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Los sectores de la oposición que finalmente aceptaron asistir a una consulta electoral lo hicieron convencidos de que muchos de los mitos sostenidos desde prácticamente el 10 de diciembre de 2001, día en el cual estos sectores declararon el primer paro general, correrían el riesgo de estrellarse con la realidad.
La jornada realizada entre el 28 de noviembre y el 1ero de diciembre puso en evidencia que muchos de los mitos sostenido por este sector oposicionista no tenían asidero en la realidad electoral de Venezuela.
Identificamos de momento cuatro mitos que desmontamos.
EN UN SOLO DIA SE RECOGEN MILLONES DE FIRMAS CONTRA CHAVEZ
Si algo desmontó la jornada denominada el reafirmazo, es que el primer día de esta actividad las firmas recogidas por la oposición no llegaron al millón, lo cual evidencia la farsa de que el día 2 de febrero de 2003, el llamado firmazo, habían recogido 27 millones de firmas, cuatro millones o tres millones de firmas. Todo era mentira, todo fue un fraude, nunca llegaron a recoger ese 2 de febrero ni cercanamente las firmas que dijeron y repitieron una y otras vez por los medios de comunicación nacionales e internacionales, que constituyeron, además, el soporte mediático de tal campaña.
La convicción con que afirmaban ese mito fue de tal magnitud que mas de un venezolano partidario del proceso de cambios que tiene lugar en nuestro país, dudaron de la certeza o no de estas aseveraciones.
CHAVEZ ES UN DICTADOR
Se dijo hasta la saciedad que Chávez respondiendo supuestamente a una máxima revolucionaria, nunca llegaría a contarse. Se afirmo que Fidel Castro le había dicho a Chávez que los revolucionarios nunca se contaban, que para eso existía la experiencia del Frente Sandinista de Liberación de Nicaragua que, cediendo ante la presión y el chantaje nacional e internacional, había accedido a contarse y los resultados fueron negativos.
Esta apreciación se acompañaba de la acusación contra Chávez que los dictadores o, en todo caso, los autócratas no se cuenta en proceso electoral alguno.
Esta acusación contra Chávez ignoraba ex profesamente los distintos proceso electorales realizados entre 1999 y 2000, donde Chávez se contó mas de una vez, incluso para la presidencia de la republica.
Bueno, ante la comunidad internacional y nacional ha quedado demostrado que Hugo Chávez Frías no solamente es un demócrata sino que también es un tolerante, y lo es tanto por aceptar participar en igualdad de condiciones con sus adversarios políticos en el marco de la Constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela, aprobada en diciembre de 1999, pero también porque estos sectores son los mismo que llamaron a votar contra esa constitución y han utilizaron métodos realmente anti democráticos, como el golpe del 11 abril de 2002, el paro petrolero y empresarial de diciembre 2002 y enero de 2003 y las bombas y sabotajes realizados contra distintas instituciones nacionales e internacionales.
Nos preguntamos ¿Qué dictador acepta ir a elecciones con todas las acusaciones que se le hacen por la mayoría de los medios de comunicación sin fundamento alguno?
CHAVEZ NO QUIERE CONTARSE
Este mito se cayó por su propio peso. Resulta que Chávez no solamente se contó ante ellos, sino que además estos utilizaron todos los recursos económicos y mediáticos posibles para tratar de inducir a la población venezolana a comportarse electoralmente de una forma distinta a como lo viene haciendo desde diciembre del ano 1998, cuestión que no ocurrió si acudimos a los resultados de ambos eventos
Chávez no se contaría, coreaban esto como una verdad absoluta. Resulta que el hombre decidió contarse pero que también ellos lo hicieran, y allí estuvo el acierto de Chávez y el error de una oposición que va de fracaso en fracaso..
EL 70% RECHAZA A CHAVEZ.
Los sectores de oposición en nuestro país vienen aplicando un silogismo bien interesante y particular. Si las encuestan sostienen e insisten que 70% de la población venezolana rechaza a Chávez, y ellos también lo rechazan, entonces, por lógica, dicha población está de su lado, de eso no cabe la menor duda, afirman.. De allí pues, que lo procedente seria una consulta popular donde la derrota de Chávez estaba previamente anunciada o de otro lado la victoria de la oposición estaba asegurada.
Convencidos de que la victoria la tenían asegurada en el momento del conteo de firmas o votos, confundieron la verdad con la falsedad. Al mejor estilo de lo dicho por Aristóteles digamos que la falsedad surge cuando se une, en el pensamiento, lo que se halla separado de la realidad.
Los resultados de los dos firmazos significan lo siguiente. Chávez, tomando como referencia los resultados alcanzados por el bloque del cambio en la jornada del 21 al 24 de noviembre, donde hubo 2.700.000 firmantes de una total de 8.000.000 de electores, un 33,75%, que proyectado a una población electoral de 12.200.000 registrados como votantes, tendría un apoyo popular por encima de los 4 millones. Por su parte, la oposición venezolana, con los resultados máximos que dicen alcanzados en la jornada del 28 de noviembre al 1ero de diciembre, de 3.600.000 firmas, representando el 29,5%, lo máximo que pudieran lograr, si realmente las firmas son licitas, es la consulta para el revocatorio presidencial pero ya con un techo en su votación, que anuncia de una vez su derrota que puede ser fatal para el futuro como fuerza política alternativa.
Pensamos que lo peor que ha hecho la oposición venezolana es haberse contado, de aquí para adelante se sabe cual es su real peso en el electorado de nuestro país, el chantaje y la presión no se podrá mantener como antes cuando existía incertidumbre en torno a su peso real. Ahora afloró la realidad.
Definitivamente, a la oposición le pasó lo mismo que al Presidente de Colombia, Alvaro Uribe Vélez, quien con el apoyo y estimulo del gobierno de Estados Unidos y de los medios de comunicación y de la empresas encuestadoras de su país, estuvo todo el tiempo convencido que tenia el 70% de apoyo popular. Los resultados lo conocemos, la derrota fue estruendosa.
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