómicas y tendencias neoliberales se fueron para el carajo, se esfumaron, no hay referencia de los grandes analistas que de manera sacrosanta cuando hablaban todos decían amen. Nacionalizaciones termino fuchi para una economía abierta de mercado.
¿Por qué razón entonces el gobierno tendría que devaluar la moneda nacional el Bolívar Fuerte?
Que referencia significa hoy el dólar siendo una moneda que no tiene soporte en oro, petróleo, sino en una producción que nadie compra.
NO A LA DEVALUACIÓN, SI A LA REVALUACIÓN DEL BOLÍVAR
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