AD
fue fundada el 13 de mayo de 1941, e Isaías Medina Angarita asumió la
Presidencia el 21 de mayo de ese mismo año. Y he aquí el grandísimo
pecado capital con el que
nace el nuevo gobierno, que no se lo perdonaran ni la oligarquía
criolla, ni el
Departamento de Estado Norteamericano ni mucho menos Betancourt:
PERMITIR QUE
LOS COMUNISTAS PUEDAN EXPONER LIBREMENTE SUS IDEAS. Betancourt no puede
creérselo, que cuando en todos los países de América Latina se están
cuidando
de no tener relación alguna con los caga-leche de la Internacional marxista,
venga un militar y les dé cancha amplia para que escriban lo que
quieran, para que manifiesten y para colmo de los colmos, se les
considere como
asesores del mismísimo gobierno; Medina aceptará una alianza con la UPV
(comunista) y a éstos él les invitará para luchar unidos por la patria
de Bolívar.
El
13 de septiembre de 1941, AD organizó un mitin en el Nuevo Circo. Iban por todo
lo alto y sin medias tintas. ¿Cómo obtuvieron los recursos para la propaganda
por prensa y radio para conseguir movilizar a tanta gente? Los dos grandes
oradores del acto serían Gallegos y Betancourt; el último cerraría la faena. La
embajada americana estudió con sumo cuidado cada una de las palabras expresadas
por estos dos eminentes políticos e inmediatamente envió un informe al
Departamento de Estado.
Como un cuadro antiguo, casi de reliquia, vimos el sábado 13 de
septiembre pasado, a los adecos celebrando su aniversario número 67. Habían
llevado una corona para colocarla ante la estatua del Libertador y no pasaban
de cuarenta los allí reunido para escuchar la palabra orientadora de un ex
adeco reubautizado, William Dávila Barrios. Encontramos allí a gente de COPEI
(Lester Rodríguez), a gente de UNT (Juan Carlos Delgado) y gente menuda de
distintos partidos de oposición.
En aquella fiesta triste nos acercamos a William Dávila Barrios para
entrevistarlo. Algo que siempre nos ha intrigado es por qué carajo los adecos ahora
son furibundos anti-socialistas. Como sabemos que William es capaz de todo, que
a unos les dice que es amante de las ideas de Pinochet, y a otros que es
filo-comunista, sin embargo nos atrevimos a abordarlo:
SR. ¿Usted no cree en el socialismo?
WD. Toda la vida….
SR. ¿Y a que se debe que por ejemplo que AD adverse horriblemente
al gobierno de Chávez?
WD. Porque no es socialista…
SR. ¿En qué sentido?
WD. Porque no lo veo participativo. Yo lo que veo es que hay una
imposición desde arriba de esquemas que no son democráticos. Justamente lo que
entusiasmó a la gente y que nos llevó a nosotros a hacer un planteamiento
autocrítico de las cosas que veníamos haciendo, fue el discurso de Chávez que
hablaba de que el pueblo se iba a autogobernar, que el pueblo iba a romper
esquemas cerrados de los partidos para autogobernarse y eso no es lo que está
sucediendo.
SR. ¿En dónde ve usted el error por el cual hay poca
participación?
WD. La participación tiene que venir con un alto grado de
concienciación y volvemos al mismo problema, no hay formación política o sea lo
que hay es una educación orientada hacia un fin político, pero no estamos
educando al pueblo en el ejercicio de sus plenos derechos, y ahí es donde
vendría la verdadera participación, viene de la educación desde abajo hacia
arriba.
SR. ¿por qué en 40 años de democracia no se creó esa
conciencia?
WD. Mira… sí se creó, no creas tú que no se creó, si se creó hasta el
punto de que se ha creado, que sirvió de base para alimentar de alguna forma en
general las expectativas en el propio discurso del presidente hace 10 años,
porque no es que ese discurso vino en paracaídas, es que había una conciencia
democrática que se frustró justamente por las mismas desviaciones que yo estoy
viendo ahorita en este proceso. Nosotros tuvimos desviaciones, Acción
Democrática es un partido antiimperialista, revolucionario, antilatifundista,
de izquierda democrática, así lo definió justamente Ruiz Pineda.
SR. ¿Verdaderamente ustedes se consideran
antiimperialista, o es puro cuento?
WD. Estamos rescatando eso. Fíjate tú que en el caso de la alianza
nuestra aquí en Mérida, nosotros somos un movimiento justamente
antiimperialista, somos de izquierda, nosotros no somos ningunos oligarcas ni
ningunas personas de derecha, pero esa verdadera izquierda y esa verdadera
tendencia hacia la democratización y a la participación, es lo que nos está
llevando a nosotros justamente casa a casa, pueblo a pueblo a generar esa
conciencia de la participación, no es una lucha electorera per se, es la
lucha para que el pueblo tome conciencia de sus derechos y los ejerza.
Claro, WDB jamás se hubiera atrevido decir en su discurso allí en la
plaza Bolívar que él es antiimperialista, delante de Juan Carlos Delgado de
UNT, el partido de Manuel Rosales, delante de Lester Rodríguez, el copeyano. Más
bien se apoyó en una mentira, porque expresó: “¿Se acuerdan cuando querían
freír la cabeza, a los adecos? Ahora somos nosotros los que se la vamos a freír
a ellos, a los chavistas”. Aquello, aunque muy gris, estaba como para coger
palco, y me acerqué a un hombre muy anciano llamado Luis Sánchez, de
Mucuchíes, y de inmediato le pregunté:
- ¿No se considera
usted socialista?
-Jamás en la vida. He estado con la revolución desde el punto de vista
de que la revolución es la transformación de cosas buenas para mejores. El
actual socialismo es de regulares p’a malas.
- ¿Cuantos años
lleva usted militando en AD?
- Yo tengo de
militante en AD desde 1958. Saque usted la cuenta.
- ¿Y nunca le ha
gustado el socialismo?
-No, porque yo tuve instrucciones en el año de 1958, y fui haciendo una
seguidilla, y por lo tanto jamás he podido aliarme a esa lucha. Nunca en la
vida. Y creo que me muero y no lo haré.
Se fue el señor Luis
y me acerqué al profesor Juan Carlos Delgado
- ¿Tú están contra Socialismo?
- No es que no esté de
acuerdo con el Socialismo. Eso es un planteamiento político de igualdad, de
inclusión, de mejoramiento de la calidad de vida de los seres humanos. En estos
momentos el socialismo que se está aplicando en Venezuela es casi igual al que
se aplicó en el siglo XX, en países como la Unión Soviética, en la China el año 45 y Vietnam, y el castrocomunismo. Donde no hay
libertad, hay un centralismo exacerbado que llega a niveles de caudillismo. Y
realmente aquí ese socialismo, de plantearse un partido único, donde la
libertad política está restringida y donde los partidos políticos tienen
limitaciones severas para desarrollarse; en los países socialistas reales como
Chile, son países donde el socialismo se ha convertido en una fuente de
desarrollo. El mismo Cuba, nadie puede negar que con la ausencia de libertad,
con las grandes limitaciones, Cuba tiene una educación fabulosa. En cambio en
Venezuela, las misiones sociales, educativas y políticas son una piratería: la
misión Sucre, Rivas, Robinson. No se le presenta oportunidad. Aquí hubo un
socialismo. A partir de 1959 hubo una revolución importante, y tú y yo somos
consecuencia de ese proceso. En los años 70 nuestros profesores fueron los
mejores de América Latina y del mundo. Y nuestros estudiantes fueron a estudiar
a las mejores universidades del mundo. En este momento, no. Hay muchas
limitaciones. Hay una inclusión, pero una inclusión carencial. En cuanto al
sistema de salud, prácticamente se ha desmantelado y se ha montado otro
paralelo que no se responde a la característica del venezolano. Este socialismo
venezolano de Chávez es atípico, muy atrasado, vinculado a característica de
comisario político, con la estatización de la vida pública y de la economía,
que no se corresponde con un socialismo contemporáneo.
Terminada la exposición del unetista Juan Carlos nos acercamos al adeco
Miguel Corredor, y le preguntamos si estaba contra el sistema socialista.
Nos respondió:
- Depende. Depende el
socialismo como se lleve. Porque si es un socialismo donde hay la igualdad, hay
la participación y no la exclusión, estamos todos de acuerdo.
- ¿Y en el caso de
Venezuela?
- Desde el punto de vista de
lo que se ve en estos instantes, no estoy de acuerdo.
- ¿Déme razones?
- Desde el punto de vista
político, mi querido amigo, se han dado tantas aristas en el país, de que
verdaderamente uno se siente decepcionado por lo que se ha dado. Este un país
tan sumamente rico que no debería haber pobres, y usted ve pobreza, ¿por qué?
Nos acercamos a otro
joven adeco que llevaba varias carpetas bajo el brazo, de nombre Anibal
Marquina Mora. Le hacemos la misma pregunta, y nos responde:
- No creo en el socialismo porque
AD tiene otro tipo de principio. Hay que diferenciar el socialismo moderno tipo
Chile progresista del socialismo de la Unión Soviética que se vino abajo después de 70 años. AD nace con una filosofía netamente
democrática. Si fuera democrático, los adecos seríamos socialistas. El
socialismo de Chávez es muy autoritario y enfocado hacia el totalitarismo, y la
filosofía y nuestros principios de AD son netamente hacia la defensa de la
democracia y la libertad.
Luego
llegó la reina, bella y muy joven, tanta belleza para tan poca
asistencia, para tan poca alegría, para tan poca consistencia
ideológica. A la
conclusión que llegamos es que verdaderamente en la IV aquí no existía
sino un solo partido AD-COPEI, y allí estaba unidos, sin alma, sin
rumbo,
sin fuerza.
jsantroz@gmail.com