Es importante hacerles saber que en esta nuestra Carta Magna, que aprobamos la gran mayoría el 15-12-1999, tenemos los mecanismos necesarios para tener participación y protagonismo dentro de este proceso revolucionario. Jamás, desde que existe vida republicana en Venezuela, se habían tomado en cuenta grupos que durante años, especialmente en la dictadura puntofijista, habían sido objeto de atropellos, vejaciones y todo tipo de discriminaciones y exclusiones.
Los pobres, los campesinos, nuestros hermanos indígenas, y especialmente nosotros los Gays-Lesbianas-Bisexuales-Transgéneros (en lo sucesivo GLBT) fuimos durante años segregados, como si no tuviéramos derecho a un pequeño espacio, aunque sea, dentro de esta hermosa Patria.
En el caso de nosotros los GLBT se nos habían conculcado de manera sistemática nuestros más elementales derechos humanos, y se nos trató como si fuéramos leprosos, seres extraños de otro planeta, anormales, etc., al punto de ser expuestos a las más terribles y viles humillaciones, especialmente en lo moral, que jamás ser humano haya padecido. Si en nuestros trabajos, centros de estudios, círculos de amistades y el propio seno familiar se enteraban de nuestra verdadera condición (con la cual nacimos y eso NO SE DISCUTE) era casí seguro que se nos sometía a escarnio moral. Cuantos casos -incontables- se han dado de despidos laborales, expulsión del centro de estudios, nuestras amistades nos quitaban el habla y, en el peor de los casos, nuestras familias nos execraban, so pena de echarnos del hogar.
Tal como expuse en mi MANIFIESTO DE UN HOMOSEXUAL IZQUIERDISTA (ver http://www.antiescualidos.com/Portal/Secciones/Articulos/SET/gay.html), sectores recalcitrantes de la derecha, durante años y años, se han encargado de satanizarnos hasta más no poder, destacándose la Iglesia Católica, inquisidora y asesina como nunca. Basándose en falsas y maléficas interpretaciones de las Sagradas Escrituras -específicamente el libro del Levítico-, el clero, para evitar que la humanidad se le escape del puño en que la había metido, hizo creer que los homosexuales y lesbianas eramos seres aberrados, repugnantes y abominables, y por lo tanto no teníamos derecho a vivir, que debíamos ser condenados y desaparecidos de la faz de la tierra, como si la homosexualidad fuese un pecado o un delito (cosa que no es así).
Conforme pasaron los siglos, y a medida que se presentaban diversos procesos revolucionarios a lo largo de nuestra historia, se encargaron de meter cizaña contra nosotros para de esta forma crear odios y segregaciones, y finalmente debilitar de cualquier forma dichas revoluciones. De igual forma, me atrevería a decir que hasta hicieron crear odio y repulsión en miles de pueblos contra nosotros, de manera que se creó ese falso y malévolo mito de que la homosexualidad era producto del capitalismo, que bastante se lo creyeron Lenin y sus comisarios cuando se dió la Revolución Bolchevique (a veces pienso que dá pena ajena escuchar a personas que se llenan la boca diciendo que son "revolucionarios" y practican la discriminación hacia nosotros). Y así ha sido hasta el presente.
No obstante, se han dado en los últimos treinta años movimientos que dieron paso al alzamiento de nuestras voces en diversas partes del mundo. Gracias a Dios hemos ido ocupando espacios que durante siglos se nos fueron negados, hay más apertura, más tolerancia, aunque pienso que nos falta mucho por recorrer. Afortunadamente no toda la Iglesia Católica es inquisidora, pues hemos visto que se abren paso sectores progresistas del clero, que no están ni estuvieron de acuerdo con tantas vejaciones, maltratos y humillaciones de que fuimos objeto durante siglos. Pero un sector ultraderechista dentro del clero, que todo lo que le huela a revolución y progresismo le hiede, se resiste a que no tengamos derecho a nada, y es allí cuando con más fuerzas debemos seguir alzando nuestras rebeldes voces.
Hoy en día podemos decir que, en el caso venezolano, hemos podido ver un poco más de tolerancia y apertura, y más aún cuando llega en un muy buen momento un Gobierno humanista, progresista e incluyente liderizado por un hombre de amplia sensibilidad humana y espiritual como el Comandante Hugo Chávez Frías, quien, iniciando un proceso de cambios y transformaciones profundas, ha dado visibles e irrefutables muestras de que todos tenemos derechos y que no debe haber exclusiones de ninguna índole. De manera expresa dijo en el "Aló Presidente" N° 131: "Los homosexuales también tienen derechos". Además, debemos enorgullecernos de que tenemos la más perfecta y completa de todas las Constituciones del mundo entero, pues nuestra fundamental Carta Magna, la cual aprobamos por inmensa mayoría, contiene elementos puramente humanistas y progresistas que permite consagrar y consolidar nuestros más elementales derechos humanos.
En medio de este proceso, nació el Movimiento Gay Revolucionario, movimiento social en defensa de la Revolución Bolivariana, que tiene por objeto primordial organizar a la comunidad GLBT venezolana hacia la participación política, activa y protagónica, en asuntos de interés colectivo, generando una visión diferentes sobre la actuación de los gays, las lesbianas, los y las bisexuales, y los y las transgéneros en el espectro político nacional, construyendo la nueva sociedad bolivariana.
Y es en nombre de este bello proceso revolucionario cuando nosotros los GLBT debemos hacernos sentir. El artículo 21, numeral 2, nos protege como grupos vulnerables que hemos sido, y por consiguiente considero que llegó la hora de reivindicar nuestros derechos. ¿Cómo? Pues organizándonos. Nos asiste ese derecho contemplado en el artículo 72 de nuestro texto fundamental, así que humildemente sugiero que conformemos Círculos Bolivarianos GLBT, asociaciones cooperativas, colectivos GLBT bolivarianos, realicemos asambleas de ciudadanos GLBT, etc. Sé que no es una tarea nada fácil, debido al miedo que muchos sienten de manifestarse públicamente, y es normal, pero no importa, pues podemos hacer un trabajo silencioso y de hormiguitas. Pienso que la mejor manera de reivindicar nuestros derechos es aportando, y en esa dirección demostremos nuestra sensibilidad social y humana, hagamos trabajo social en barrios, tendámosle la mano a nuestros compatriotas GLBT que necesitan de nosotros, ayudemos a generar valor agregado fomentando microempresas y cooperativas, en fin, es mucho lo que podemos aportar a la sociedad venezolana, y sólo así crearemos una imagen positiva de nosotros ante el pueblo.
Por otra parte, debemos tener presente que hay una amenaza latente, y se trata de sectores recalcitrantes y antinacionales de la oposición venezolana, la cual pretende mediante un golpe de estado imponernos un régimen que no está en consonancia con nuestra voluntad de vivir en una verdadera democracia. Y en una parte no me agrada la idea de que sectores de la comunidad GLBT que no simpatizan con el proceso y con nuestro Presidente (aunque tienen derecho a mantener una posición ideológica y se les respeta, pues la pluralidad es válida en una verdadera democracia) se dejen tentar por esos sectores obscuros de la oposición, que a la larga les van a desechar y segregar una vez que consigan su objetivos.
Ante esta amenaza por parte de esos sectores fascistas y golpistas de obstruir a toda costa este proceso, nosotros los GLBT (indistintamente de nuestra tendencias políticas) estamos también llamados a defenderlo con nuestras fuerzas, nuestras ideas, nuestras armas (que no son más que nuestras conciencias y, principalmente, nuestra Constitución), nuestro ímpetu revolucionario, nuestro espíritu y valores de izquierda. En consecuencia, debemos mantenernos vigilantes y alertas para defender y consolidar este proceso que nos ha dado muchas prerrogativas y libertades las cuales debemos consolidar con trabajo y aportes para la reconstrucción de esta nuestra Patria y a la postre veremos consagrados nuestros derechos en lo social, político, económico, educativo, cultural, deportivo, artístico, laboral, profesional, civil y salud, entre otros derechos.
Demostremos que podemos hacer patria, y que podemos engrandecer esta nuestra Patria, nuestra Venezuela, la Patria que heredamos de nuestro Libertador Simón Bolívar. La Revolución Bolivariana es nuestra gran oportunidad, y no lo conseguiremos de otro modo, sino así: la única y adecuada vía para nosotros los GLBT es la Revolución. Ciertamente una gran Revolución está compuesta de muchas Revoluciones, y de verdad es posible tener nuestra propia Revolución en este bello proceso. Pues bien, llamo, carajo, a que hagamos una Revolución GLBT Bolivariana.
PATRIA O MUERTE!!!
LA UNICA VIA ES LA REVOLUCION!!!
El Gay Revolucionario
gay_revolucionario@hotmail.com
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