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Finalizó la V Cumbre de Países Latinoamericanos – caribeños y europeos. El Anfitrión peruano, Presidente Alan García, con su doble discurso de cierre, sobre armamentismo y pobreza, consideró que la misma fue exitosa, aún cuando se “quedaron en el tintero”, es decir, sin tratar temas centrales de la agenda, entre ellos, la pobreza y la crisis alimentaria.
No se presentaron acciones concretas, con excepción de la ofrecida por el Presidente de la Republica Bolivariana de Venezuela, quien considero crear un fondo de ayuda monetaria para amortiguar inmediatamente la crisis alimentaria de los países más pobres de la región, pero no recibió apoyo.
Se presentaron análisis ambiguos sobre desarrollo económico y sustentabilidad ambiental, como siempre imperó lo económico sobre lo social, se apreció como los europeos, apoyados por algunos países latinoamericanos (México, Colombia y Perú, entre otros), plantearon “ayudar” a los pueblos latinoamericanos y caribeños siempre y cuando abrieran sus fronteras al libre comercio y a las inversiones de sus empresas transnacionales, lo que generaría empleo y por ende bienestar. Esto no es otra cosa que la fórmula neoliberal que tanto daño ha provocado en los países en los cuales han entrado, sólo buscando sustraer, para mantener su desarrollo, los recursos materiales: llámese metales, bosques, petróleo, gas, agua, biodiversidad, mano de obra barata; así como mercado y que los pueblos solo sean espectadores del desarrollo tecnológico.
En la cumbre no se planteó cambiar el modelo de desarrollo imperante en el planeta, aún cuando se está conciente de la contradicción entre el modelo depredador capitalista y la preservación del ambiente. Modelo que ha sido y es la causa principal del efecto invernadero que ha magnificado el recalentamiento global y a los cambios climáticos; Así mismo es culpable de la ruptura de la capa de ozono, de la lluvia ácida, de la contaminación de los mares y de las aguas continentales, de la desertización, de la disminución de la biodiversidad o simplificación de los ecosistemas. A nivel social: de la disminución del empleo, del deterioro de la salud, de la crisis alimentaria, de la pobreza total (incluida la espiritual, mediante el cultivo del egoísmo); de la crisis energética, entre otros.
¿La cumbre fue todo un éxito o como siempre turismo diplomático?
(*)MSc. Hender Urdaneta
Prof. LUZ
henderurdaneta@hotmail.com
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