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La respuesta del 13 de Octubre a la marcha convocada el 10 por los factores desestabilizadores ha sido contundente. El pueblo: trabajadores, desempleados, campesinos, estudiantes, mujeres, niños se han volcado en un mar de gente a respaldar al comandante presidente. El sentimiento popular es una expresión de rechazo a aquellos grupos políticos que de una manera u otra representan actitudes del pasado reciente. De quienes pretenden desconocer la voluntad popular y torcer el rumbo del Estado para sus propios beneficios. La toma de Caracas por la clase popular viene a demostrar un cambio en la mentalidad. La gente de barrio y urbanizaciones populares se sienten protagonistas del porvenir del país, por ello luchan por mantener su fe y esperanza, representada en estos momentos por el presidente Chávez.
Si algo es real en este momento histórico de la Venezuela del presente siglo es que los venezolanos sienten la necesidad de avanzar en la construcción de una nueva sociedad donde la equidad, la igualdad de oportunidades para todos sea la base primordial para un futuro de paz y prosperidad.
El peligro de una asonada reaccionaria sigue pendiente. La complicidad de los sectores desalojados del poder y sus camaleones en las diferentes instituciones procuran por todos los medios devolver la rueda de la historia sobre la base de la masacre de la población pobre, la que habita en los barrios, que es la base DE APOYO del presidente Chávez.
En estos momentos la organización popular requiere el mayor impulso para hacer avanzar el proceso y darle un contenido revolucionario. Necesitamos hacer que las instituciones funcionen y cumplan sus objetivos de brindar soluciones a los excluidos de la sociedad. Para eso requerimos pasar de una ciudadanía pasiva a una activa. Exigir independientemente de la institución y/o gobierno local el cumplimiento de los planes para impulsar el desarrollo local, regional y nacional. El arma del referéndum es una fórmula progresista de la constitución bolivariana para a través del voto consciente salir de aquellos gobernantes que no llenaron las expectativas del pueblo.
Pero más allá del planteamiento anteriormente expuesto la organización y la preparación popular en las diferentes formas de lucha es la respuesta a las posibles salidas anticonstitucionales. Conociendo de los recursos monetarios que manejan los sectores poderosos nacionales y antinacionales, cuyo dios el dólar afloja las clavijas de muchos, que hasta ayer no más juraron defender la soberanía nacional y la patria. Ante la traición y la búsqueda del privilegio y la venta del país a sectores extranjeros, el pueblo solo posee el recurso de la lucha de masas.
Los revolucionarios además de plantearnos la unidad como solución a los problemas de los sectores populares, debemos reflexionar acerca de una estrategia capaz de derrotar las pretensiones de los grupos políticos y económicos representados por los partidos AD-COPEI-MAS, Fedecámaras, CTV, medios de comunicación y Sociedad civil Burguesa de acabar con las formas democráticas que se vienen desarrollando a nivel popular. Ante ese planteo de los sectores pudientes de la sociedad venezolana, el movimiento popular debe plantearse la insurrección popular como salida al conflicto y crisis, tomar las zonas neurálgicas de las grandes ciudades y declarar el poder popular. Confiscar todas las propiedades a los sediciosos y aplicación de los tribunales populares.
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