Se está desarrollando un debate en Aporrea, acerca de la izquierda y el
Partido Comunista. Recuerdo los años 60 y 70, a la guerrilla,
con sus muertos, desaparecidos, torturados, todos los que fueron
verdaderamente sinceros,los que creian en un futuro diferente,en una Patria
libre.
Quedaron por fuera, muchos dirigentes, las cúpulas, quienes
sobrevivieron a todo el dolor, quienes escaparon de cárceles en acciones
hollywoodenses, quienes se enchufaron en la política, como
dirigentes de partidos, diputadurías y concejalías. Se enchufaron los
culturosos, con becas, bolsas de trabajo, premios, en la diplomacia,
todos bien conectados con las roscas, para poder publicar, vender y
vivir. Recuerdo las divisiones y los nuevos partidos
como Causa R, la Liga Socialista, el Mep, el Mir, el Mas, etc.
Recuerdo la palabrería hueca de quienes debieron darnos fuerza y defender
al pueblo pobre, miserable. Recuerdo a los intelectuales saturados de
alcohol, recitándose los poemas entre si mismos, hablando y hablando,
amigos de todos y de todas,los unos con los otros, la adulación mutua como
protección también mutua. Recuerdo la infelicidad que destilaba el
alcohol de esas mentes, que eran inteligentes, pero que se pudrieron, de
las almas que se pudrieron, de los cuerpos que se pudrieron...por causa de
la Para ser un hipócrita exitoso, hay que pagar un precio
y demasiado alto, porque el precio es el alma. No hay nada más digno
de compasión que un desalmado, porque es capaz de todo para defender su
vida miserable y solamente lograr a cambio de tamaño sacrificio que
es la muerte en vida, algo de dinero para gastar. Recuerdo a los
que viajaban a "estudiar" a paises comunistas, de la Cortina de Hierro
y quienes, ahora, son los más acérrimos capitalistas.
A estos grupos
yo los llamaba la "izquierda oficial", la "necesaria
oposición" que la oligarquía necesitaba para demostrar la
gran"democracia" que había en Venezuela. Muchos están enchufados en
el Chavismo, pero mantienen el estilo y se reconocen enseguida. Son
hipersensibles, pues siendo hombres públicos, no aceptan críticas y se
revuelven como mapanares enfurecidas, cuando se les hace alguna.
En
estos días, el PC y el PPT andan desesperados por obtener prebendas y
cargos, que no se merecen, porque los votos que pueden darnos son tan
pocos, porque las pequeñas bases ya son nuestras, que solamente se
aceptarían, por la irremediable generosidad del Comandante
Chávez, pero al escucharlos y observar la arrogancia con que exigen,
con que lloran por sus intereses, que no son, ni nunca fueron los de la
Patria, una vuelve a sentir la pena y la verguenza que sentimos durante
tantos años. Me imagino a alguno preguntando, al mejor estilo
intelectual IV república ¿quién es esa?. Quiero identificarme:
yo soy parte del SOBERANO que los estuvo observando durante 40 años y
sigue observando, con los ojos muy abiertos y la mente clara.