Caracas, 02-10-2002
MOVIMIENTO BOLIVARIANO REVOLUCIONARIO 200
GRUPO DE REORGANIZACIÓN POPULAR LOS FRAILES
COORDINACIÓN POLÍTICA
Juana Cuevas (Coord. Sectorial), Virgilio Jiménez (Coord. Político)
Catia - Caracas - email vjimenez@cantv.net
INFORME CRITICO DE LA SITUACIÓN POLÍTICA GENERAL; Y EN PARTICULAR DE LA PARROQUIA SUCRE.
Desde el mismo momento que comenzó la campaña electoral para elegir a los actuales funcionarios de elección popular, comenzó la penetración de quintacolumnistas, corruptos, traidores y oportunistas de oficio, en el movimiento bolivariano.
Allí se colaron desde miembros principales y suplentes de las juntas parroquiales, hasta alcaldes, enemigos del proceso libertario que estamos viviendo. Claro, ya se habían colado antes, gobernadores, diputados y magistrados de la Corte Suprema de Justicia, lo cual quedó evidenciado, con la traición del máximo exponente dirigencial partidista del M.V.R. Luis Miquelena, después cuatro diputados, unos gobernadores, concejales y miembros principales de las juntas parroquiales.
Eso fue bueno, por cuanto ya se sabe quien es, y donde se encuentra el enemigo. Sin embargo, lo que más pone en peligro la consolidación de la Quinta República, no es esa pretendida oposición incoherente que pugna por regresar al poder; sino el enjambre de traidores que disimulando muy bien su antagonismo a este proceso, continúa dentro de la Administración Pública y la dirigencia política, aparentando ser los mas fervientes revolucionarios, mientras sabotean con todos los medios a su alcance, la labor del gobierno revolucionario.
Lo mas perturbador de todo, es la corrupción y la conducta supremática de funcionarios del proceso, empeñados en competir con los de la vieja política, del viejo orden, en el robo, el peculado la malversación de los fondos públicos, la maniobra política, el ofrecimiento demagógico, la usurpación de la idea ajena, el tráfico de influencias y en general, la contumacia.
Otro motivo de perturbación en el medio revolucionario, lo constituye la opacidad del gobierno en el ejercicio de la autoridad, conferida por el voto popular, contra los desmanes y el abuso de una oposición desesperada por recuperar el poder, perdido debido a sus propias inconsecuencias. No puede seguir siendo posible que unos jueces venales, vengan vendiendo sentencias que dañan la reputación de la republica y menoscaban la justicia.
No debe seguir ocurriendo que el seudo gremialista Carlos Ortega y otros, usen el lenguaje más inapropiado que se haya permitido jamás, para mencionar a un Jefe de Estado venezolano. Este señor es el mas apurado en salir del presidente Chávez, intentando evitar su inminente descalificación como presidente fraudulento de la CTV. Aparte de Ortega, hay otros pocos conspiradores, que ven en el derrumbamiento del gobierno de Chávez, su única posibilidad, de no ser enjuiciados por sus crímenes, cuando llegue el momento.
Así que, la labor más difícil que le toca cumplir a los verdaderos revolucionarios conscientes de lo que realmente está ocurriendo en Venezuela, es hacer una limpieza profunda en el seno de la organización, desechando a los oportunistas de oficio, los que por el interés personal se hacen genuflexos, serviles e incondicionales de quines tienen posibilidad de darles algo, como un cargo remunerado, una posición de relevancia política, un crédito blando, o, hasta mantenerlos en un falso puesto de trabajo cobrando sin trabajar, con la única obligación de cumplir una orden del "benefactor" político.
Mientras los verdaderos revolucionarios, patriotas de la libertad, no vean claro y entiendan que es necesario limpiar la Administración Pública, de quinta columnistas, corruptos y traidores, sin importar su posición o rango, no se consolidará esta segunda independencia.
La organización política y el gobierno, deben ser los primeros en detectar y denunciar públicamente a los corruptos infiltrados; porque todo corrupto, sea quién sea, debe ser tratado como un infiltrado, traidor de la causa bolivariana revolucionaria.
Es nunca antes vista la claridad, la perseverancia y la fidelidad al propósito de esta segunda independencia, dándose el caso sui géneris de que sin conocer a profundidad el plan divino sobre la liberación definitiva de Venezuela y de todos los pueblos de la tierra, el pueblo venezolano, mayoritariamente, se haya mantenido, y se mantiene firme en apoyo y defensa del proceso revolucionario.
Eso no se puede menospreciar. El gobierno entonces, muchas veces respaldado con el voto, y una primera vez con la vida, al salir el pueblo a la calle sin armas a reconquistar el poder, el 13 de abril del 2002, debe demostrar mas firmeza en la sanción a los promotores y actores de los hechos de los días 11,12,13 y 14 de abril. Porque el pueblo quiere y desea ver sanciones, para asegurarse que sean punidos los agresores de su voluntad política, que es mantener a Chávez como Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y Comandante en Jefe de esta batalla por nuestra segunda independencia. Esa voluntad no puede ser pisoteada por los enemigos de la justicia social que Chávez encarna. A esos enemigos no hay que irlos a buscar tan lejos, ni únicamente en las mansiones de los poderosos; también están mas cerca; están mucho mas cerca; están en funciones de gobierno en casi toda la administración pública, desde donde vienen saboteando las labores inherentes a sus funciones, para provocar ineficiencia en el gobierno del presidente Chávez, a quien los voceros de esos saboteadores achacan la responsabilidad en el estancamiento de la Administración Pública.
Esos quintacolumnistas, con agentes en todos los espacios políticos y administrativos, no sólo han venido saboteando la conformación de los círculos bolivarianos, que mucho menos han defendido, de los detractores comunicacionales, quienes les niegan su identificación nominal, calificándolos sólo como círculos violentos, círculos chavistas, círculos asesinos y círculos del terror. Nunca los mencionan como círculos bolivarianos, que es el privilegiado y honroso nombre de esos verdaderos núcleos de la unidad popular bolivariana. Pero no sólo se han dedicado a sabotear la conformación de los círculos bolivarianos, sino que, contraviniendo precisas instrucciones del presidente Chávez; han venido propiciando la formación de otras denominaciones organizativas, como los "grupos promotores" de la parroquia sucre, auspiciados por la concejala Malyury Deyanira González, con los cuales pretendió además, constituir una tal "Fuerza Comunitaria Bolivariana", en cuya juramentación presidida por el alcalde Freddy Bernal, se malgastaron muchos miles de bolívares, en franelas estampadas, toldos, sonido, movilización, propaganda y toda otra logística necesaria para el acto; y además, como para impresionar al Presidente, la concejala y el alcalde, una vez concluido el acto de juramentación, declararon a la prensa, que tenían 1.500 círculos bolivarianos en la parroquia, los cuales nunca han podido entregar donde corresponde, porque sencillamente, estos no existen. Por otra parte, la concejala pretendió que la tal "Fuerza Comunitaria Bolivariana" existiera sin acta constitutiva, sin directiva, sin actas de sus asambleas y sin Registro Público. Eso es como pretender que un cuerpo pueda existir sin cabeza.
Combaten a los círculos bolivarianos, porque ellos intuyen los alcances que tendrán a nivel nacional e internacional. Y por que saben que llegarán a sustituir a los actuales partidos políticos, a los gremios amañados y hasta los colegios profesionales, de cuya confusión organizativa e ideológica, se han aprovechado hasta el presente.
Su afán en descalificar y destruir los círculos bolivarianos radica en que ellos saben que todas esas organizaciones desaparecerán, y quedará solo el nombre; Unidad Bolivariana. Y esa gran unidad bolivariana será mundial. UNIDAD BOLIVARIANA MUNDIAL.